Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Trilogía de Riddick

Por David M. Sancho

Dice Vin Diesel en unas declaraciones a una revista, que no creo conveniente mencionar, lo feliz que se siente al encontrarse rodando una tercera  entrega sobre Riddick. No sorprende esta gratitud, éste es el personaje que le abrió las puertas de Hollywood para convertirse en la estrella que es en la actualidad merced a la taquilla obtenida por la saga Fast & Furious, xXx y El Pacificador entre todas.

La primera vez que interpretó al personaje de Richard B. Riddick fue en Pitch Black (2000), una película que hasta pocas semanas antes de su estreno no tenía productora dispuesta a distribuirla en salas. La extinta Polygram fue la que se hizo con los derechos, todo un acierto viendo su devenir por la taquilla americana, siendo uno de los sleepers -éxitos sorpresa- de la temporada. Casi 40 millones de dólares recaudados con un coste de 23.

Pitch Black está dirigida por David Twohy, firmante de una pequeña joya sci/fi como ¡Han Llegado!, en el mismo género se encuentra este modesto film de serie B protagonizado por Diesel, Radha Mitchell, Cole Hauser y Keith David.

riddick1

Una nave y su tripulación colisionan en un planeta en el que nunca se hace de noche al estar rodeado por tres soles. En ese inhóspito lugar residen unos carnívoros bichos que tienen la suerte de que cada veintidós años da lugar un eclipse solar que deja el planeta a oscuras. La llegada de la nave coincide con ese fenómeno y como es de prever, no tardan en darse el festín con mucho actor secundario con cara de ser pasto para las bestias. Los protagonistas, la valiente capitán de la nave (Mitchell), un mercenario yonqui (Hauser) y Riddick (Diesel), un convicto con la capacidad de ver en la oscuridad.

La historia no es el punto fuerte de Pitch Black, recuerda a productos de épocas anteriores como las dos primeras partes de Alien, o Temblores, otra serie B que sucede en parajes similares. Son pequeños matices del guión lo que hacen de Pitch Black una  propuesta notable: buenos que no son tan buenos, malos que no lo son tanto, chicos que menstrúan, y un deje romántico y trágico al final que le dan cierta grandeza a esta barata producción de serie B.

Las limitaciones presupuestarias siempre son un handicap en el cine de ciencia ficción, David Twohy lo suplió con imaginación –ciertas lentes de cámara, una quemada fotografía de tonalidades saturadas de naranja, azul y verde-, sin escatimar en violencia y los suficientes momentos de impacto –la muerte de los tres hijos de un santurrón (Keith David), o el clímax y la inesperada muerte de un personaje principal-.

No obstante, lo mejor de Pitch Black pese a su buen acabado, es la interpretación y carisma de Vin Diesel encarnando a Riddick; chulería, sarcasmo y mucho carisma por parte de un actor que siendo sincero no me gusta, pero fue parido para poner cara a este carácter. Roba el protagonismo desde la primera escena que aparece, no siendo extraño que alguien se planteara producir Pitch Black 2.

Y llegó, pero no de la manera como era esperar, Las Crónicas de Riddick (2004) no es tanto una secuela como la continuación de las andanzas del personaje que da título. David Twohy repite como guionista/director en una película que se aleja de la serie B de su predecesora, y se acerca a los blockbuster veraniegos. En esta ocasión la recepción fue algo tibia, y los resultados en taquilla sólo se maquillaron tras su total internacional, 115 millones de dólares obtenidos con un coste de 105.

Repiten de Pitch Black, Vin Diesel y Keith David, se unen al reparto buenos actores como Colm Feore, Karl Urban, Thandie Newton, Judi Dench, Linus Roache y Alexa Davalos en el rol de otra superviviente de Pitch Black, a la que en este caso decidieron cambiarle el rostro.

Comparado con la simplicidad de la predecesora, es complicado explicar de qué va Las Crónicas de Riddick. Debería bastar decir que han pasado cuatro años desde lo sucedido en la anterior aventura, y que esta vez la amenaza viene por parte de una raza extraterrestre, los Necróferos, que destruyen los planetas que conquistan, convirtiendo a su raza los pocos supervivientes que dejan. Riddick descubre que es el elegido para poner fin a la supremacía de estos tipos.

Guión de premisa facilona pero confuso en su ejecución, con esta secuela quisieron acercar al personaje a las más notorias sagas galácticas, creando una mitología que explotar en algún posterior capítulo si este resultaba, de ahí la inclusión de diferentes especies como los Necróferos, Furianos Elementales. La película trata de abarcar mucho y al final acaba siendo un galimatías con muchas cosas a medio desarrollar –los orígenes de Riddick, la conspiración que pretende unos de los súbditos (Urban) del villano (Feore) para hacerse con el poder-. Esbozos de futuribles secuelas que, a decir verdad, hubiera pagado por ver.

Porque pese a este guión que requería alguna reescritura, Las Crónicas de Riddick es una película con sus puntos fuertes: escenas de acción brillantes, apartados técnicos en los que se nota cada centavo invertido, un excelente diseño de producción –sin nada que envidiar al de Prometheus, por ejemplo-, y cuando nada de esto funciona siempre está el personaje principal para llenar la pantalla con sus vaciladas, chascarrillos y su don innato para las escenas cuerpo a cuerpo.

riddick2

La mala recepción pareció sepultar alguna secuela más, teniendo que conformarse los fans del personaje con un cortometraje de animación del mismo 2004 –Dark Fury- y con un par de videojuegos que llegaron en años venideros –Escape from Butcher Bay y Assault on Dark Athena-.

Fue el pasado 2012 cuando se puso en marcha Riddick (2013), posible en parte por las buenas relaciones de Diesel con Universal, productora que aceptó distribuirla alrededor del mundo –lógico si se tiene en cuenta que Fast and Furious les da una media de 400 millones por película-.

Esta Riddick cuenta con un presupuesto de 38 millones de dólares, procedente de compañías independientes, que deben mirar con buenos ojos los 93 millones recaudados. Repite por tercera vez en la dirección y libreto David Twohy, y en el reparto Diesel. Secundan Karl Urban en una escena –único personaje repetidor-, el español Jordi Mollà, el wrestler Dave Bautista, Matt Nable y Katee Sackhoff.

Las Crónicas de Riddick finalizaba con el protagonista condenado a ser rey de la raza de los necróferos –en un final que, por cierto, recuerda al de Terroríficamente Muertos de Sam Raimi-, esta nueva empieza con Riddick traicionado por los mismos y abandonado en un planeta a la espera de la llegada de alguna nave que poder secuestrar para escapar. Unos animalejos que no tienen nada que envidiar a los que salieron en la primera Pitch Black, son un elemento importante en la historia.

Esta tercera parte deja mal sabor de boca. No es que las expectativas fuesen altas, es que la primera media hora es sobresaliente. Las hazañas de Riddick para sobrevivir en un planeta que le es hostil, sin casi diálogo, sólo brutas acciones físicas del personaje y una voz en off que nos aclara como el personaje ha acabado así –la única conexión con la parte precedente-. Si el film hubiera cogido esta senda el resultado habría sido rompedor, un Apocalypto de ciencia ficción –salvando las distancias-, Twohy y su guión tenían otros planes.

Porque en el minuto treinta Riddick abandona la pantalla y se nos presentan un grupo de cazarrecompensas que vienen a capturar al protagonista vivo o muerto, galería de personajes que caen en los clichés de secundarios con pinta de ser el próximo en morir, teniendo disputas entre ellos y planeando cómo cazar a un Riddick que está ausente hasta el minuto setenta. Curioso que el personaje que dé título a una película ceda tanto el protagonismo. Destacar en esta parte un Jordi Mollà algo desubicado.

En el tercer acto Riddick reaparece y con él unos bichos que están de mala baba, momento desde el cual la película se convierte en un remake de la propia Pitch Black, con una sucesión de estilizadas y sangrientas batallas contra bichos, cumplidoras como clímax pero con una sensación de déjà vu que juega en contra de Riddick (la película) como largometraje que da unidad y empaque a la trilogía.

Tan correcta como olvidable, no merece ser el punto final a esta saga notable como producto de entretenimiento. Veremos si con el tiempo llegan más crónicas o pseudo-remakes y/o reboots de tan carismático personaje.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Comentarios

  1. ana

    Vin Diesel es un actor infravalorado por el simple hecho de tener más músculos que los críticos que ven sus películas. Querido David, deberías ir un gimnasio a quitarte los complejos, o bien amueblar tu cabeza de tal forma que los cuerpos ajenos y el tuyo propio no te ofendan.
    .

    No encuentro por ninguna parte el parecido de Riddick con la saga de Alien. Es más, la saga de Alien no está mal, pero está sobrevalorada desde mi perspectiva. A mi dame una peli de ciencia ficción con golpes de humor y sarcasmo, y quédate tu con ese cine rancio de ciencia ficción cuyas películas tenemos más vistas que el tebeo porque son casi todas iguales y de similar estética. Cansan. De Alien salvo la primera entrega. El resto, basura. Lentas, técnicamente regulares, y con una sóla protagonista que merezca la pena que es la Señora Weaver.

    Para gustos los colores, pero por dios, no compares Alien con Riddick porque en lo único que se parecen es en que son norteamericanas.

    Y abre tu mente. Un hombre con músculos también puede ser un gran actor. Además, con el presupuesto que tuvieron en Pitch Black, le dan de comer un día en el camerino a la Weaver, así que pongamos las cosas claras. Con poco dinero, taquillazo y peli de culto. ¿Se puede pedir algo más?

  2. David

    Buenas tardes,

    Infravalorado o no, no me gusta Vin Diesel, salvo Declaradme Culpable y esta saga de Riddick. Por otra parte, en ningún momento de la crítica pongo mal al intérprete, creo que más bien todo lo contrario, lo borda.

    Dedicas todo un segundo párrafo a Alíen. Sólo la menciono de pasada, considero que una película donde los tripulantes de una nave dan con unos alienigenas en un planeta hostil, bien puede tener parentesco. A todo ello, a mi si me gusta Alíen y también Pitch Black.

    En el primer párrafo ya digo que Pitch Black es barata, no me descubres nada nuevo. Tampoco la primera parte de Alíen es un blockbuster.

    Sin acritud, mientras estoy en el gimnasio ejercitando los músculos, aprovecha para tomarte una tila o ir a clases de comprensión lectora, porque me has dejado fino… porque dejar bien a la peli que te gusta y al correspondiente actor.

    Saludos

  3. cesar

    Hola pues a mi si me gusta el personaje de la saga, a mi en particular
    se que este personaje lo interpreta Van.. le viene como anillo al dedo.

Escribe un comentario