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WWW: What a wonderful world

Por Enrique Fernández Lópiz

La película está contextualizada en Marruecos, concretamente en Casablanaca, una ciudad a la par que tradicionalista, llena de contrastes y cosmopolita. Pues bien, en Casablanca se mueve Kamel (Faouzi Bensaïdi), un asesino a sueldo que recibe sus encargos por Internet. Cuando ha finalizado su crimen suele llamar por teléfono móvil a una prostituta llamada Souad (Fatima Attif), pero el teléfono siempre lo atiende su amiga Kenza (Nezha Rahil) que ejerce como policía de tráfico en la ciudad, responsable de una famosa glorieta donde los automóviles y todo tipo de vehículos son dirigidos al son de sus indicaciones rocambolescas. En un momento dado Kamel se enamora de la voz de Kenza y la busca por todos lados. En tanto, Hicham (El Mehdi Elaaroubi), un pirata informático que sueña con emigrar a Europa, se infiltra con el ordenador, por una de esas cosas del azar, en los planes de Kamel.

La vi anoche y tengo que decir que me pareció una película muy interesante, surrealista a veces, otras veces errática pero que, en ningún caso, te deja indiferente. Además, es una película de un director marroquí, un cine que no se prodiga en nuestro país, con lo que la curiosidad fue en aumento conforme visionaba esta especie de thriller, que es además otras cosas como ahora diré.

Me pareció muy original y arriesgada la dirección de Faouzi Bensaidi, quien es autor también del curioso y un tanto irregular guión, con una música apropiada de Jean-Jacques Hertz y François Roy, y una buena fotografía de Gordon Spooner. Se trata de una comedia-thriller-romance, coproducida entre Marruecos, Francia y Alemania.

La película es sorprendente, a veces es desconcertante, guarda las formas con un estilo y técnicas propios, controla el encuadre y posee ingenio visual, con escenas sorpresivas (como la escena en la que Kenza dirige el tráfico), a la vez que goza de la capacidad para convertirse en una narración interesante que es evidentemente curiosa y singular.

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A veces, escenas como las de tráfico, las de oficinas, las de los autobuses públicos, etc., me han recordado mucho al gran director francés Jacques Tatí (1907-1982) a quien yo admiro: capacidad para el gag visual instantáneo y dotado de sentido crítico. Sé que esta película es poco conocida y probablemente poco visionada, y no acierto a explicar este extremo. Yo diría que la vean quienes no lo hayan hecho, pero ¿a quién se le puede recomendar esta película? Porque claro, no deja de ser una cinta entre loca, un tanto naif, medio rarita, y muestra de contrastes, entre otros el contraste entre la vida tradicional y la vida moderna.

También se me ocurre que el mundo que nos toca es complejo y que esta peli, como muchas otras cintas originales, no beben de una sola fuente. WWW: What a Wonderful World se puede considerar cine negro, o tal vez western urbano, o melodrama, pero es también un film romántico, e incluso con partes de musical. Bensaidi es actualmente un importante exponente del nuevo cine marroquí. Y aunque a alguien se le pueda ocurrir no es Tarantino, pues aunque suene música ecléctica o haya asesinatos, sin embargo, a Dios gracias, la pantalla no queda salpicada de sangre.

La parte romántica de la película queda definida por la relación entre Kamel (interpretado por el propio director Faouzi Bensaidi), ese asesino a sueldo que por razones fortuitas de un encuentro queda prendado de Kenza (Nezha Rahil), la muchacha policía. Ambos son completos desconocidos y Kenza desea escapar de esa relación porque intuye un peligro inminente. Sin embargo ambos se persiguen y acaban encontrándose sin que ninguno de ellos sepa a ciencia cierta quién es cada cual, aunque lo intuyen.

Como en un cuento, ambos juegan a encontrar al príncipe y la princesa; pero en realidad ellos son imagos de aislamiento, con una ontológica imposibilidad para acercarse el uno al otro. Ocurre con la historia paralela de Hicham (El Mehdi Elaaroubi), el joven que pretende llegar a “El Dorado” de Occidente. Y también pasa igual con la prostituta, siempre en compañía pero nunca querida. O con Fatima, mujer abandonada por su esposo en el frente del Sáhara por el que se siente obligada a mandarle fotos sexuales suyas para evitar que se vaya con otra mujer.

Kenza es una policía con carácter fuerte, personaje un tanto raro en el cine árabe pero que aquí se muestra tal vez como un ejemplo del cambio que se está produciendo en el país vecino. Resulta igualmente nuevo el uso de las nuevas tecnologías.

Resalto igual que Faouzi Bensaidi monta espacios fraccionados y convulsivos de Casablanca, con la música como hilo conductor. Es música variada, occidental y magrebí, unida con acierto. Los personajes van y vienen de la escena pero sin abandonar la acción porque, dice el director, “el margen influye en la periferia”. Opresión, violencia sin sangre, amor para volar con la persona amada y observarla desde planos aéreos.

WWW: What a Wonderful World, además de una película sobre la soledad y el deseo, es igualmente un ensayo sobre la pérdida del sentido de la orientación, sobre la disolución de los itinerarios de la vida diaria. Todo ello desde la mirada de su director como una manera de insistir en los cambios que se están produciendo en el Magreb.

Presentada en la Mostra de Venecia y en el Festival de San Sebastián, esta película supone una apuesta innovadora que combina el thriller, el romance y la crónica social. Su título WWW: What a Wonderful World esconde referencias a la sociedad más contemporánea, la de la Red de Redes, pero también tiene un cierto guiño a la tradición con más encanto a través de la mítica y antañazo cosmopolita ciudad de Casablanca.

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