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Hasta siempre Chaplin

Por Borja Álvarez (Jita)

Después de rodar Candilejas, Charles Chaplin fue expulsado de los Estados unidos acusado de pertenecer al partido comunista. La cruzada que el Senador McCarthy había llevado contra el cineasta desde 1947 iba a tener al fin resultado en 1952. Por aquel entonces poco quedaba ya del Chaplin de los primeros años de su carrera. Fue entonces cuando el director se compró una mansión en Suiza y residió allí hasta su muerte. Sólo volvió a los Estados Unidos para recoger el Oscar honorífico en 1972. En aquella gala Chaplin recibió una ovación de 12 minutos (la más larga en una ceremonia) y comentó: «Las palabras parecen tan insignificantes, tan inútiles. Sólo puedo decir que… gracias por el honor de ser invitado aquí, y… ¡oh!, son gente maravillosa y dulce, gracias.» Un reconocimiento (y en el fondo un perdón) que llegaba demasiado tarde.

Como es sabido por todos, Chaplin se hizo el hombre más rico del mundo, interpretando al más pobre, a un simple y sencillo vagabundo. Menuda paradoja. Con el personaje de Charlot, hizo reír (y llorar) a millones de personas y el mundo entero estaba a sus pies. Un personaje inmortal, un icono del cine que ha pasado y pasará de generaciones en generaciones. Por eso, para apreciar Candilejas es necesario haber visto sus películas anteriores. Es más, les recomiendo que vean el documental titulado Charlie: The Life and Art of Charles Chaplin que realizó Richard Schickel en el año 2003. A través de sus familiares y algunos directores y celebridades conocerán a fondo al Chaplin director y al Chaplin persona.

El director británico siempre fue una persona con el miedo a no hacer reír, era un ser atormentado en muchos momentos porque se sentía perseguido. La famosa caza de brujas (entre otros factores) cambió a Chaplin. Y de ahí que Candilejas sea una cinta totalmente autobiográfica. Si con Monsieur Verdoux Chaplin se despidió de Charlot, aquí se despide de él mismo. Era su particular adiós (aunque prefiero pensar en “hasta siempre”) al público.

En la cinta, Calvero es un viejo cómico que tuvo mucho éxito en los escenarios con su personaje de payaso. Pero ahora es olvidado por el público y productores y sobrevive gracias a las actuaciones de segunda clase. Un hombre solitario, que bebe y que trata por todos los medios de salvar a una joven que encuentra moribunda en su vecindario. Calvero pretende transmitir a la chica la esperanza y las fuerzas de vivir en las que él ya no cree. Una actuación en la que Chaplin demuestra una enorme sensibilidad, se refleja en ella y con su pesimismo nos roba el corazón.

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La cinta es una obra maestra con mayúsculas se mire por donde se mire. Es una obra que abarca –y homenajea- varias disciplinas artísticas como el cine, el teatro, el ballet y la música clásica. La B.S.O -que él mismo compuso y que le valió su único Oscar- es pura poesía. Escuchen el tema Limelight y sus sentidos hallarán una belleza sin parangón. Esas notas ponen en mi mente la escena final, en la que Thereza, interpretada magistralmente por una cándida y dulce Claire Bloom baila en el escenario sin saber lo que ha ocurrido tras el telón. ¿Pueden ser las lágrimas bonitas y tristes a la vez? Hace años aprendí que con Chaplin podía ser así, y ése, es otro momento en el que me lo demuestra.

Todo es perfecto, un guión hecho desde el corazón, con palabras nobles y melancólicas. Hay momentos para el humor y momentos para contemplar la belleza y elegancia de la danza y el teatro. El círculo se cierra con un pequeño tributo a otro grande de su generación como Buster Keaton, que por aquel entonces estaba arruinado. «Yo le di trabajo» cuenta Geraldine Chaplin que le dijo su padre a un antiguo novio suyo cuando éste le confesó que prefería a Buster.

Con este artículo quería dejar claro que Chaplin era mucho más que Charlot. Era un cineasta gigantesco, sin límites imaginativos, absolutamente capaz de todo. He reído con la parodia de Hitler (cuenta la leyenda que al dictador también le gustó) en El Gran Dictador. He reído y llorado con Tiempos modernos. Con el El chico me derrito ante semejante ternura. En Monsieur Verdoux medito sobre la vida y lo que hacemos con ella.

Con Luces de la ciudad (en mi humilde opinión, la mejor película de la historia) descubrí lo que era el amor verdadero. Aquel final me hizo entender lo que era el lenguaje cinematográfico antes de la llegada del sonido, en cómo se puede decir y provocar tanto sin una sola palabra. La imagen de Chaplin con la flor entre los dientes (y lo que pasa después claro) son probablemente los mejores minutos que han visto mis retinas.

Y sin embargo, con todo eso, Candilejas tiene algo especial para mí. Seguramente sea porque veo como la luz del mayor genio que ha dado el cine se apagaba. Supongo que es porque me duele ver morir -y de una manera no tan metafórica- al ser humano que más he admirado en mi vida.

«Mirada de cerca, la vida parece una tragedia; vista de lejos, parece una comedia. Nunca te olvides de sonreír, porque el día en que no sonrías será un día perdido. La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive cada momento, antes de que baje el telón y la obra termine sin aplausos. Hay que tener fe en uno mismo. Aún cuando estaba en el orfanato o recorría las calles buscando qué comer, me consideraba el actor más grande del mundo. La vida es maravillosa… si no se le tiene miedo.. Todo lo que se necesita es valor e imaginación.»

Tan grande era Chaplin que falleció en la Navidad de 1977(de ahí mi homenaje), así que háganle caso y la vida les devolverá una sonrisa.

Feliz Navidad a todos, en especial a todos aquellos que aman el cine.

Comentarios

  1. Irene Pardo

    Hermosas palabras y con mucha verdad. Gracias, Borja.

  2. Gracias Irene. No sé cuanto has visto de Chaplin pero si ha sido poco, resérvate Candilejas para cuando hayas visto unas cuantas y seguro que tendrá más sentido para ti. Es una película muy especial, tiene tantas cosas que es única.

  3. Jon

    Coincido plenamente en que Charles Chaplin es uno de los seres más grandes que conozco. Sólo leer cosas de el me emociona. Es imposible no llorar viendo las imágenes en las que recoge el Óscar. Veía siempre sus películas en casa de mi amama. Siempre me recuerda a ella. Un placer leer este artículo.

  4. Gracias Jon por el comentario. Sé lo que es recordar algunas personas o momentos de tu vida por algunas película. Me alegro que tengas recuerdos tan hermososos asociándolos a las películas de Chaplin.

    Un saludo ;)

  5. PD: Aclarar que Chaplin ganó 3 Oscar, pero los otros dos son honoríficos. Uno de ellos por su trayectoria profesional y el otro por su gran versatilidad realizando en “El Circo”, un Oscar un tanto extraño ya que muchos dicen que se lo dieron con la intención de limpiar su nombre.

    El Oscar de Candilejas es por la B.S.O. y se lo entregaron 20 años después porque la película hasta entonces estuvo censurada en USA.

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