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«Annie» y sus amigas: La gran patraña

Por Sergi Monfort

La Navidad está cerca (relativamente), esa época de felicidad familiar y consumismo loco en la que, entre otras cosas, se pone de moda fingir ser buena persona y solidaria con los demás para compensar el seguir siendo un cabrón el resto del año. Para este año nuevo que se avecina, es inconcebible que falten, al calor de la manta, el sofá, el calendario de Adviento con chocolatinas y, cómo no, las películas rancias y pastelosas sobre la Navidad, que atacan la pequeña y la gran pantalla por igual.

Una de las que han empezado a anunciarse con mucha antelación es un (¡otro!) remake del clásico musical Annie. Ya saben, la historia sobre una niña de un horrible orfanato que canta con esperanza El sol brillará mañana… (o It’s a hard knock life, que no es tan empalagosilla, y menos si la canta el Dr. Maligno) mientras sueña con una vida mejor… entonces pilla una enfermedad y muere muy joven.

Bueno, no, qué va. Un tipo muy rico pasa por ahí y la adopta, así que acaba viviendo una vida muy acomodada y feliz. Pasan cosas entre medias, pero no me acuerdo. El caso es recordar la moraleja: niños, si estáis desvalidos vendrá un rico bondadoso a solucionaros los problemas. Todo el mundo es solidario y bueno. La pobreza no existe. Feliz Navidad. Fin.

 Por supuesto que sabes que te acaban de contar una milonga insultante, pero es Navidad y quieres ser feliz y seguir engañado, así que lo aceptas. Si el Gran Hermano dice que todo es paz y amor en el mundo, entonces todo es paz y amor en el mundo y te callas.

Y, peor aún, ya no es cuestión de que te cuenten cuentos (a ver, yo no niego que no existan casos reales como el de Annie, en las que algún infante desamparado acaba bajo el cuidado de un muchimillonario, pero el problema está cuando te hacen pensar que la realidad en general funciona así), sino del mensaje que te dan. Reitero: vendrá un rico bondadoso a solucionaros los problemas.

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 Esto me lleva a otro ejemplo con otro público target y, si cabe, más conocido. En lugar de dirigirse a las susceptibles mentes de los niños, éste apunta a las (un poco menos pero aun así muy) susceptibles mentes de las preadolescentes, las adolescentes y —con perdón y a falta de un término más claro y unívoco— las locas del coño. También, es una que considero que está entre las peores, más vomitivas, peligrosas e insoportables películas de toda la historia del cine mundial: Pretty Woman.

 No hace falta que os la resuma: puta de las calles conoce a Richard Gere, Richard Gere es rico y guapo, puta de la calle se convierte en chica decente, superficial y dependiente. Este último calificativo es el que me interesa para el tema: la dependencia. El caso de Pretty Woman es diez veces peor que el de Annie, porque aquella hace gala un machismo muy preocupante. Si ya no es suficiente la justificación de un modo de vida pijo, materialista y horripilante, la puta de la calle no sería elevada a la categoría de “mujer de bien” sin su príncipe encantador. De nuevo, vendrá un rico bondadoso a solucionaros los problemas. En palabras de mi antiguo profesor de filosofía: En mi época, todas las chicas decían querer ser como Pretty Woman. Yo les decía, ¿qué queréis ser todas? ¿Putas? 

Y es que, si tiramos más del hilo, nos encontramos con otras películas que son siempre la misma canción, pero que ya se han comentado sobradamente: básicamente todas las de princesas Disney, Crepúsculo

Por suerte, algo parece estar cambiando. Títulos como Brave se asoman al gran público como alternativa de emancipación y buen camino.

Es curioso, pero empecé hablando sobre las patrañas que les damos de comer a nuestros niños y he terminado hablando sobre (una minúscula parte de) el machismo en el cine, pero son eslabones de una misma cadena de cosas que van mal.

Ya no es solamente por los valores que enseñamos a nuestros niños, sino por la imagen falsa que damos de la sociedad. No estoy hablando de mostrarles violencia, la matanza de niños palestinos o de enseñarles verdades de la vida a nuestros niños que son demasiado pequeños para soportar, pero abogo por darles otra lección: a veces, las cosas van a ir muy mal… y hay verdaderas calamidades en el mundo (pobreza, injusticia, desigualdad, hambre…), pero cada vez más es necesario aprender a levantar la cabeza y trabajar, esforzarse para que las cosas salgan bien, o como mínimo, aguantar como campeones, no esperar a que venga un rico bonachón, porque (visto lo visto) escasean y bastante. No es cuestión de desear que El sol brillará mañana…, es cuestión de hacer tú que brille. Sé que especialmente esto último ha acabado sonando muy a autoayuda y a gilipuerteces de Paulo Coelho, pero me parece una buena lección que podría enseñarles a mis hijos si algún día tengo.

Y en cuanto a la cuestión de la mujer dependiente, lo mismo. De feminismo, se habla, pero, incluso sin darnos cuenta (y me voy a incluir) tenemos moldes machistas integrados en la psique. A las mujeres de la sociedad se las ha enseñado que Richard Gere aparecerá para salvarlas, que deben esperar el beso de un desconocido, que sus vidas han de girar en torno al hombre que dará todo por ellas, que si un día él desaparece su mundo dejará de tener sentido, que son objetos, que el hombre las debe juzgar y guiar por el buen camino para que no sean unas zorras… Hace un tiempo, muchos de vosotros ya escuchasteis la opinión de Emma Watson al respecto, así que no me extendré más.

Tal vez he divagado, pero espero haber hecho clara mi postura.

En el cine hemos de aguantar muchas tonterías, muchas ñoñeces y muchas historias aparentemente inocentes y felices… que probablemente escondan un gran peligro. Ese peligro es el de tomárnoslas demasiado en serio y de creer en un mundo que no es (en el caso de Annie) o poner la otra mejilla en uno que, desgraciadamente, es (en el caso de Pretty Woman).

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Comentarios

  1. María Rosa

    UNA CRÍTICA QUE NOS HACE REFLEXIONAR, NOS ABRE LOS OJOS, LLENA DE VALORES, Y Q NOS MUESTRA Q EN LA VIDA REAL EL ESFUERZO Y TRABAJO DE UNO MISMO SUELE SER LA MEJOR OPCION PARA CRECER Y SER INDEPENDIENTE. PROFUNDA Y BRILLANTE. ENHORABUENA.

  2. Pepe MONFORT

    Buena crítica. Muy buena, ya que en el fondo es donde se ven las razones de las cosas. SERGI, has rascado y has encontrado. Enhorabuena.

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