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Cosmos 2014

Por Áralan Aidir

«Para realizar este viaje necesitaremos imaginación. Pero la imaginación sola no es suficiente, porque la realidad de la naturaleza es mucho más maravillosa que nada que podamos imaginar. Esta aventura ha sido hecha posible gracias a generaciones de investigadores que se han ceñido estrictamente a un simple conjunto de reglas: poner a prueba las ideas mediante la experimentación y la observación, construir sobre aquellas ideas que pasan la prueba y rechazar aquellas que no, seguir la evidencia adonde quiera que conduzca y cuestionar todo. Acepte estos términos y el cosmos será suyo».

Plagada esta sociedad de programas que te hacen pasar por cierto verdaderas tonterías, de personajes de distinta ralea que hablan sin ninguna base sobre la que sustentarse y a los que mucha gente cree por el simple hecho de hablar en televisión. Repleta la red de artículos de esoterismo, de medicinas alternativas, en muchos casos más que peligrosas, de fantasmas, espíritus, vampiros o que un programa como Cuarto Milenio sea de lo más visto en la red, que una superproducción comience con un prólogo como este, hace que muchos respiremos aliviados y la esperanza en la humanidad renazca.

Seguramente Carl Sagan podría haber escrito este prólogo. Él animaba en 1980 a diferenciar la especulación del hecho. Aunque el formato parece exactamente el mismo, donde la serie de 1980 ponía más voz en off y más poesía, la del 2014 pone más efectos especiales y más pedagogía pragmática. Esta serie de hoy es más para todos los públicos, más adaptada a un mente que se ve atraída por las imágenes más que por las palabras; aun así, Druyan no quita toda la poesía o la magia que tuvo Sagan, siendo este mucho mejor comunicador y un científico de renombre. La estructura es idéntica, los temas serán los mismos, seguramente, y visualmente es magnífica, lo que a muchos ayudará a comprender mejor los conceptos físicos, químicos, biológicos e históricos que se manejan.

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Es una serie imperdible para un mundo que todavía apuesta por el pensamiento mágico en vez de por la voz de la razón, que tiende al fundamentalismo dialéctico (“es mi opinión”, como si eso fuera un argumento válido para avanzar en el conocimiento) en vez de a la mente abierta (“contrastemos para hallar la verdad entre dos puntos de vista opuestos”). Está también dedicada a todos aquellos que creen que lo fantástico y lo maravilloso tiene que ser por definición sobrenatural, cuando lo más maravilloso y fantástico es la existencia misma (¿existe acaso algo más fascinante que descubrir que cuando más nos aproximamos a la velocidad de la luz, el tiempo “evoluciona” de distinta forma, por ejemplo?) y todo lo que nos queda por descubrir.

Y es una serie dedicada a una amiga mía… Bueno, ex amiga mía que me retiró la palabra porque le cuestioné la veracidad de un artículo que había encontrado por internet donde se aseguraba que una planta acababa con el 98% de las células cancerosas sin tocar a las sanas en 16 horas. Esta amiga renegaba de las farmaceúticas (a veces, con razón) y creía firmemente en los chakras, en el contacto con personas fallecidas y aspectos relacionados con ello. Me retiró la palabra porque, según ella, yo era una mente cerrada, prepotente por el simple hecho de dar datos que lo cuestionaban y porque no era positivo. Y, como diría Carl Sagan, no es que tuviera la mente cerrada, es que no estoy abierto a cualquier estupidez.

Descubrir, especular, lanzar una hipótesis, comprobarla, crear una teoría, rechazarla si es falsa… Avanzar en el conocimiento, no creernos cualquier cosa, armarnos con escepticismo razonable, reconocer lo que no es cierto, por más que duela, abrazar lo que lo es aunque también duela. Preparar nuestra mente para aceptar lo que puede ser probado, maravillarnos por lo real, valorarlo…

Cosmos es eso. Siempre lo fue.

No os la perdáis, repito. Siempre es necesaria.

Comentarios

  1. cristiam

    Es un buen programa de tv, aunque lo que cuenta es la forma en como el presentador dice lo que debe decir, y n. Tyson lo logra y sin necesidad de imitar a Carl Sagan. Lo que mejor se debe tener en cuenta tambien es que la ciencia busca explicar, educar y argumentar mas no persuadir, en fin, lejos de los efectos especiales, lo que mas valoro del programa es como nos hacen ver que el escepticismo y el pensamiento critico han hecho avanzar a este mundo.

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