Image Image Image Image Image Image Image Image Image

La leyenda del caballero oscuro

Por Javier Fernández López

¿Por qué la gente quiere ser Paris Hilton y no quiere ser Spiderman? Esa cuestión era planteada en Kick-Ass y posiblemente todo el mundo debería pararse a responderla. ¿Por qué? Es sencillo, la gente tiende a irse hacia lo más simple, y es que Spiderman es un individuo acorralado por el mundo y por su propio pensamiento: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. La ética kantiana mueve el fondo del personaje, lo que lleva a Spiderman a ser objeto de las más crueles circunstancias. Desde lo más superficial, como no conseguir éxito en el mundo académico pese a ser un brillante científico o incluso no conseguir reconocimiento en sus trabajos pese a su esfuerzo, hasta vivir con un dolor interior tan profundo como intenso, debido a la muerte de sus seres queridos, ser perseguido por la policía y criticado por la prensa, hasta ver como los amores de su vida mueren o desaparecen. Nadie querría, por tanto, ser Spiderman, pero lo cierto es que nadie puede ser Spiderman.

Todos guardamos dentro de nosotros la posibilidad de actuar y hacer lo que creemos que es correcto. ¿Cuál es el mayor poder de Superman? El que es también su mayor punto débil: la honestidad. Muchos no dudarían en afirmar que en la actualidad, como prácticamente en toda nuestra historia, el ser humano ha padecido y padece una falta de honestidad que lo lleva a ser una figura no demasiado querida, ni siquiera en la literatura. No caigamos en el error, el mundo no es una conspiración, y no duden ni mucho menos en el hecho de que el ser humano es la realidad más maravillosa que existe, pues pese a que es capaz de hacer las cosas más monstruosas, también es capaz de hacer las cosas más hermosas que podamos imaginar, y eso es precisamente lo que hace del ser humano algo prácticamente perfecto.

Homero, a quien se le atribuyen las obras de la Ilíada y la Odisea, mencionaba en su filosofía que la excelencia del hombre estaba en lograr la fama en las batallas. Su paideia se basaba en la excelencia del guerrero homérico, quien debía lograr el éxito y ser aclamado por todos, para lograr así lo más importante: ser recordados en los tiempos venideros, ser inmortal en la historia. Hoy en día, su filosofía se ha convertido en un legado tal que su Aquiles, Héctor y Ulises son los mayores exponentes de héroe que tenemos. Se han convertido en leyendas, se seguirá hablando y escribiendo sobre ellos, se seguirán haciendo películas y escribiendo libros acerca de sus hazañas en la guerra. Pero quizá ahora, en este mundo que estamos pisando, necesitamos un héroe, uno que podamos ser todos, un guardián silencioso… un caballero oscuro.

caballerooscuro2

La trilogía de El caballero oscuro, dirigida por el cineasta Christopher Nolan, sigue resonando en nuestros oídos. Aún suenan en nuestra cabeza los compases de Hans Zimmer. Quizá ni siquiera podamos ser Spiderman o Superman, pero como decía David S. Goyer: “Lo que diferencia a Batman de sus colegas es que es un héroe que cualquier persona puede aspirar a convertirse”. De esta forma, Batman se convierte en un símbolo, un mito, algo que llama a la esperanza. Nacía la leyenda con Batman Begins en el año 2005. Antes de su estreno, pocos –incluso me atrevería a decir que nadie– vaticinaron lo que sería la cura de un personaje en su versión cinematográfica. Su paso por la década de los 90 fue caótico y deprimente, deteriorándose la imagen de uno de los personajes de cómics más célebres de todos los tiempos. Un tal Christopher Nolan sería el encargado de dirigir el proyecto, quien por entonces era un joven y desconocido director de cine que consiguió grandes elogios por sus thrillers de carácter psicológico: Insomnio y Memento.

Se acabaron las luces de neones y los elementos burtonianos. Se acabaron los trajes con pezones y aquello que hacía ridícula la historia. Nolan llevó el proyecto a la Warner, y en la reunión convenció a los directivos para que diesen reinicio a la versión cinematográfica de Batman. Lo más importante: la película debía tener un enfoque realista. Nolan quería llevar al cine un relato humano, algo con lo que poder identificarse, que la frontera que separa el cine y la realidad fuese mínima. El concepto de lo que quería Nolan era arriesgado, chocaba con la imagen que se tenía de Batman, héroe acostumbrado a enfrentarse a villanos de lo más peculiares, desde simples asesinos perturbados hasta una mujer con la habilidad de controlar plantas. Joel Schumacher no acertó con su visión del personaje en la fatídica Batman y Robin, tanto es así que casi entierra al personaje, pese a que años atrás la serie animada llevada a televisión había logrado varios elogios por parte de la crítica. A Batman, desde entonces, se le relacionaba con un tipo de cine ruidoso, feo y ciertamente confuso.

Pero Batman Begins supuso toda una sorpresa. Lo primero a destacar era un reparto lleno de estrellas consagradas y otros más jóvenes pero de igual talento. Christian Bale (El imperio del Sol) sería el nuevo hombre murciélago. Su trabajo en El maquinista le sirvió para asentarse como uno de los grandes actores del momento, pero para hacer este papel tuvo que recuperar su estado de forma, ganando kilos hasta poder ofrecer una imagen de Batman imponente, aunque más liviano que lo acostumbrado en las historietas. Pero este hecho se debía a que Nolan quiso hacer de Batman un soldado, era un concepto mucho más militarizado del héroe, un ninja sofisticado y con recursos.

Su voz se ha convertido en todo un símbolo del personaje, sabiendo llevar a la perfección los momentos dramáticos y los más irónicos del personaje. Gracias a esto último, la relación que mantiene con Alfred, su mayordomo, interpretado por Michael Caine (Lío en Río), funciona a las mil maravillas. Esta vez el personaje no es un secundario que de vez en cuando le suelta algún consejo a Bruce Wayne, sin más importancia que la de llevarle el desayuno a la cama o tenerle preparado el traje cuando lo necesita. Esta vez la figura de Alfred es la del padre que Bruce Wayne perdió. La relación entre Bale y Caine funciona desde el primer momento. Pero mientras Bruce Wayne quiere convertirse en un símbolo para Gotham, algo que la gente pueda seguir y que sirva para cambiar las cosas, Alfred se preocupa del legado de Thomas Wayne y lo que significa la familia Wayne para Gotham. Se crea así una relación de aprecio y de discrepancia entre ambos. Para Alfred, Bruce es el mayor tesoro que le dejó Thomas Wayne, un hombre que apreciaba y veneraba, y por ello Alfred no quiere ver a Bruce en peligro.

¿Por qué nos caemos, Bruce? Para aprender a levantarnos”

Por otro lado, tenemos a Jim Gordon. En las anteriores películas, este personaje no tenía mayor relevancia que la de ser el comisario de policía de la ciudad de Gotham. Esta vez, el personaje se convierte en el mayor aliado de Batman. Si bien desconoce la identidad del hombre que se esconde tras la máscara, tampoco se preocupa por saberlo. Desde el primer momento llega a guardar un profundo respeto por él, pues Jim Gordon es prácticamente el único policía integro de Gotham. Conoce a Bruce en el momento en el que asesinan a los padres de éste brutalmente, y desde ese momento se crea un vínculo entre ambos. Bruce recordará siempre el momento en el que un hombre lo arropó y lo intentó consolar en los momentos más duros, porque son esos detalles, los pequeños detalles, los que importan de verdad. Gary Oldman (El amanecer del planeta de los simios) hace el rol de Jim Gordon, quien por entonces andaba un poco desaparecido del panorama cinematográfico.

No me atrevería a decirle lo que tiene que hacer con su pasado, sepa sólo, que a algunos de nosotros, nos importa lo que haga con su futuro.”

Pero con Alfred y Gordon no basta. Bruce Wayne, conocido popularmente como “el príncipe de Gotham”, necesita más ayuda. ¿Pero por qué quiere Bruce Wayne salvar Gotham? La muerte de los padres de Bruce es el suceso que lo lleva a huir de Gotham con el objetivo de entender cómo piensa un criminal. Las palabras de una amiga se introducen en su pensamiento como un veneno, la venganza no le sirve, pues vengar a sus padres no le ayudará a cambiar las cosas. Bruce se da cuenta que no busca la satisfacción personal, pues eso no cambiará la muerte de sus padres. Thomas Wayne soñó con hacer de Gotham un lugar seguro para sus ciudadanos. El carácter altruista de sus padres, su amor por Gotham, hace que Bruce Wayne vea la ciudad como la representación del sueño de su padre de una Gotham mejor. De este modo, Gotham se convierte en otro personaje en toda la trilogía de Christopher Nolan, y Batman se convierte a su vez en un guardián, alguien que quiere proteger el legado de sus padres.

La justicia es armonía, la venganza es satisfacción personal.”

Con una Gotham corrupta, a Bruce no le queda otra salida que huir. En su viaje, acabará en el mayor de los infiernos, hasta toparse con un hombre que hará de él lo que hoy conocemos. Bruce es llevado a la Liga de las Sombras, una organización anti-criminal que ha existido durante mucho tiempo. Son los encargados de “reiniciar” un lugar cuando el nivel de criminalidad y de injusticia llega a su máximo nivel. El hombre que conduce a Bruce Wayne aquí es un individuo que se hace llamar Ducard, que sólo es una tapadera para esconder su verdadera identidad, la del líder de la Liga de las Sombras: Ra’s Al Ghul. Liam Neeson (La lista de Schindler) vuelve a hacer el papel de maestro del protagonista de la historia, después de su papel en La amenaza fantasma.

La ira te confiere un gran poder, pero si no se lo impides, acabará destruyéndote.”

Se inicia así un adiestramiento en el que Bruce se acaba convirtiendo en un guerrero capaz de hacer frente a cualquier adversario. Le enseñan a hacer de la teatralidad y el engaño sus armas, a hacerse invisible en el combate, a llenar de miedo a sus oponentes. Pero para Bruce, el fin no justifica los medios, y esto hace que acabe traicionando a su mentor, destruyendo el lugar, y abandonando a éste para regresar a Gotham con las fuerzas recargadas. Creído muerto durante años, su regreso supone el mayor acontecimiento para la ciudad y para Wayne Enterprise, la empresa de sus padres, un imperio que ha quedado en manos de hombres que quieren convertir la empresa en algo contrario a los ideales de Thomas Wayne. Es aquí donde consigue a su tercer aliado, Lucius Fox, interpretado por Morgan Freeman (Trascendence). Es el director del departamento de ciencias aplicadas de la compañía, y muy pronto Fox conoce las intenciones de Bruce, por lo que no tiene ningún inconveniente en ayudarle, pues éste fue un fiel colega y amigo de su padre.

En Batman Begins no hay nada al azar. Nolan se esfuerza para explicar la función de cada uno de los objetos que usará el héroe en su lucha contra el crimen. ¿Por qué son las orejas de una determinada forma? ¿Por qué es la capa así? El traje se convierte en un elemento fundamental, y no sólo un recurso estético, de la trilogía. ¿Pero por qué un murciélago? Nolan llena de psicología el relato, Bruce teme a los murciélagos, es un miedo puramente primario, algo aterrador, y quiere hacer de ese miedo un símbolo, algo que sus adversarios puedan temer. Nace así Batman, cuya voluntad lo mueve a ser el mayor miedo de aquellos que osen hacer daño a las buenas personas de Gotham.

El adiestramiento no es nada, la voluntad lo es todo.”

Batman cuenta con todo un arsenal de medios, el más importante de todos el nuevo Bat-móvil, un híbrido de Hummer y Lamborghini, absolutamente bestial. En palabras de sus diseñadores, el nuevo Bat-móvil es otro personaje, un poderoso vehículo capaz de hacer lo mismo que un tanque y que convierte a Batman en un especialista de la guerra urbana.

Gotham, ahora la mayor cuna del crimen del mundo, tiene un protector. La ciudad se convierte en un campo de batalla donde Bruce tiene la ventaja de ser además uno de los hombres más poderosos del mundo. Aparecen en Batman Begins varios villanos, y es que de si algo puede vacilar Christopher Nolan es de saber manejar un reparto y un gran número de personajes. Si bien un villano conocido de los cómics sólo aparece en un par de escenas muy breves, el asesino Víctor Zsasz, también tenemos a Falcone, en el film interpretado por Tom Wilkinson (El patriota), el jefe de la mafia en Gotham, quien sólo es una llave para algo mucho peor. Aparece el Doctor Crane, el Espantapájaros, cuyo real corre a cargo del camaleónico Cillian Murphy (Origen), que aunque no consigue el mismo impacto visual que en los cómics o videojuegos, consigue ser de los personajes más carismáticos de la trilogía (el único villano que aparece en las tres entregas). Al final de Batman Begins, ve cómo Gotham ha estado bajo la sombra de Ra’s Al Ghul, su mentor, aquél que lo adiestró y que en un principio buscaba lo mismo que Bruce: justicia. Ra’s Al Ghul había perdido hace años a su mujer, el amor de su vida, y desde entonces perseguía la justicia con los medios que fuesen necesarios. Pero para Bruce, Gotham aún puede salvarse, aún hay esperanza.

Terminaba Batman Begins con un final a la altura y avisándonos de que hay un nuevo genio criminal en la ciudad, alguien al que también le gusta la puesta en escena. Las expectativas eran máximas después del resultado de la primera cinta. Pero un suceso rompió el corazón de muchos: la muerte de Heath Ledger. Su elección para el papel del Joker estuvo discutida siempre. Hasta ese momento, era conocido como el típico chico guapo enamoradizo, con papeles más o menos simples. El paso de los años nos ha enseñado a que estos juicios valen poco o nada. Matthew McConaughey o Leonardo DiCaprio son otros actores que también han tenido esa imagen y actualmente son dos de los actores en mejor forma de Hollywood, de los mejores actualmente. A Ledger le venía un gran futuro, pero su muerte, llorada por muchos, supuso todo un impacto para sus seguidores y para los que esperaban sus últimos trabajos.

caballerooscuro3

Cuando se estrenó El caballero oscuro en 2008, la segunda entrega de la trilogía, cambiaron por completo los esquemas de lo que se consideraba un buen villano. No se recordaba desde Darth Vader un villano que llamase tanto a las masas. El papel de un payaso con cicatrices en la boca y la cara pintada, vestido de traje morado y con el pelo verde, fue un boom comercial que trascendió incluso a la filosofía. La anarquía, la teoría de juegos, el caos, el azar,… toda una serie de factores que hacían del Joker el adversario más imprevisible y peligroso de Batman, un rival que simbolizaría todo lo contrario que defendía Bruce Wayne.

Pero no sólo sería el Joker lo que más llamó la atención. La película en su conjunto era un producto sólido, posiblemente la mejor película de la década. ¿Desde cuándo una película de Batman había conseguido tanta repercusión? Estaba cargada de filosofía, de reflexiones profundas, de un reparto estelar y de una historia absolutamente magnífica. Nolan se aparta ahora de la estética oscura presente en Batman Begins, ya no hay murciélagos ni callejuelas llenas de humo. El cineasta y director se lleva la historia a Chicago para rodar una segunda entrega que se convertiría rápidamente en el producto de mayor repercusión en años. La profundidad moral del film, un experimento social y humano. Nolan firmaría con ésta la que sigue siendo, por ahora, su mejor película.

De nuevo, regresa la filosofía del héroe, pero esta vez con una profundidad mucho más humana y oscura. Batman se ha convertido en el mayor problema para los criminales de Gotham. ¿Qué puede hacer el crimen organizado contra un individuo que sobrepasa la ley? Hay un nuevo orden en la ciudad, se llama Batman, y es entonces cuando los criminales acuden a algo que no comprenden. ¿Cómo nace el mal? Gran parte de la historia de la filosofía se basa en explicarnos el carácter dualista del mundo. Platón nos hablaba del mundo sensible y del mundo inteligible. Hegel nos hablaba de la tesis y la antítesis, de las que luego se concluía la síntesis. Como nos sugerían en la segunda entrega de Kick-Ass, si hay un héroe, debe haber un villano, porque de no haber villano, no sería necesario un héroe. Los criminales, como decimos, acaban llamando a alguien peor, mucho peor. Tememos lo que no comprendemos, lo que no conocemos. Aparece sin más una figura desequilibrante, alguien que con cada paso sugiere una muerte, una explosión o un simple aplauso. Comenzaría un juego…

O mueres como un héroe, o vives lo suficiente para verte convertido en el villano.”

Existen, principalmente, dos tipos de villanos. Primero, tenemos al villano que vimos en La Roca, aquella cinta de Michael Bay en la que Ed Harris hacía el papel de un hombre honorable que acaba convirtiéndose en una amenaza debido a las injusticias del propio sistema que ha defendido durante años. Con este tipo de villanos es fácil empatizar, es decir, los entendemos e incluso podemos darles la razón hasta llegar al punto de no querer verlos morir. Entiendes sus motivaciones y lo que le lleva a actuar de una determinada manera. Luego tenemos a otro tipo de villano, mucho más temible y oscuro. El ejemplo perfecto sería la Maléfica que vimos en el clásico de animación de Disney, un personaje conocido como “la emperatriz del mal”, pues la sed de dolor está en sus venas. Este tipo de villanos no tienen una causa, sencillamente, y como nos narra Christopher Nolan en El caballero oscuro, “sólo quieren ver arder el mundo”.

¿Quieres saber de qué son estas cicatrices?”

El Joker pertenece a este segundo grupo. No puedes vencerlo sin matarlo, y por eso es el enemigo más poderoso de Batman, su némesis, su negativo. En una partida de cartas, el Joker conoce las cartas de Batman, conoce sus propias cartas y además se guarda un par de ases bajo la manga. Es entonces cuando Batman necesita ir un paso por delante. Para empezar, el Joker juega con el pensamiento de las personas, confunde allá donde va. No cuenta ninguna verdad. Planea, pero lo hace conforme van ocurriendo los sucesos, la mayor parte del tiempo dejándose llevar pero siempre con un par de recursos que Batman desconoce.

Hay personas que no buscan algo lógico, como por ejemplo el dinero. No se les puede comprar, ni amedrentar, ni se puede razonar o negociar con ellas. Algunas personas solo quieren ver arder el mundo.”

El Joker anuncia sus objetivos, algo que carece la lógica propia de la policía. Batman es el único capaz de detenerlo, pero hay un factor que juega en contra de Jim Gordon y del propio Batman: el nuevo fiscal del distrito, Harvey Dent. Cuando se trata de una franquicia como Batman, muchos conocemos ya a los personajes, quiénes son y en qué se convierten. Y claro, uno sabe perfectamente quién es Harvey Dent, pero la cuestión que te planteas es si Nolan dará paso a esa conversión del personaje. Nolan juega entonces a hacer de Hitchcock en gran medida, haciendo saber a los espectadores algo que los protagonistas del film desconocen. Todos aquellos que conocen el futuro de Dent esperan con cierta ansiedad su transformación en un villano. Esa es la carta que juega el Joker, un as bajo la manga que nadie en Gotham espera, pues Dent había sido rebautizado por los ciudadanos de Gotham como “el caballero blanco”, alguien que decide su propia suerte.

¿De verdad tengo pinta de tener un plan? ¿Sabes qué soy? Soy un perro que corre detrás de los coches. ¡No sabría qué hacer si alcanzara uno! Sabes, actúo sin pensar. La mafia tiene planes, los polis tienen planes, Gordon tiene planes. Ellos maquinan, maquinan para controlar sus pequeños mundos. Yo no maquino. Intento enseñarles a los que maquinan lo patético que es que intenten controlarlo todo. Así que… cuando digo que no tenía nada personal contra ti ni contra tu novia, tienes que saber que digo la verdad. Los que maquinan son los que te han hecho esto. Tú maquinabas, tenías planes… y mira cómo has acabado. Yo solo he hecho lo que mejor sé hacer. He cogido vuestro plan y le he dado la vuelta. Mira lo que le he hecho a esta ciudad con unos cuantos bidones de gasolina y un par de balas. Sabes… ¿sabes qué he notado? A nadie le entra el pánico cuando todo va según lo previsto, aunque lo previsto sea terrible. Si mañana le dijera a los medios, por ejemplo, que se van a cargar a un violador, o que un transporte de tropas va a volar por los aires, a nadie le entraría el pánico, porque todo iría según lo previsto. Pero, cuando digo que un simple alcalde va a morir, entonces la gente se vuelve loca. Instaura una pequeña anarquía. Altera el orden establecido, y comenzará a reinar el caos. Soy un agente del caos. ¿Y sabes qué tiene el caos? Que es justo.”

Gotham, convertida en un campo de batalla con el Joker como líder del caos, se transforma además en un sutil experimento social. En filosofía, concretamente en filosofía social, se estudia la teoría de juegos. Es un juego, en esencia, bastante sencillo. Pensadores como Hardin hablaban de ello en su Tragedia de los comunes. El Joker pone en decisión de unos ciudadanos la vida de otros. Se trata de elegir la elección correcta, que en filosofía social sería la más racional y no la más ética o moral, algo que la gente suele confundir, pues según la teoría de juegos, el sujeto que se dejara llevar por sus principios más éticos, sería lo que conocemos popularmente como un primo. El Joker juega con estos elementos para hacer ver a Batman lo hipócritas que son los ciudadanos y cuán dudable es su moralidad. Usa, entonces, el dilema del prisionero en dos barcos con ciudadanos que intentan huir del caos de Gotham. En uno de los barcos hay personas comunes, mientras que en el otro hay presos. Uno de los barcos tiene que hacer que explote el otro antes de que finalice el toque de queda del Joker. De lo contrario, morirán los pasajeros de los barcos.

El caballero oscuro tiene muchos de los elementos de otras películas como Heat, aquella cinta de acción de 1995 dirigida por Michael Mann. Su escena más espectacular es una persecución por la ciudad, mientras que la escena más esperada es la conversación que mantienen el Joker y Batman, al igual que lo hacían Robert De Niro y Al Pacino. Resultan fascinantes los diálogos, la forma con la que Nolan lleva el guión durante el metraje.

Why so serious?”

Irónicamente, Christopher Nolan no deja nada al azar, y una de las grandes bazas de El caballero oscuro es su manera de justificar los cambios. En The Amazing Spiderman 2: El poder de Electro no nos explican los cambios del traje, como el cambio de lentes, mientras que en la historia del hombre murciélago nos explican por qué ahora el traje cambia, algo tan simple como que Bruce Wayne necesita poder girar la cabeza. Son conceptos artesanales muy queridos por Nolan.

Gordon: Gracias.

Batman: No tienes que dármelas.

Gordon: Claro que sí. (pausa) El Joker ha ganado. La labor de Harvey, todo aquello por lo que hemos luchado, se esfuma. La oportunidad que nos diste de arreglar esta ciudad se desvanece con la nueva imagen de Harvey. Nos lo jugamos todo a una carta y el Joker la ha cogido y la ha hecho añicos. La gente perderá la esperanza.

Batman: No la perderá. Nadie debe saber lo que ha hecho.

Gordon: ¿Cinco muertos… dos de ellos polis? Como para intentar taparlo.

Batman: No. El Joker no puede ganar. Gotham necesita a su verdadero héroe.

Gordon: No…

Batman: O mueres como un héroe, o vives lo suficiente para verte convertido en un villano. Yo sí he podido hacerlo, porque no soy un héroe, como Dent. Los he matado yo. Es lo que soy.

Gordon: ¡No! ¡No! No puedes. No lo eres.

Batman: Soy lo que Gotham necesita que sea. Da la alerta.

Gordon: Van a ir a por ti…

Batman: Tú vas a ir a por mí. Me condenarás. Me echarás a los perros. Porque eso es lo que tiene que ocurrir. Porque a veces la verdad no es suficiente. A veces la gente se merece algo más. A veces la gente se merece una recompensa por tener fe.

Hijo: ¡Batman! ¡Batman!

Hijo: ¿Por qué huye papá?

Gordon: Porque tenemos que perseguirle.

Hijo: Pero si no ha hecho nada malo.

Gordon: Porque es el héroe que Gotham se merece, pero no el que necesita ahora mismo. Así que lo perseguiremos, porque él puede resistirlo, porque no es un héroe. Es un guardián silencioso, un protector vigilante… un Caballero Oscuro.”

De esta maravillosa forma terminaba el relato de una leyenda, convertido ahora en un criminal, ensuciándose las manos para que la ciudad de Gotham aún tuviese esperanza en las buenas personas. El crimen organizado llega prácticamente a su fin, pero Batman no ha ganado. Tampoco el Joker, ni siquiera Jim Gordon. De esta guerra, los únicos beneficiados han sido los ciudadanos de Gotham, que verían durante años un estado de pez que nunca antes vivido. Batman desaparece, hundido física y moralmente. La gente ha dejado de ver en él un símbolo, una leyenda… un héroe. Jim Gordon perdería posteriormente a su mujer, quien no aguantaba más los peligros que afrontaba su marido, ascendido ahora a comisario. Harvey Dent, Dos Caras, ha sido el hombre utilizado tanto por el Joker como por Batman y Jim Gordon. Por un lado, el Joker demostró que cualquier persona, incluso la más honesta e íntegra, puede ser corrompida por el mal. Por otro lado, Batman y Jim Gordon lo usan como el símbolo heroico de Gotham para que los ciudadanos sigan creyendo en la honestidad y el bien. El Joker se despediría de la saga con unas palabras definirían la esencia de todo lo visto y experimentado durante el film.

No me vas a matar por tu absurda sensación de superioridad moral, y yo no te voy a matar porque me divierto mucho contigo […]. La locura, como bien sabes, es como la gravedad, basta con un pequeño empujón.”

Nominada a 8 Premios Oscar y ganadora de dos de ellos: Mejor actor secundario (Heath Ledger) y Mejor montaje de sonido. El caballero oscuro llegó para ser un cuento sobre la redención, la búsqueda del héroe, el caos,… todo en esta película está milimetrado, artesanalmente colocado. Superó la barrera de los 1000 millones de dólares de recaudación en todo el mundo, siendo así un éxito mundial sin precedentes. Porque si bien el género de adaptaciones de cómic siempre fue de los más exitosos, por primera vez una adaptación de cómic había logrado un éxito rotundo sin ser un cuento infantiloide. Todo es oscuro, profundo y humano. La cuestión, una vez visionada la película, era bien lógica: ¿Estaba preparado Christopher Nolan para cerrar la trilogía con un broche de oro? ¿Estaría a la altura? Tendríamos que esperar cuatro años para descubrirlo, una espera que se hizo muy amena gracias, en gran medida, a otra cinta del cineasta: Origen.

¿Qué nos quedaba por ver en las cintas de Nolan sobre el personaje de Batman? Sabiendo que el director bebía del legado que había dejado Frank Miller en los cómics del cruzado de Gotham, era fácil saber por dónde iban a ir los tiros. Pero lo malo era aquella amarga sensación originada por una pregunta que aún martillea en muchas cabezas: ¿y si Heath Ledger no hubiese muerto? Aún un servidor juega a imaginarse cómo habría sido la tercera entrega con él. ¿Habría sido un personaje recurrente o un cameo? Incluso si sólo hubiese sido una aparición de cinco minutos, estoy seguro de que habría sido absolutamente espectacular. Pero Nolan ya había insistido y asegurado que el final de la trilogía estaba pensado desde el principio con un villano muy concreto: Bane.

El fuego renace.”

caballerooscuro4

The Dark Knight: Rises, en España titulada El caballero oscuro: La leyenda renace, llegaba con los ojos puestos en lupa. El guión sería estudiado, los personajes puestos en escáner, todo para saber si Nolan había alcanzado las mismas cotas de calidad que en El caballero oscuro. Pero lo cierto es que ya el tema de la película ya servía para afirmar que la trilogía había terminado de una forma sobresaliente. En Batman Begins, nos hablaban de lo que podía ser Bruce Wayne: una leyenda. Ra’s al Ghul le enseñó a Bruce que podía ser algo más que un hombre, y así lo hace al final de Batman Begins a través de sus actos, como así también lo demuestra en El caballero oscuro, pero alejándose de los términos que definen al héroe clásico. Termina la segunda entrega dejando que la leyenda quede en el olvido, y Nolan nos sorprende haciendo que el final de la trilogía esté ambientada ocho años después de los sucesos de El caballero oscuro. Ahora Batman necesita hacer ver a los ciudadanos de Gotham que cualquiera puede ser un héroe, que detrás de la máscara puede estar cualquiera que esté dispuesto a cambiar las cosas.

Cualquiera puede ser un héroe. Incluso un hombre que hacía algo tan sencillo y reconfortante como ponerle un abrigo en los hombros a un niño, para hacerle saber que la vida sigue.”

Nolan nos reservó para la última entrega el villano más espectacular en términos físicos, un representante de la guerra, del apocalipsis, el legado de Ra’s al Ghul. Todo la maquinaria de la trilogía funcionaba a las mil maravillas, todo quedaba cerrado. Bane, encarnado por Tom Hardy (Warrior), viene para cumplir la misión de la Liga de las Sombras. Harvey Dent ahora da nombre a una ley de encarcelamiento por la cual los criminales son ingresados directamente en prisión sin un juicio. Bane hará uso de esta mentira para llevar el caos a Gotham desde una engañosa justicia de la que ya avisaba un nuevo personaje: Selina Kyle. Anne Hathaway (El diablo viste de Prada) hace el papel de una chica fuerte y astuta, una ladrona de altura, a la que conocemos todos como Catwoman. Marion Cotillard (Origen) aparece en escena como un personaje que pretende defender el legado de los padres de Bruce Wayne. Pero posiblemente uno de los grandes protagonistas de esta última cinta es un foso, un infierno en la Tierra, un lugar donde llevan a los mayores criminales y allí mueren llenos de esperanza, pues sueñan algún día con poder escalar el foso y ganarse la libertad. Es una oscuridad de la que Bane hace gala de ser su aliada, pues afirma que él ha nacido a la oscuridad, en contraste con Batman, que sólo ha hecho de la oscuridad su aliada.

No importa quienes seamos, sino cual es nuestro plan.”

Nolan acude a temas actuales como la crisis económica para narrar la situación actual de Gotham, y hace de Selina Kyle la representante de las desgracia ciudadana, de aquellos que en vez de vivir, sobreviven. Aunque Batman no ve en ella una enemiga, sino una aliada, alguien que sólo busca una salida de un pasado lleno de errores.

Ya pueden prepararse usted y sus amigos para la tormenta. Porque cuando llegue, todos van a preguntarse cómo pudieron creer que podían vivir con tanto y dejar tan poco para los demás.”

La relación entre Bruce Wayne y su mayordomo Alfred se tensa cuando sale a la luz la verdad, tema recurrente durante El caballero oscuro: La leyenda renace, pues por ejemplo vemos cómo sale a la luz tanto la verdad sobre Harvey Dent y otros detalles que trascienden al argumento de la cinta. Un policía llamado Blake se convierte, junto al siempre fiel y amigo Jim Gordon, en uno de los pocos aliados de Batman.

La última entrega de la trilogía tiene un ritmo más frenético que las otras dos cintas, en parte porque la historia narra los sucesos que ocurren durante alrededor de 6 meses. ¿Cómo sería nuestro hogar, nuestro pueblo o ciudad, si se declarase la ley marcial? Bane hace de aquel foso la vida de Gotham, los llena de esperanza, de “igualdad” de derechos, de libertad, un juego en el que al final lo acabarán perdiendo todo. Mientras, Batman renace de nuevo en una leyenda y preparado, después de la profunda tortura a la que le somete Bane, para enfrentarse a su destino. Sólo le queda una cosa que dar a Gotham, el legado de sus padres y todo aquello que quiso defender durante años.

Nunca quise que volviera a Gotham. Siempre supe que aquí no había nada para usted, salvo dolor y tragedia.”

Gotham se convierte en un escenario bélico. Los recursos que usaba Batman para hacer frente a los criminales se vuelven en su contra. Pero Lucius lo provee de un nuevo arsenal: el Bat, un vehículo de combate volador. La tragedia del héroe griego está de fondo en El caballero oscuro: La leyenda renace. Ni los nuevos recursos le sirven para luchar contra Bane, quien, al igual que sucede en el cómic, hace gala de ser el único que le ha partido la cintura al hombre murciélago. Pero como bien dice, no es un torturador del cuerpo, sino del alma.

Hay una razón por la que esta prisión es el peor de los infiernos: la esperanza. Todo hombre que se ha podrido aquí a lo largo de los siglos ha alzado la vista hacia la luz y se ha imaginado escalando hacia la libertad. Así de fácil, así de simple. Y como náufragos que recurren al agua del mar, presos de una sed incontrolable, muchos han muerto en el intento. Aquí aprendí que no hay verdadera desesperación sin esperanza. Así que, mientras aterrorizo a Gotham, les daré a sus gentes esperanza para envenenar sus almas. Les haré creer que pueden sobrevivir para que puedas ver como se pisotean los unos a los otros para permanecer al Sol. Podrás verme torturar a toda una ciudad. Y entonces, cuando hayas entendido la profundidad de tu fracaso, cumpliremos con el destino de Ra’s Al Ghul: destruiremos Gotham. Y entonces, una vez destruida, cuando Gotham no sea más que cenizas, tendrás mi permiso para morir.”

Estamos ante un cierre de oro, que cuenta además con el mejor soundtrack de la trilogía, obra de Hans Zimmer. Todo es más dramático y trascendente en tanto que todo llega a su fin. La guerra llega a las calles, y Batman, de regreso en Gotham después de haber superado sus miedos y recuperado sus fuerzas. La ciudad estaba siendo ignorada por el resto del país, dejándola en un segundo plano sabiendo que no pueden hacer nada. Hay incluso momentos para la comicidad gracias al regreso del Espantapájaros, el único villano que ha aparecido en las tres entregas. ¿Muerte o exilio? Esa es la pregunta por la que muchos ciudadanos deben pasar en los juicios celebrados en la ciudad. Pero al final se enfrentan de nuevo Batman y Bane en una lucha donde se sabe de antemano quién va a ganar. Incluso el verdadero villano de la película alude a la fuerza que los ciudadanos de Gotham sacan cuando parece que todo está perdido.

Llega un momento, tarde o temprano, en que el sistema falla. Las normas de ser armas y se convierten en ataduras que dejan que el malo se salga con la suya. Un día puede que te toque vivir ese momento de crisis y en ese momento espero que tengas un amigo como lo tuve yo, capaz de ensuciarse las manos para que tú las puedas llevar limpias.”

Gotham ha ganado. Jim Gordon descubre al final quién se escondía tras la máscara. Bruce desaparece de las vidas de los demás, dejando para ellos un mensaje, algo en lo que deben aferrarse las personas. Quizá El caballero oscuro: La leyenda renace no consiguiese el mismo nivel que El caballero oscuro, pero lo cierto es que hay que mirar la trilogía por lo que es, un producto único y sólido que simplemente se dividió en tres partes. Y no hay parte, porque una entrega bebe de otra. Todo funciona bien a partes iguales. Y todo termina con la esperanza de que la leyenda de Batman perdurará, el mito estará siempre en nuestra memoria. De igual manera que Aquiles o Heracles han pasado a la historia como personajes históricos que encarnan la heroicidad y los valores que muchos anhelamos, Batman es el nuevo mito del último siglo, una de las mayores herencias que han dejado los cómics y que Christopher Nolan no sólo recuperó, sino que lo hizo renacer y lo convirtió en un ídolo, un legado.

Veo surgir de este abismo una ciudad hermosa y un pueblo inteligente. Veo las vidas por las que hoy doy la mía: tranquilas, útiles, prósperas y felices. Veo que tengo un santuario en esos corazones, y también en los de sus descendientes, de generación en generación. Esto que hago es mejor, infinitamente mejor que cuanto he hecho. Y la paz que ahora me espera, es una paz infinitamente mayor que la que he conocido hasta hoy.”

Termino así este artículo demasiado extenso, pero creo que merece cada uno de sus párrafos debido a la magnificencia de la trilogía. Desde el año 2005 esta saga hizo que me fijase cada vez más en la profundidad de los villanos, en su carácter y su fuerza como némesis del protagonista. Me enseñó a ver protagonistas donde normalmente no los hay, como una ciudad. Cierro el artículo con una afirmación arriesgada, y es que creo sinceramente que es la mejor trilogía filmada en toda la historia del cine. Sé que muchos vendrán con otras trilogías para discutir esta afirmación. Bienvenidas sean las discusiones en el cine, y bienvenidas sean las obras como la Trilogía El caballero oscuro.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario