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Los perdedores del cine low cost

Por Félix Maestro

Este año cometí el error de participar como actor en Como todas las mañanas, una producción  low cost que no cambiará la vida de ninguno de los implicados en ella. Toni Nievas, guionista y director del despropósito, no se ganará la vida como realizador después de esto. Nuestro equipo, que jamás cobrará por su trabajo, no volverá a meterse en una historia similar. Y los incautos mecenas que apoyaron nuestro crowdfunding recibirán sus recompensas en algún momento de esta década. Porque esa es otra: Como todas las mañanas es una película tan low cost que el dinero del crowdfunding se nos quedó muy corto. Es una de las cosas que pueden pasarte cuando tu rodaje se convierte en poco menos que un infierno. Pero no pasa nada: estamos acostumbrados a que todo explote por los aires cuando menos lo esperamos. Y en el fondo nos gusta.

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Parece que nuestra película tendrá finalmente una limitada distribución en DVD. Pero somos conscientes de que, aunque nuestro trabajo logre ver la luz del día, esa edición en DVD estará muy lejos de ser un logro, pues nosotros esperábamos dar el golpe con este proyecto que casi acaba con nuestra cordura. Porque tener una película sobre parados interpretados por gente como Berto Romero, Dani Mateo o Didac Alcaraz debería ser, en un mundo normal, sinónimo de éxito, y nada más lejos de la verdad. Como mínimo esperábamos recuperar la inversión y ganar dinero suficiente para rodar otra película, pero ahora sabemos que, como de costumbre, tendremos que buscar la pasta en otra parte. Tendremos que engañar a la gente. Otra vez.

Toni Nievas y yo a menudo nos consolamos mutuamente afirmando que toda esta falta de éxito no es culpa nuestra. En realidad sólo hemos llegado al cine en un momento en que ya no es un negocio en este país, si es que alguna vez lo fue. En el fondo, y siendo tan opuestos, somos un par de víctimas de la crisis en busca de una oportunidad. Y estamos desesperados. Bueno, lo cierto es que Nievas ya no puede hacer el chiste de que su suegra le mantiene: él está cobrando cada mes por estar en un programa radiofónico de éxito. Y yo tampoco estoy desocupado: el mes pasado conseguí trabajo como entrenador de perros guía para invidentes, empleo que da unos beneficios más que satisfactorios. Pero el auténtico mercado, el verdadero negocio, está en entrenar perros de presa. Porque, por alguna razón, vivimos en un país en el que los desempleados tienen que ganarse la vida organizando peleas clandestinas de perros, y, como bien sabréis, un buen perro puede marcar la diferencia entre la miseria y el lujo. Aunque Josep María Raventós, nuestro secundario de lujo, siempre dice que el futuro está en las peleas de arácnidos.

Acepté mi papel en Como todas las mañanas porque pensé que formar parte del reparto de una película con gente conocida podría ayudarme a proyectar de algún modo mi inexistente carrera de actor. Así que meterme en una película dirigida por Toni Nievas era lo mejor que en aquel momento podía hacer para distraerme. Además estaba el aliciente de llevarle la contraria a Nievas, un tipo que cree que imitar las poses de Scorsese puede convertirle en director de cine. Y no. Es entonces cuando yo comienzo a saltarme el guión, a pisar las líneas del resto del reparto. Por si fuera poco, también soy del tipo de intérpretes que tacha tres cuartas partes  de tu guión para reescribirlo. Porque si Edward Norton reescribió su película de Hulk, yo no voy a ser menos. Añade a todo lo anterior que apliqué el Nouveau Shamanic a mi papel. Esto que puede sonar a aftershave para modernos, no es otra cosa que el método interpretativo creado por Nicolas Cage; algo personal e intransferible que sólo él conoce. Siendo sincero, no tengo la menor idea de cómo funciona el Nouveau Shamanic, pero he visto toda la filmografía de Cage, así que supongo que eso ha podido transmitirme algo de su singular método. Si algún día tenéis ocasión de ver Como todas las mañanas, sin duda podréis apreciar el estilo Cage en mi interpretación, especialmente en el momento en que digo:

– Eso es un orgullo. Es un hashtag.

Alguien me contó que Celia Montalbán lloró con esa línea improvisada. Eso significa que, de algún modo, he logrado que mi talento acaricie el alma de la gente. Gracias, Nouveau Shamanic.

Nuestra película low cost se fue a la mierda en el momento en que Berto Romero apareció con dolor de cabeza y mirándonos un poco por encima del hombro. Nos acojonamos mucho cuando nos contó la historia de que su hijo es idéntico a Don Juan Carlos I. Pero lo peor fue cuando su móvil interrumpió el rodaje de una escena. Buenafuente estaba al otro lado de la línea. El célebre presentador catalán se encontraba en Palma. Media hora más tarde llegó en helicóptero al parque en el que estábamos rodando una persecución con coches tuneados. A todos nos pareció un tipo realmente majo hasta que escuchamos cómo le preguntaba a Berto lo siguiente:

– Joder, Romero, ¿para esto me he molestado en darte un nombre?

Quizás sólo estaba bromeando. Quién sabe.

La experiencia con Dani Mateo no fue mejor, y es que hay todo un divo oculto bajo esa imagen de novio ideal. De todas sus exigencias de superestrella, la más extraña fue preguntarnos si podíamos traerle un Cocker Spaniel. En serio. Nos explicó que nada le relaja más antes de ponerse ante una cámara que acariciar a un maldito Cocker Spaniel. Hay que joderse.

– No tenemos un Cocker Gladiator – le explicó Nievas –. Pero podemos conseguirte un Beagle.
– ¿Un puto qué? – le preguntó extrañado Mateo.
– Es el perro que usan para la caza del zorro en Inglaterra. Podemos tener uno aquí en quince minutos. Eso es un lujo.
– Y también un hashtag– añadí.
– De ninguna manera. Tiene que ser un Cocker Spaniel. No puedo hacer esta película sin mi animal de poder.

Malditas estrellas de la televisión.

Así que tuve que patearme la ciudad en busca de un Cocker Spaniel que finalmente, y no me preguntéis por qué, acabó mordiendo a Dani Mateo. A las tres de la mañana nos vimos obligados a detener el rodaje y llevarle a urgencias para que le pusieran una antitetánica. Pero no fue suficiente: Mateo tenía la mano parcialmente destrozada y tuvieron que reconstruirle un par de tendones. Fijaos en su mano cuando le veáis en televisión. Yo jamás os mentiría.

Nievas no puede dejar de crear, así que ya hay un mínimo de tres nuevos guiones listos. El otro día me dijo que la próxima película que hagamos será nuestro Fight Club y que yo seré su Brad Pitt. Y esa es la razón por la que ya estoy sacando músculo. También porque es lo que harían titanes como Nicolas Cage o Edward Norton. Porque es lo que en este mismo momento está haciendo Ben Affleck para ser creíble como Batman. Y yo me niego a ser menos. En serio.

Comentarios

  1. Joder,Félix. Yo te veo en una peli haciendo de superhéroe español. Tendríanos que trabajar el tema!

  2. Acepto propuestas. ¿Tienes pensado hacer esa película?

  3. ElTalentodeJadenSmith

    El otro día mi novia y yo te escuchamos hablar de Kevin Costner en la radio. Ya sabes #placerculpable

  4. Mireia

    ¡Me he reído un montón! Y es que no me imagino a Buenafiente en helicóptero, aunque sí soltando estas perlas que les pones en boca. Ahora me obligarás a buscar el Spaniel de las narices en la red. ¡Espero que me caiga simpático! Ya sabes que yo soy más de gatos. ¿Estos animales no inspiran a Toni? Preguntaré a los míos si entienden nuestro sentido del humor.

    ¡Chao, chao! (Qué quiere decir “adiós” en el idioma perruno. Evidentemente)

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