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El efecto Boyero

Por Áralan Aidir

«A mí me parece la gilipollez y la diarrea mental más notable que he visto en los últimos años.»
«Para mí, Nolan ha abusado de alguna droga muy rara que le ha dañado seriamente el cerebro. Sólo así puede explicar el cúmulo de estupideces pretenciosas que representa Origen

Usemos a Boyero como podríamos usar a cualquier otro exaltado.

Sabiendo que el susodicho es el crítico que más veces utiliza el término “pretencioso” de la historia de la crítica de cine, uno siempre esperaba ver por qué decía tal cosa, ya que tanto lo repetía. La decepción llegaba a renglón seguido, cuando era incapaz de argumentar nada para fundamentar semejante apelativo. Ni ese ni los demás. Lo soltaba y listos, como si con eso ya dijera algo, como si no tuviera que explicarse. Pero, digo yo, si llamas estúpido a alguien y no quieres quedar como tal, ya no hablas de gustos, hablas de coherencia, hablas de lógica, hablas de un aspecto que sí admite discusión. En el caso de Origen, ¿por qué era una gilipollez, un sinsentido? Intenté leerme sus críticas porque mucha gente le tenía en un pedestal, porque escribe en un medio de comunicación importante y porque por gente como él, muchas veces una película se ve afectada. Y con ella, todo el trabajo de la gente que ha trabajado en ella. Es decir, le presupongo una preparación, un conocimiento, una mínima capacidad argumentativa.

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Pero fue imposible. Uno empezaba no entender qué diferencia a este tipo de críticas de las que hacen los amigotes de bar cuando llevan un par de cervezas encima. A Boyero le presuponía lo escrito anteriormente. Y sobriedad. Dando por sentada esta última, ¿por qué no explicaba lo que afirmaba? ¿Por qué esa resistencia? ¿No le dejaba el periódico por falta de espacio o la radio por falta de tiempo o qué?

Luego empecé a sospechar por dónde iban los tiros y donde estaba el problema. O los problemas, porque creo que él tenía uno y yo tenía otro. Tras escarbar y excavar en la vida obra de este hombre y no encontrar nada más que una pluma que a mí me resulta algo pedante (admitámoslo, Boyero no es Benedetti, ni tampoco creo que aspire a serlo) y unos exabrutos realmente notables y poco frecuentes en la crítica -ausentes de argumentación-, empecé a sospechar por donde iban los tiros: simplemente era un tipo que daba su opinión sobre una película que había ido a ver. Mi problema era que creía que quien escribía en un medio importante e influyente, sabía de lo que hablaba. Pero no.

Los que sufren el efecto Boyero han olvidado una cosa: diferenciar lo que es bueno o malo de lo que les gusta o lo que les disgusta; a reconocer «he sido incapaz de entenderlo y, por tanto, me callo» en vez de embestir contra todo aquello que no le cabe en la cabeza. Si reacciona así, debe ser que sus estudios en Ciencias de la Información le han cundido poco, porque en esa facultad animaban a explicar y argumentar lo afirmado, a tener un respeto mínimo por el trabajo ajeno, como hizo Trueba, que fue su compi de clase y tiró por otro lado, por el creativo, por el de aportar, por el de compartir, no por el de destruir. Y claro, se metió en el cine, aprendió de cine. Y se volvió un tipo muy cuidadoso y precavido a la hora de criticar. Eso cuando lo hace, que es poco, porque quizá el día que Boyero se ponga a explicar los porqués, se dará cuenta de que algunos de sus apelativos carecen de coherencia, de utilidad o de simple idoneidad. Porque le hará pensar más y mejor. No en vano, debe recordar que escribe en un medio de información influyente, no en una página de amigotes. Ya lo dijo aquel: «es más difícil describir que opinar, en vista de lo cual todo el mundo opina.»

¿Cómo que Boyero no sabe?, dirán algunos. ¿Cómo que los que escriben en Rolling Stone, The New York Times, Fotogramas o en medios especializados de crítica no saben? Por una sencilla razón: no tienen ni puta idea de escribir un guión, de qué lentes usar para una toma, de attrezzo, de efectos especiales, de efectos digitales, de dirección, de montaje, de interpretación, de catalogación de la expresividad, de fotografía, de texturas, de diseño de producción, de música… Si le dan una tarea, sólo una y la más simple, de las que se requieren para hacer una película, salen corriendo con el rabo entre la piernas. ¿Eso es saber de cine? Me temo que no. No saben de cine como los espectadores de fútbol no saben de fútbol. Lo dije en su momento y lo repito. De fútbol saben los entrenadores, los jugadores y los preparadores físicos; no los comentaristas, periodistas, espectadores, entrenadores de barra de bar y tertulianos. De cine saben los directores, cámaras, editores, guionistas… pero no los críticos ni los espectadores. Ver mucho un espectáculo te hace espectador, no experto. Antes llamaban deportistas a quienes asistían a presenciar un espectáculo deportivo. Ahora llaman entendidos de cine a quienes se sientan en una butaca y escriben en un medio de comunicación sobre lo que han visto.

¿Por qué los que escriben bajo el efecto Boyero tienen éxito, entonces? Yo lo achaco a varios factores. Uno es que vivimos en un mundo demasiado políticamente correcto y cuando un tipo en un medio de comunicación suelta imprecaciones barrocas, llama la atención y mueve a la risa. Se confunde la contundencia y los exabruptos con una fuerte personalidad, con alguien único, con alguien diferente. Y nos gustan los diferentes. Crea seguidores. Y el periódico lo sabe y le deja escribir, porque aumenta las ventas. Pero llamar la atención y el mover a risa tampoco hacen entendido a nadie. Tampoco hay que confundir la contundencia de una afirmación con que la afirmación sea útil, verdadera o interesante o que muestre la personalidad del escribano (escritor es una palabra muy gorda para ser aplicada a un crítico). Otro factor es el que llamo “el efecto pelea”. Es decir, la violencia llama la atención. Es como cuando dos adolescentes se pegan y se crea un corrillo alrededor de las hostias y la sangre que no deja de jalear para que haya más hostias y más sangre. Porque les va la marcha. Aunque los que usan el efecto Boyero no usan la violencia verbal en sí, es lo más parecido. El tercer factor es el ya mencionado: creemos que alguien que es llamado crítico es una autoridad de lo que habla. Y quizá haya un cuarto: que las críticas destructivas alimentan mucho ese espíritu envidioso y nocivo del ser humano que encuentra una satisfacción enorme en ver la destrucción y caída de algo o de alguien.

Si es más difícil describir que opinar, también es más difícil construir que destruir. Creo firmemente que cuando alguien sufre el efecto Boyero, debe recordar que la peor película es infinitamente mejor que la mejor crítica destructiva (valga la contradicción, para mí). Debe recordar la diferencia entre el gusto (indiscutible) con catalogaciones (abiertas a discusión y sustentadas en unos criterios básicos que exigen explicación si se afirman o niegan, no sólo alharaca). Decir que una película es estúpida exige una argumentación, al igual que decir que es buena. Decir que una película me gusta o me disgusta no requiere nada ni a nadie, sólo al que lo siente así.

Es bueno recordarlo y parece que lo hacemos, no en vano Origen tiene un 8 tras más de 100.000 votos en Film Affinity, en Rotten Tomatoes un 86% sobre 100, una señal más, junto con las discrepancias entre presuntos y diferentes “entendidos” a la hora de colocar estrellitas a una película, que me hace preguntarme para qué diablos sirven los críticos.

Comentarios

  1. Adrián

    Guau!! Pedazo de artículo. Chapó.

    Toda la razón. Me quito el sombrero semejante texto.

  2. Adrián

    Me quito el sombrero ante semejante texto.

    Que me como las palabras jeje.

  3. Jorge Valle

    “Los que sufren el efecto Boyero han olvidado una cosa: diferenciar lo que es bueno o malo de lo que les gusta o lo que les disgusta; a reconocer «he sido incapaz de entenderlo y, por tanto, me callo» en vez de embestir contra todo aquello que no le cabe en la cabeza”

    ¡¡¡Totalmente de acuerdo con el artículo!!!

  4. Adrián

    Yo siempre digo que es mejor hacer caso a gente de alrededor a la hora de ver una película que a un crítico de prensa.
    No digo que se acerquen a gustos siempre, pero suelen acertar más a la hora de recomendar una película.

  5. Iker Yañez

    Boyero, como Carlos Pumares en su momento, no están ahí por su erudición sino por su capacidad (impostada o no) de generar polémica que se transforma en atención para el medio en el que están. Si pones a un mangarrán en El País o en El Mundo o cualquier otro medio consolidado
    automáticamente se revestiría de un aura “superior” a ojos de muchos rebaños en busca de pastor que pensarían algo parecido a :”si está ahí debe ser por algo, porque es superior” cuando ignoran que el motivo principal para entrar a colaborar en esos medio es simple y claramente el amiguismo o capricho del que decide en el medio en cuestión. He tenido la oportunidad de ver a Boyero a centímetros de distancia cuando salió de una sala de proyección en el Festival de Cine de San Sebastiián a fumarse un cigarro. Aparte de lo desagradable de la imagen por su cara y barriga me transmitió un profundo hastío y amargura, daba mal rollo. Creo que a este hombre no le consiguen ilusionar ni Papá Noel y los Reyes magos juntos. Creo que si sabe algo de cine: cómo crear un personaje. Ha creado un personaje que funciona: crítico de cine “destroyer” y me da que hay bastante de eso y que el público lo demanda tanto los que le admiran por inseguridad y buscan saber qué tiene que pensar sobre una película y haces sus palabras suyas como para los que encuentran placer en ponerle a parir. En esa línea me gusta mucho más Pumares porque a pesar de gritar más transpira humanidad de la buena. Un personaje con el que consigue hacer la compra en el supermercado y procurarse los servicios de una prostituta probablemente. Que le aproveche si le sirve para sobrevivir, al final todos somos eso: supervivientes. ÁRALAN no estoy nada de acuerdo contigo en esta frase tuya:” De cine saben los directores, cámaras, editores, guionistas… pero no los críticos ni los espectadores. Ver mucho un espectáculo te hace espectador, no experto.” Te contesto con una frase de Tarantino: “No aprendí cine estudiando en una escuela de cine, aprendí VIENDO cine.” Estarás de a cuerdo en que el hombre sabe algo de cine. Hay muchos casos más, Amenábar, Almodóvar, Robert Rodríquez, Roger Corman, Stanley Kubrick, Álex de la Iglesia, Woody Allen…y no sigo porque la lista es inmensa. De la misma forma que si pones al jefe de una fábrica en un puesto de peón es probable que sea un completo desastre, sé por experiencia y por ejemplos concretos que es muuuuuuuuuucho más difícil ser un buen eléctrico de rodaje u operador de cámara que director. A los lienciados los respeto en la medicina o enl as ingenierías pero en el arte no son necesarias. Podría seguir pero de momento no me extiendo más. A pesar de no estar de acuerdo con la visión general de tu escrito, te felicito por que da pie a comentar muchos temas.

    • Áralan Aidir

      Hola, Iker. Encantado de leer tu respuesta y completamente de acuerdo en la primera parte de tu artículo. Yo creo que esta gente mediática se tiene asignado un papel, como ese de jurado malo en los realities. No es que sea una postura, sino una pose, y una que da mucho juego, ya que el público tiende a quedarse con el nombre del cañero y no con el que pone una crítica constructiva. Y como gusta, se mantiene. Pero, ¿qué dice eso de la gente?

      Con respecto a la segunda parte, quizá me expliqué mal. Yo no digo que solo sepa de cine quien ha estudiado cine. No. No pensaba en unos estudios para nada, de ahí el símil del fútbol. Un jugador puede saber mucho de fútbol porque juega al fútbol, no porque haya hecho los cursos de entrenador de la FEF. Pero sí ha entrenado muchos días, sí ha recibido lecciones de otros jugadores y de otros entrenadores. Yo me refiero a que no sabe de cine quien no sabe hacer NADA de cine. Y de cine se sabe haciéndolo. Y hasta que no demuestras que sabes hacerlo, una parte o muchas partes, no sabes de cine, porque el movimiento se demuestra andando. Tarantino vería muchas cosas en su películas, pero aprendió cine de verdad cuando empezó con sus cortos y vio qué era eso del mundo del cine. Y también dijo que una cosa era que le gustaba el cine y otra cuando se puso a hacer cine. Van Gogh tampoco estudió con nadie, pero sí se empolló todas las corrientes por su cuenta… y se puso a pintar. Y vio que la teoría y la práctica eran muy diferentes. A eso voy: saben de una cosa los que están en ese mundo.

      Yo es que la crítica de cine no la contemplo como parte del mundo del cine, sino como un anexo, como una garrapata que se adhiere a un perro. Podrá estar cerca del perro, podrá vivir del perro, podrá describir cómo sabe su sangre, cómo se mueve el perro, a qué huele el perro.
      Pero no es el perro.

      Saludos, Iker, y un placer la charla.

  6. Curiosamente he escrito un artículo sobre Boyero que deberían publicar próximamente en la web.

    Técnicamente o artísticamente hay grandes películas y a veces no sabemos verlo, pero si una película te aburre, te aburre. Y es lógico que no te guste. A mi me gusta mucho Juego de Tronos. Pues bien, a un amigo mío no. Reconoce los grandes decorados, la ambientación, el vestuario etc… pero le parece lenta, no le engancha y ante eso no podemos hacer nada. El cine es un arte y hay que entenderlo, pero también debe no aburrir. Un porcentaje muy grande también se basa en los sentimientos en los que te hace sentir o no la película.

    Si nos quitamos las caretas, todos tenemos varias películas consideras obras maestras que nos aburren o no entendemos. No solo es entenderlo, porque por esa regla de tres nadie sabría de cine. Un crítico sirve para dar su opinión, muchos se fían y siguen su criterio, y otros no. No sirve para nada más.

    Lo mejor es guiarse por uno mismo, antecedentes de director, actor, géneros etc… pero también es bueno leer a alguien con el que normalmente coincidas. Al que le gusta Boyero hace eso. Y algunos a los que no le gusta, también le siguen para darle caña. Y es que la polémica vende, vende mucho.

  7. Lourdes lueiro

    Hola Aralán, impresionante tu crítica, me quito el sombrero ante ti, estoy deacuerdísimo con tu artículo, no podías haberte expresado mejor, aquí ya tienes una fan incondicional! Desde luego toda crítica positiva o negativa hay que explicarla, esa es la base de una crítica, creo yo… Y otra cosa, para mi siempre es más gratificante realizar críticas positivas, alguna negativa también tengo por aquí, intentando hacerlo desde el respeto, pero prefiero mil veces hacer una positiva, porque para mi no hay nada mejor en el mundo que los sentimientos que te genera una buena película, y esa sensación de acabar de presenciar algo grande, no se…es algo que no se paga con nada. Un saludo, y de verdad que cada vez me sorprendes más (para bien siempre, por supuesto).

  8. Áralan Aidir

    Y gracias a todos por vuestras palabras, que han hecho que me salgan los colores, y por leerla, claro.
    Un abrazo para todos.

    • Áralan Aidir

      Hola, Lourdes.

      Yo es que soy como tú. Yo creo que cuando la gente habla, es porque tiene algo que decir y me gustan mucho más los que construyen que los que destruyen gratuitamente. Yo es que cuando empieza los críticos empiezan a ladrar sin argumentar, solo creo que quieren sacar la lengua de paseo, porque para lo que dicen…

      Pero, ¿por qué a la gente les suele gustar más los artículos destructivos sin nada que decir? ¿Por qué prefieren una opinión a un argumento razonado?

      Un abrazo y espero seguir leyendo más artículos tuyos por aquí.

  9. Iñigo

    Hola Áralan. Tengo que felicitarte por tu artículo. Yo suelo seguir al Boyero por las entrevistas digitales de El País, y yo creo que, como todos los críticos y toda la gente, tiene sus buenos y malos trabajos. ¿Qué le pudo haber pasado por la cabeza al haber dicho eso sobre “Origen”? Puede que sea que, cuando tienes una edad, estás tan cansado de todo que todo te la repampinfla. Tampoco con esto quiero negar que es para llamar la atención.

    También es que, siendo nosotros críticos y cinéfilos, y habiendo visto un montón de cine, deberíamos esforzarnos un poco por convencer a ese sector de la población que dice sobre una película tal o cual comentario negativo sin haberla visto antes que la vea. Pero hay gente que es muy testaruda y difícil de convencer, y que no cambia de opinión.

    De momento es lo que puedo decir…

    • Áralan Aidir

      Hola, Íñigo.

      Completamente de acuerdo con lo que dices. No entiendo a la gente que ya pone a parir a una película entes siquiera de estrenarse. Véase Avatar o cine de autor. Entiendo que cada cual tenga sus preferencias a la hora de ver o no ver cierto cine (por ejemplo, yo no soporto el gore, me aburren la mayoría de zombis… aunque me ha gustado World War Z… pero no se me ocurre decir nada malo sobre ellas. Solo digo que no me apetece verlas por la temática, no de que sea buena o mala).

      En fin. Que sigamos teniendo nuestro propio criterio y que, como muy bien dice Iker, no me tiene que decir nadie si una película es buena o mala como no me tienen que decir qué chica me gusta más o menos.

      Saludos y un abrazo.

  10. Toni Ruiz

    Siento (bueno, en realidad no ;) ) disentir con el punto de vista vertido en el artículo y con la corriente general. Ver un espectáculo (si lo ves con atención a los detalles) sí te puede convertir en experto, y a mí también se me había venido a la cabeza la frase de Tarantino a la que hace referencia Íker Yáñez: “Aprendí de cine VIENDO cine”. A mí me encanta el arte románico, y si para entender de arte románico me tengo que poner ahora a construir una iglesia (alguna maquetita sí que he hecho) pues entonces vamos listos.

    Por supuesto que participar en los entresijos de las labores cinematográficas proporciona un punto de vista enriquecido, pero una cosa es eso y otra que para hablar de cine con criterio uno tenga poco menos que haber hecho películas. Me parece que ni tanto ni tan calvo, ni el “opino lo que me da la gana sin tener ni puta idea” ni el elitismo de “solo los que hacemos cine podemos hablar con acierto del cine”. No hay que ser un elegido para poder hablar de cine, de fútbol, de arte o de lo que sea.

    Con respecto al señor Boyero, a mí me hace mucha gracia y creo que no hay nada de malo en ello, pues el cine no es algo solemne e inalcanzable; es espectáculo y todo lo que lo rodea también puede serlo. Además, no estoy de acuerdo en que no argumente sus críticas. Que no suele profundizar en disquisiciones técnicas…De acuerdo. Y se lo agradezco. Porque a veces hay reseñas que son auténticas pajas mentales en las que el “experto” aprovecha para mostrar presumir de todo su arsenal de conocimientos, cuanto más incomprensibles mejor (lo mismo que les pasa a algunos “autores”, por otra parte). Como dice el niño de ‘Jordi Costa está marginando a los niños’, de Félix Maestro, en esta misma web, “yo quiero ser lector, no arqueólogo”. Claro que quiero que me justifiquen la opinión sobre una película, pero sin innecesarios alardes intelectuales que hacen que algunos críticos más que críticos sean “crípticos”.

    Y lo de “he sido incapaz de entenderlo y por tanto me callo”… sí y no. Vale que hay gente que ataca películas en vez de plantearse si su cabeza (o su bagaje) no da para comprenderlas, pero también es cierto que muchos cineastas independientes y modernos hacen películas que no entienda ni Dios para que resulten enigmáticas, misteriosas, desafiantes, etc. cuando en realidad son una mierda (y creo que Boyero me está poseyendo).

    Dicho lo cual, no estoy diciendo que Carlos Boyero sea el crítico mejor preparado de España, y por supuesto que su fama se debe al personaje “destroyer” que se ha creado (y que es más convincente cuando escribe que cuando habla, porque la vocecita esa que tiene no ayuda mucho) y no a que sea el más cualificado entendido de cine, aunque, viendo tantas pelis y yendo a tantos festivales, algo habrá aprendido el buen hombre.

    Tu artículo, como todos los que escribes, me encanta por su precisión expositiva y su contundencia argumentativa, pero no estoy de acuerdo con lo que dices en él, Áralan Aidir.

    ¡Me has tocado la fibra sensible! ¡Viva Carlos Boyero!

    • Áralan Aidir

      Hola, Toni. Encantado de que disientas, por supuesto.

      Entrando en lo que dices, para saber de arte románico puedes estudiar arte románico. Para saber construir una iglesia, necesitas saber de ingeniería y arquitectura. Lo que no me vale son los abuelos que ven los encofrados y se ponen a criticar la obra, por muchas obras que hayan visto. Y Boyero es uno de esos jubilados cuando no explica; se comporta como esos ancianos que ven encofrados, me temo. De la misma forma que parece que los expertos en aerodinámica, ingeniería neumática y estrategia de boxes se han disparado desde que Alonso empezó a ser noticia en la F1, también se han disparado todos aquellos que creen que por ver cine, saben algo de cine.

      Yo es que en este caso estoy con Azaña: «si cada español hablara solamente de lo que entiende, habría una gran silencio que podría ser aprovechado para el estudio.» A mí no me parece elitismo. Me parece de sentido común. Pero claro, en este país (y en todos), parece que todo el mundo está cualificado para hablar de educación porque ha sido alumno, de puentes porque los cruza todos los días; a hablar de deportes porque ve espectáculos deportivos y a hablar de medicina porque toma muchos medicamentos. Y se podría seguir con multitud de ejemplos.

      Y no pasa nada cuando alguien opina, cuando emite un gusto. Las opiniones son como los culos, cada cual tiene el suyo y no hay que darle más importancia a un culo que a una opinión. A ti te pueden gustar respingones y a mí estrechos. Estupendo. El problema, como digo, es cuando se mete en “esto es bueno o malo”. Eso ya no es una opinión sobre gustos. Es otra cosa. Sobre todo cuando estás hablando del trabajo y de la vida de otra gente que ha sido capaz de crear algo, cosa que ningún crítico ha hecho todavía. Y ahí, cuando tienen que explicar, normalmente los “entendidos” que hablan sobre cine la cagan o se pierden en las vaguedades a las que te refieres escritas en lenguaje barroco para parecer que dicen algo, cuando confunden escribir algo de difícil comprensión con escribir algo profundo.

      En el fondo, como digo, los críticos escriben sobre sus filias y sobre sus fobias; si no, no se entiende que presuntos entendidos de élite de países distintos (e incluso del mismo país) vean la misma película y cataloguen desde 1 estrella (mala) hasta obra maestra.

      Finalmente, de acuerdo también en que hay cineastas que juegan adrede con la ambigüedad, quizá para no marcarse un Lost (el final de la serie Perdidos) o quizá porque queda muy intelectual decir que “no quiero darlo todo mascado. Que el espectador decida”. Pero incluso él ha hecho algo que ni el mejor crítico ha hecho: crear.

      Quizá tenía razón Hitchcock (creo que fue él) cuando dijo los críticos son una mala mezcla de pésimos escritores y directores frustrados.

      Encantado de leer tu mensaje cargado de sinceridad, Toni.

      Un abrazo.

  11. Iker Yañez

    Lo mismo digo Áralan, sobre el placer de la charla. Te puntualizo una cosa: Tarantino no ha hecho un corto en su vida. Hizo aquella película horrenda e incompleta en blanco y negro y cuando empezó a visitar productoras y a moverse por la industria le aconsejaron que escondiera eso si quería tener opción a hacer carrera. Tarantino no fue a la universidad ni de cine ni de nada (cómo Buenafuente en televisión aprovecho a señalar) y en España no lastra mucho pero no ir a la universidad en Estados unidos es ir a la marginalidad de cabeza. Cuando estaba conoció a Lawrence Bender , el productor que levantó Reservoir dogs y emepzaron a buscar financiación, Tarantino tiuvo serios problemas para ser el director porque ni tenía estudios y habías seguido el consejo de hacer como si esa película incompleta que rodó en blanco y negro, no existiera por lo que no tenía nada que mostrar. Tarantino conoció el lenguaje audiovisual VIENDO las películas, además el puesto de director o realizador lo puede ocupar el más estúpido, el que menos sepa y te lo digo por propia experiencia. Saber dirigir es tener una visión y luego EL EQUIPO le da la profesionalidad y “te lo hacen. Esa es la diferencia entre el Tarantino de “El cuumpleaños de mi mejor amigo” y el de Reservoir dogs. Pero sus conocimientos eran lo mismo, lo que marca la diferencia es un equipo amateur de uno PROFESIONAL. Y hablo de Tarantino como de otros mil. En cuanto a la crítica, personalmente, no me influye en absoluto y te juro que no sabía quien era Boyero hasta hace nada, no necesito que me digan que película tengo que ver, como no necesito que me digan a qué tipo de chica tengo que seducir, en ambos casos tengo mi propio criterio.

  12. Áralan Aidir

    Adrián

    Yo también me suelo fiar más del boca a boca que de los críticos. Y, sobre todo, me suelo fiar de los trailers, que me dan una confianza de del 95% en si me va a gustar o no. Últimamente me ha fallado con Now You See Me, que menuda decepción, vive Dios.

    Un abrazo

    • Áralan Aidir

      Hola de nuevo, Iker.
      Desconocía que Tarantino no había hecho cortos. Gracias por la información. La idea que trataba lanzar era que le legitima a hablar de cine con conocimiento de causa porque además de ver cine, se puso a hacer cine. Porque se metió en las dificultades de la dirección, del guion, de gestionar su producto para venderlo… de lo que sea, porque seguro que esa experiencia le valió mucho más a la hora de entender de verdade de cine que simplemente ver películas. Y seguro que cuando ahora ve los productos de otro piensa algo así como “esto le habrá costado u huevo, esto lo habrá hecho de esta manera dado como está el meollo… etcétera, etcétera. Y porque se arriesgó a crear algo y no salo a hablar de lo que otros crean como si fuera un Dios por encima de los que crean, con ese poder se autoentregan algunos de saber cuándo algo es bueno o malo sin saber las peripecias que han pasado para crear eso.

      No sé si a la tercera me explico mejor.

  13. Iker Yañez

    Áralan te entiendo y creo que en el fondo estamos mejor pero mejor que yo (por el tema que tratamos) se explica él:

    https://www.youtube.com/watch?v=TKP47jgmm74

    El siguió la idea que sale en el vídeo y le salió un churro con algún destello interesante. Pero el lenguaje audiovisual lo llevaba aprendido al ver tantas películas, saibiendo lo que a él le funcionaba o lo que no como espectador. El problema es que evidentemente le falló la práctica pero ESO lo suplió un equipo de rodaje PROFESIONAL. Él era el mismo director, con poco tiempo de diferencia, no había vuelto a tocar una cámara y le salió Reservoir dogs. Que cuanto más se sepa mejor, es algo innegable en todos los aspectos.
    Te felicito por el gran éxito de tu artículo, Áralan.

  14. Desiré Soriano

    Muy buen artículo. Coincido sobretodo con la primera parte y no puedo evitar que me venga a la cabeza un caso reciente, ‘El llanero solitario” y unas declaraciones recientes que Johnny Depp hizo sobre su fracaso culpando a los críticos americanos porque con sus mismas palabras “Creo que las reseñas se escribieron cuando escucharon que Gore (Verbinksi), Jerry (Bruckheimer) y yo íbamos a hacer El Llanero Solitario.” Es una pena que por unas personas a las que se las califica de entendidos se eche por tierra el trabajo de cientos de profesionales (e incluso meses antes de que se estrene por los demás países). Yo no he visto la película pero aún así no me guío por si un crítico dice que es buenísima o una tontería sin sentido, yo me guiaré por si me apetece o no me apetece verla, y después ya sabré yo si a mí me gusta o no. Yo soy la primera a la que le gusta escribir sobre películas pero siempre hablando desde mi experiencia, desde el efecto que ha causado en mí. Ahora, de ahí a llamar a Origen, por ejemplo, ”un cúmulo de estupideces pretenciosas” pues no (y mucho menos sin justificarme al menos), al igual que varios que leo por aquí a mí también me gusta mucho más hablar de lo bueno de una película, porque si no me ha gustado pues ya, la olvido y paso a otra.

    Ya que la cosa va de recordar también me viene a la mente un tweet que leí hace tiempo que decía algo como que antes la gente salía del cine diciendo si una película le gustaba o no, ahora parece que todos somos los más entendidos de cine.
    Un saludo.

  15. Iñigo (otro)

    ¿Todo esto para defender una película tan mala como Origen? También gusta Batman a miles de personas y es cine de segunda. Y mire, le digo cine, soy muy generoso. Personalmente Boyero no me gusta pero le pagan por decir lo que piensa, no por experto. A mí me ayuda, porque me gusta lo contrario que a él, salvo en el caso de Origen, que Nolan nos ha puesto de acuerdo. Ojo, que a Boyero le encantó Indiana Jones 4.

    Y sí, se puede saber de vino sin saber cómo se hace.

    Aviso a navegantes. Si nos ponemos el listón tan bajo, apreciando bodrios como Origen, cualquier mierda nos va a gustar.

    • Áralan Aidir

      Hola Desiré.

      Completamente de acuerdo con tu mensaje. Es como decía Íñigo al principio de esta charla: que la gente pone a parir películas antes de verlas o incluso sin ir a verlas, pero bueno. De todo hay.

      Saludos y gracias por tus apreciaciones.

  16. Toni Ruiz

    Un apunte. Es injusto decir que Boyero abusa del adjetivo “pretencioso”…porque también le encanta “plúmbeo”, jaja. Poned “plúmbeo” y “boyero” en Google y veréis cuántas entradas hay. Pero aun así… ¡Viva Carlos Boyero!
    Saludos.

  17. Luis

    Pues creo que también voy a ser la voz que discrepe, a pesar de que el artículo tiene cierta razón.

    Yo también sigo a Carlos Boyero y hace años también seguía a Carlos Pumares (le conocía en persona además). Sobre el segundo diré, que a tenor de lo que mucha gente cree, sabe bastante de cine (ha escrito varios guiones, aunque no han sido gran cosa). Un hombre que lleva más de veinte años (y lo digo porque le escuchaba en Antena 3 radio con su “Polvo de estrellas”) hablando y viendo cine, nadie le va a espetar que no sepa lo que ve, podrá estar más o menos de acuerdo, pero decir que no sabe de cine, me parece igual que “criticar por criticar”. Otra cosa, y esto me temo que es lo que sucede, es que tenemos la manía de que en cuanto 40 piensan en A sobre algo, si hay 2 que piensan en B ya es que no tienen ni idea o simplemente critican por criticar. Ese es el verdadero problema, que no aceptamos que se critique algo que nos gusta (no hablo por mi, que conste). Por cierto, Pumares ya se perdió cuando decidió salir en televisión.

    Sobre el señor Boyero, que también ha hecho cine (algunos papeles muy, muy secundarios, pero bueno, quizá no se considere cine), también lleva un buen puñado de años hablando y escribiendo sobre cine. Efectivamente, eso quizá no le haga un experto conocedor del séptimo arte, pero tampoco le convierte en un tipo que habla por hablar. Hay una cosa que se llama experiencia, y que se adquiere con el tiempo. Otra cosa son las formas y los modos, pero eso ya entra dentro de cada persona, y nada tiene que ver con su conocimiento.

    A pesar de llevar también la tira de años escribiendo sobre cine, nunca me he considerado una persona que sabe de cine, si te puedo decir qué me gusta y qué no me gusta de una película, qué cosas creo que podrían funcionar y qué cosas creo que no, siempre desde mi punto de vista que no tiene ni porque coincidir con el de la gente que me lee, ni siquiera con el del director, que él sabrá la forma en la que hace las cosas.

    Con esto quiero decir, que a veces hay que ser más permisivos con ciertas opiniones y no cegarnos en que como B dice que esta película es mala, pues es que B no tiene ni idea porque hay 100.000 personas que dicen que es buena. No señores, como bien se lee en el artículo se trata de opiniones (de culos), todos tenemos una y si no nos gusta la que oímos/leemos, pues que le vamos a hacer.

    Por cierto, a mi “Origen” no me gustó en exceso, y puedo afirmar que la entendí perfectamente, pero no me gustó, por muchas estrellas que tenga en tal web o en iMDB, e incluso por muy bien que hablen de ella el crítico del Times o del Variety. Mi opinión sobre ella ya la tengo formada, y punto.

    Una cosa es importante saber: “Nadie, nadie… sienta cátedra”.

    Un saludo y enhorabuena por la página.

    • Áralan Aidir

      Hola, Luis. Encantado de leerte y muchas gracias por la contestación, por más que discrepe.

      Te cuento.

      Carlos Boyero habrá visto de cine y, según dices, algo sabrá de cine, pero eso tiene que demostrarlo cuando insulta y cataloga como bueno o malo algo. Y se demuestra explicando, no despotricando. Si tanto sabe, ¿a qué espera para extenderse en explicaciones que nos iluminen a todos desde su sapiencia? No hablo de gustos. Hablo de explicaciones. ¿Por qué no las da? Einstein descubrió la Relatividad especial y no dijo: “esto es bueno porque a mí me parece que es muy ocurrente, el nombre es precioso y las ecuaciones muy bonitas”. Lo explicó. Lo demostró. Y si Einstein pudo hacerlo con algo tan complicado como la Relatividad especial, estoy seguro que Boyero y los que siguen su estilo pueden hacerlo con una película. Lo malo es que cuando tienen tiempo en la radio o espacio en los periódicos, no lo hacen. Particularizando en Boyero, este señor entra en su pose de crítico macarra muchas veces y despotrica como un alumno de 1º ESO al que le obligan a ver algo que no le gusta. No se trata de modales. Se trata de valía. Y son esas ocasiones a las que me refiero.

      Este señor, y otros que sufren de su síndrome, catalogan demasiado y no explican casi nada. Lo estamos empezando a considerar como normal. No debería serlo. Yo respeto los argumentos razonados y las opiniones sobre gustos y la libertad de hacerlo, pero no respeto una opinión. Me cago en las opiniones de los neonazis, los mafiosos, los homófobos y en las de quienes les gustan las snuff movies (las reales, las ilegales), por ejemplo. ¿Respetamos su opinión también? Me temo que no. No respeto sus opiniones porque sus opiniones van contra gente, y eso no es respetable. Es más, es atacable. Que no se encuentre en esto una equiparación, sino una comparación de causas y efectos.

      Tú sabes lo que te gusta y lo que no. Ahí voy. Yo jamás criticaré gustos, apetencias. Si exigiré explicaciones cuando los gustos se confundan con la maestría o la torpeza de una obra o de alguien que hace cine y cuando se emitan públicamente, cuando la opinión de un exaltado afecte al trabajo de otros. Eso no significa que no pueda demostrar que es una mierda. Pero debe hacer eso: demostrarlo, no solo chillar.

      El hecho de creer que un crítico va a ver una película y la cataloga como buena o mala y creer que sabe de lo que habla es una falacia de autoridad (como lo dice un crítico que sabe, debe de ser cierto lo que dice). Existe la falacia contraria, la ad populum (como a mucha gente gente le ha gustado, entonces debe de ser buena). Yo no comparto ni una ni otra. Cuando escribí que Origen está muy valorada por la gente lo hice porque parece que, afortunadamente, la gente hace lo que tú: que pasa de críticos y de lo que digan otros. Y eso, sumado a que presuntos expertos valoran la misma película desde “mierda absoluta” hasta “obra maestra”, demuestra (afortunadamente, de nuevo) que la utilidad de los críticos es limitada y que sus criterios para catalogar algo como bueno o malo son, como poco, cuestionables, precisamente por la disparidad de resultados ante un mismo hecho.

      Quizá un debate prolífico (o absolutamente estéril) sea: ¿cuáles son los criterios por los que una película es buena o mala? Si ni los críticos entendidos lo saben a tenor de sus discrepancias, como digo, ¿en base a qué escriben?

      Mi conclusión es que hablan en base a sus gustos, no en base a un criterios objetivos. O sea, opinan. A ti no te gustó Origen y la entendiste. A mí me encantó y también la entendí. Perfecto. El problema para mí hubiera venido si hubieras dicho “es muy mala” o “es muy buena”, luego llamas drogado al director y luego dices que está llena de estupideces. A renglón seguido de eso, la coherencia y la honestidad exigen una explicación. Y espero que muchos con criterio propio y a los que les gusta el debate y no la alharaca, pregunten: ¿por qué es estúpida? ¿En base a qué? Ahí, en la explicación, se demuestra el que sabe. En estos temas, en el silencio y el grito histérico rara vez se encuentra conocimiento, mucho menos sabiduría.

      Saludos y un placer la charla, Luis.

  18. Toni Ruiz

    El cine es un hecho artístico, no son ecuaciones de Einstein. Y en el arte hay un elemento tremendo de subjetividad (gracias a Dios), por lo que encorsetar al cine en explicaciones 100% racionales y técnicas no me parece de recibo. Y además Boyero justifica sus críticas muchísimas veces. Despotrica y es pasional en sus formas, para bien y para mal, pero no es cierto que nunca argumente sus críticas. En arte, los argumentos emocionales y tienen tanto valor como los técnicos. Y el cine es arte, no ciencia.

    Por otra parte, pienso que ya ha habido ejemplos de sobra en este debate (el vino, las iglesias, etc.) que ilustran que para hablar con criterio de cine no es necesario haber hecho cine. Eso proporciona un punto de vista más completo sobre CIERTOS ASPECTOS de una película. Que está muy bien, pero solo es eso. Punto.

    Y repito que Boyero no es el mejor crítico de España, y que su fama no es proporcional a su valía como crítico. De acuerdo. Pero de ahí a que no sea buen crítico media un abismo…Y el tío es divertido y da espectáculo. (Por cierto, el cine, además de arte, es espectáculo).

    Por favor, no convirtamos el cine en algo críptico e inalcanzable que solo unos pocos elegidos puedan analizar y seamos más transigentes con gente que no opina como nosotros (y que se apoyan en argumentos que no son los que nos gustan). Y ya que se ha mencionado tanto a ‘Origen’, yo soy defensor de esa película, pero como un ejercicio súper divertido y un juego logradísimo, aunque de ahí a que se acerque si quiera a una obra maestra… Y yo también la entendí, eh. Pero, al igual que me ocurre con ‘Matrix’, creo que muchos críticos se cuelan bastante en sus alabanzas y atribuyen a ‘Origen’ más profundidad y transcendentalismo de la que tiene. Para mí es resultona y entretenida, que no es poco. Para otros será genial -lo argumenten mejor o peor- y esa discrepancia es maravillosa, porque el cine no es objetivo y el cine no son Matemáticas.

    Viva el cine. Viva el arte.

    • Áralan Aidir

      ¡Holaaaaaaa, de nuevo!

      Y dale, Toni. Que no equiparo la física con el cine, pero sí comparo EL HECHO DE TENER QUE EXPLICARSE cuando se denigra y se insulta. ¿Que a ti te vale leer una crítica basada en el insulto gratuito porque tiene gracejo, por ejemplo? A mí me parece impresentable en una mente que se denomina entendida de algo. Punto.
      ;)
      Como ves, puntos hay muchos. Y suelen abundar más los seguidos que los finales.

      Solventado este malentendido, por supuesto que el tema no es hacer críticas solo de élites y por eso solo deben hablar según qué personas. Pero una cosa es hacer crítica y otra insultar sin argumentar. Ni lo uno ni lo otro. Y repito, no se pueden explicar las emociones, bien. ¿Cuántas veces he repetido ya que yo no hablo de gustos? Hablo de lo que sí admite argumentación: catalogaciones como “estúpido” o “gilipollez”, por ejemplo, conllevan una falta inherente de coherencia. Y eso se puede y se debe de discutir. Bueno, pues a parte de insultar, que se expliquen donde están las incoherencias, aunque sea solo como ejemplo. Pero ni eso.

      ¿Y que es subjetivo? Por supuesto, de ahí que me ría varias veces cuando una película es catalogada de “mierda” y otra de “obra maestra”. ¿En base a qué una cosa es una cosa y la otra otra cosa? Los gustos, sí. Y además de eso, ¿en algo más?

      En este punto, todo el mundo abre la boca, la vuelve a cerrar, se pierde en vaguedades, entra en creencias y poca cosa más. Y se acaba en el argumento histórico: es obra maestra a la que el tiempo ha colocado en ese lugar. Ya. ¿Y quién la ha colocado en ese lugar? ¿Críticos, público, ambos? ¿Ninguno?

      Y aquí es cuando la élite intelectual, por ejemplo, mira por encima del hombro a las superproducciones y con eterno arrobo al cine de autor o a según qué directores. Y me da por reír más. Por todo lo explicado más arriba. Porque, por ejemplo, tú dices de Origen que ser catalogada como obra maestra… hombre. No. Que ni se le acerca.

      Ya.

      ¿Y por qué no? ¿Y en base a qué criterios? ¿Dónde está la obra maestra para que ni se le acerque? ¿Perteneces tú a la élite que establece lo que es una obra maestra y no lo es porque tienes en tu Arcón Escondido de Crítico Entendido el Gran Secreto de la Arquitectura de la Obra Maestra?

      ;)

      ¿O lo es por qué tú lo sientes así y punto? ¿O hay más cosas? ¿Cuáles son? Porque si no tienes ese arcón, simplemente tú sientes que no es una obra maestra y yo siento justo lo contrario. Y si un crítico exaltado no explica cuando denigra, simplemente se comporta como un macarra gritón, no como un crítico.

      Si solo nos guiamos por gustos, entonces las películas son como el gato de Schrödinger: que la misma película es a la vez una obra maestra y no lo es.

      ¿Concordamos en esto… o tampoco?

      ¡Vaya! Si al final parece que la física sí tiene más que ver con el cine de lo que pensábamos.

      :) :)

      Saludos, Toni.

  19. Toni Ruiz

    ¡”Apoya” y “siquiera”, perdón! La visceralidad ha traicionado mi ortografía y mi gramática. ¡Viva Carlos Boyero! ¡Viva el Betis!

  20. Toni Ruiz

    Y dale, Áralan ;) Con todos mis respetos, creo que estás mezclando churros con merinas y que te contradices. Repaso algunas de tus afirmaciones:

    - Las críticas serias deben hacerse proporcionando argumentos, pero esto no significa que sean patrimonio de una élite exclusiva.
    De acuerdo… solo que eso es incoherente con la diferencia que mencionas en tu artículo entre “espectador” y “experto”, ingeniosa pero errónea a mi parecer. Si dices (y lo has dicho) que para hacer una crítica de cine uno tiene que haber hecho cine, entonces las críticas SÍ están reservadas a unos privilegiados. Esa aseveración tuya es muy radical, y desde luego no es compatible con las ideas que estás expresando ahora. Por más que te leo, sigo teniendo la impresión de que cada vez dices una cosa diferente.

    - Me preguntas si yo pertenezco a una élite. No, no pertenezco a ninguna élite y, al sostener que para mí ‘Origen’ no es una obra maestra, creo haber dicho también que para otros lo será y que me encanta que haya disparidad de opiniones.

    - Achacas la diversidad de opiniones acerca de una misma cinta a que los críticos hablan desde sus gustos sin usar justificaciones válidas.
    No es necesariamente así. Dos personas, perfectamente formadas y con criterios elaboradísimos pueden llegar a conclusiones totalmente dispares. Sugerir lo contrario equivale a sugerir que, si yo entiendo de cine y valoro positivamente una película, otra persona que tenga una opinión contraria está equivocada. Y eso es un punto de vista prepotente. POR SUPUESTO QUE UNA MISMA PELÍCULA PUEDE SER UNA OBRA MAESTRA Y NO SERLO A LA VEZ, SEGÚN PARA QUIÉN (como el gato). Y hablo de críticas serias, eh, no de gustos. De nuevo, el cine y el arte no son matemáticas y no son realidades objetivas.

    - Carlos Boyero lo justifica todo con insultos. Lo hace a menudo, y entiendo que te duela lo de ‘Origen’, pero te animaría a que leyeras más críticas de él con atención, porque muchas otras veces ofrece muchos argumentos.

    Para terminar con los puntos en común:
    - Una crítica seria no puede hacerse simplemente atendiendo al criterio de si algo nos gusta o no o vertiendo improperios sin justificación.
    Estoy TOTALMENTE de acuerdo. No hace falta discutir más este punto.

    - Hay críticos que expresan opiniones sin argumentarlas y sin tener ni idea. Y ese es A VECES el motivo de que haya críticas tan distintas sobre una misma película. Cierto. A veces, otras el motivo de estas divergencias es que el cine no es objetivable. Simplemente.

    Como ninguno nos vamos a bajar del burro y ya hemos expuesto nuestras ideas sobradamente, no seguiré dando vueltas sobre lo mismo. Por supuesto, leeré tu réplica si la hay, pero mi participación en este debate concluye aquí.

    Un placer y enhorabuena por el merecido éxito de tu artículo.

  21. Áralan Aidir

    Hola de nuevo, Toni.

    Me temo que no me contradigo, pero bueno.

    1.- Yo no he dicho que la crítica deben hacerlas quienes hacen cine. Digo que saben de cine quienes hacen cine, no que solo critiquen los que hacen cine. Sí pienso que son los más capacitados.

    2.- La pregunta de la élite y el Arcón era broma, de ahí el icono de broma al final. Espero que haya salido. A mí sí me ha salido.

    3.- Sobre llegar a conclusiones dispares sobre una misma cinta. Dices que por supuesto que sí. Pues estupendo, si es lo que yo digo: que no hay criterios objetivos para catalogar una cinta de obra maestra o de mierda absoluta, luego huelga decir, en base a algo mínimamente serio a lo que agarrarse, que tal o cual película no puede ni llegará a ser una obra maestra o que Boyero entiende de cine más que mi madre, dado que la opinión de mi madre coincidirá con la valoración de otro presunto entendido que sabe tanto como Boyero, pero opina contrario a él. O quizá sí haya criterios: los personales, difícilmente distinguibles de los gustos, me parece a mí.

    Un placer la charla contigo, Toni, y no va con ningún tipo de retranca. Y gracias por todo.

    Hasta pronto, ya en otro sitio que no sea El efecto Boyero, que ya está bien, también concuerdo.

  22. Juan Ignacio

    A mí sí me gusta Carlos Boyero como crítico de cine, él y Oti Rodríguez Marchante me parecen los dos mejores críticos de la actualidad. Boyero es el único crítico de cine español que sigue asistiendo a los festivales de Berlín, Cannes, Venecia y San Sebatián (a los cuatro cada año). Lleva haciendo crítica de cine desde hace más de 30 años. No estoy de acuerdo con él en muchas ocasiones, me puede parecer ordinario; pero no he visto ni una sola película que él haya destacado como buena y que me haya parecido mala, ni al contrario; aunque me haya gustado más o menos.

  23. OjoCrítico.com

    Áralan, ayer escribí un artículo al lado de Boyero en el festival de San Sebastián y me acordé de tu artículo y del de Borja.

  24. A Boyero también le ha ayudado mucho la fama que cogió a raíz del pique de Almodóvar por su crítica a Los Abrazos Rotos en Cannes y posterior pataleta del director manchego (tengo entendido que exigió el cese de Boyero) y sobre todo su cambio El mundo por El País que es una especie de dejar el Madrid y fichar por el Barca. Mientras muchos críticos se refugian en los escritos el parece encantado con sacar vídeos con sus opiniones. Personalmente, creo que tiende a proteger la época dorada de Hollywood y las películas antiguas, siempre defiende las películas de Wilder y John Ford y creo que sus 3 películas favoritas son El Apartamento, El Golpe y El hombre Tranquilo siempre parece que cualquier nueva película un poco revolucionaria no se puede comparar con los viejos clásicos, mientras siga consiguiendo visitas para El País y notoriedad estará siempre con nosotros

  25. Áralan Aidir

    Ojocrítico.com

    ¿Y qué tal la experiencia? Y me refiero al festival, claro.

    Saludos.

  26. Áralan Aidir

    Alberto González.

    Supongo que puedes tener razón, aunque eso (lo de Boyero), suena más a pose que a postura. A mí me da en la nariz que su pose tiene mucho de personaje, como los jurados chungos de los realities, que no son chungos porque sí, sino porque les pagan para que lo sean.

    Pero bueno, que el señor Boyero puede decir misa y está en su derecho de hacerlo. Yo es que hace mucho que no asisto a su iglesia, porque las iglesias que no explican, que no argumentan y se basan muchas veces en confundir creencias propias con hechos comprobados y en creer que cuanto más exaltada sea la plegaria, mejor y más sincera va a ser, no me convencen. Las rehuyo como a la peste.

    Saludos, Alberto.

  27. Adrian

    Ayer vi 3 veces a este señor en la puerta del Kursaal en el Zinemaldia de Donosti y no pude evitar acordarme de tu gran artículo jeje. Un saludo.

  28. Enrique Fdez. Lópiz

    En fin, Boyero es un crítico polémico, a veces comulgo con lo dice y otras no. Por eso, antes que Boyero ni nadie, para dar una opinión sobre una peli voy a verla. A veces me parece que voy contracorriente y otras coincido con la crítica profesional. Pero hay que ir al cine y ver de qué va una obra. Agur

  29. Isaac

    Boyero no me gusta nada como crítico de cine, a pesar de que pienso que, en el fondo, algo sabe. El problema es que todo lo que suelta por la boca es mierda, porque es lo que vende, es por lo que le pagan. Y él lo sabe. Si hiciese una crítica más moderada y constructiva, más “crítica” como tal, perdería popularidad.
    Ahora bien, pones una de cuñadeces en el artículo que se me hace imposible tratar de razonar. Ya con ese último párrafo me he rendido. Estoy de acuerdo, en parte, con lo de que Boyero es muy mal crítico, pero tu artículo me parece pésimo y demuestra que no conoces mucho de cine. No importa, no estoy tratando de crear una superioridad ni nada, simplemente el que alguien que no sabe de un tema venga a “dar lecciones” sobre ese tema, pues mira, me repatea un poco… :/

  30. Isaac

    PD: con respecto a lo de Origen, Justin Bieber es uno de los músicos (aunque me de vergüenza llamarlo así xD) que más discos vende en el mundo y con mayor número de fans, y eso no le convierte, ni mucho menos, en un buen músico. Además, eso de que guste o disguste una película no es lo mismo que parezca mala o buena… pues mira… el cine es algo subjetivo, no hay películas buenas ni malas, eso depende de los gustos y conocimentos de cada uno. Cuando empecé a ver cine, Origen me pareció un peliculón. Ahora, años después, he visto mucho más cine y he acabado la carrera en Audiovisuales y… que quieres que te diga, me parece una película (lejos de ser mala), muy modesta, si tuviese que poner nota, un 5 o un 6 en mi escala de gustos.
    El problema es que directores como Nolan, tan aclamados por la gente que no sabe de cine (que no pasa nada, yo por ejemplo no tengo ni idea de escultura o pintura quizá), por las personas que ven cine como ocio solo, y no buscando en ello un arte, sino entretenimiento, esos directores, son tan queridos que en cuanto alguien critica una de sus obras, todos los fanboys se echan como una legión a su cabeza. ¿No sabes aceptar que la gente tiene gustos distintos? El cine no es solo entretenimiento. Nolan es bueno con los blockbusters, con el cine comercial, pero a la hora de entender el cine como arte, es algo (por no decir mucho) mediocre. Se ve mejor en Interstellar, la que sí que considero algo mala (un 4 o 5), donde la dirección es pésima (el sonido mal usado, la cámara mal, los actores meh, el guión sobreexplicativo… ).

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