Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Vivo o muerto, este remake se viene conmigo

Por Javier Fernández López

Y por fin llegó. De acuerdo, no es la película que uno podía esperar. Es curioso que al ver esta película, se me haya pasado por la cabeza más de una vez que estaba viendo una película de Iron-man. Ahí entra lo positivo de la misma, y es que prefiere con enorme diferencia este remake de Robocop que cualquier película que se haya hecho hasta ahora de Iron-man, no por nada personal, sino porque la veo más acertada, más correcta y de más calidad. Alguno ya esté preparando los cuchillos, pero tranquilos, la versión de 2014 de Robocop no es una gran película. No se esperen una joya, no lo es. No esperen algo nuevo, porque no lo ofrece. Tiene los elementos necesarios, eso sí, para cumplir como un excelente remake. Pero eso nunca fue suficiente. Que los tenga no quiere decir que se hayan manejado bien. El problema de base, precisamente, es que se parece demasiado a una película de Iron-man en el concepto, más que al propio concepto de Robocop. En un remake lo único que tienes que respetar es la esencia, y si luego quieres meter ideas nuevas eres libre de hacerlo. Más aún, debes hacerlo, pues no pagamos para ver lo mismo.

El problema está en que el planteamiento que se sugería, lo que se prometía, era mentira, y lo que vemos es un simple metraje que entretiene, pero poco más. Como dicen en la mayoría de las críticas, Robocop es una cinta sin alma, sin corazón, en referencia a que le falta esa chispa que le haga ser un producto redondo. Falla aspectos argumentales del film. Por ejemplo, se dijo que Álex Murphy iba a tener un debate interno por lo que iba a convertirse: ¿hombre o máquina? Mentira, estamos en plena estafa. Murphy no se plantea en la película, en ningún momento, una reflexión así. ¿De qué sirve introducir un elemento tan genial, y lo digo enserio, como el que Murphy tenga una mano mecánica y otra orgánica si luego no lo aprovechas? Por favor, que venga Nolan a darle un par de clases al señor Padilha.

Ojo, que la película se ha hecho con cariño es algo incuestionable. No me esperaba, ni por asomo, que iban a dejar partes del soundtrack original de la saga. Mi corazón, por momentos, latía con más fuerza, recordaba mi infancia porque Robocop fue uno de mis iconos de pequeño. La banda sonora está bien, los efectos especiales son una pasada, la puesta en escena no está mal… ¿pero quién hizo ese guión y por qué sigue teniendo el privilegio de poder comer cada día? Si es que al final se ha logrado que todo aquello que se quería mejorar, al final es mejor que lo hecho. ¿Por qué? Sencillo, de primeras di la palabra “Robocop” un poco más durante la película. Agradezco enormemente que el personaje de Gary Oldman (Batman Begins) tenga un papel relevante en la película, porque prácticamente es él lo más interesante de la película. ¿No iba Robocop a tener en la película algo más de relación con su familia? Ah, espera, que lo único que ha cambiado es que salen en la película. Por lo demás, Robocop sigue a la suya. Un poquito más de diálogo con el hijo y la esposa no hubiese estado de más, logras que los seguidores acudan a la comparativa, y lo que ven ante sus ojos es que aquella escena donde Robocop visita su antigua casa en la película de Paul Verhoeven sea una auténtica genialidad.

robocop2

Luego, lo que es la acción, bastante floja. Sabíamos que el aspecto gore se iba a anular por completo, fallo de entrada pero se perdona dada la sensiblería actual. Curioso, antes mataban a Murphy con la más sangrienta oleada de disparos que uno podía imaginar, una de las muertes más violentas y gore de la historia del cine. Ahora es un…¡boom! Y se acabó. Antes Superman no mataba, ni se le pasaba por la cabeza. Ahora Snyder, Goyer y compañía dicen que Superman matará, y ya lo hemos visto en El hombre de acero. Lo de Superman lo agradezco, y mucho. Lo de Robocop… es que no hay por dónde cogerlo.

Paul Padilha, y es suposición mía, lo ha tenido que pasar bastante mal durante la filmación de la película. No es posible que tantas ideas sobre la mesa hayan terminado en esto. La película es más que correcta en lo técnico, pero en lo argumental, donde se encuentra, o iba a encontrarse, lo filosófico de la misma ha desaparecido. Y me vuelvo a lo mismo, la esencia de Robocop se encuentra en que, una vez muerto y renacido como máquina, es una máquina. No se trata de un aparato que tiene modo robot o modo humano. Se trata de que ese ser, desde la máquina, acabe llegando al humano. Robocop lo roza en algún momento, pero es efímero, no es suficiente, se pide algo más.

Un gran reparto, aunque peor del que podría haber sido. No obstante, reitero que se agradece mucho la participación de Oldman. Lo de Joel Kinnaman simplemente está en lo notable. No destaca, pero cumple su cometido. No hay más que pueda hacer. Michael Keaton (Batman) aparece para que le digamos “hola de nuevo”, pero su regreso a la gran pantalla después de haber estado desaparecido ha sido, cuanto menos, insípido.

A lo que juega el argumento de la película es a la sátira del mundo actual con la publicidad, el marketing y la política, cómo la opinión pública influye en la modificación de las leyes y cómo las empresas pueden aprovechar las circunstancias para sacar un producto al mercado, aunque sea ilegal. Pero lo hacen y el público se anima, ello conlleva que los políticos tengan que decidir qué hacer. En ese aspecto, la película funciona a las mil maravillas. Pero quería algo más del estilo de Deus Ex: Human Revolution. En ese videojuego, si uno camina sigilosamente por la comisaría, descubrirá que un par de policías están hablando sobre una vieja película que trataba sobre un ciborg que protegía la ciudad del crimen, un policía que era hombre y máquina al mismo tiempo. Precisamente, en ese videojuego nuestro rol es el de un policía asesinado en acto de servicio y que es devuelto de la vida convirtiéndose en un transhumano, un ciborg, como lo es el propio Robocop. Y en ese mismo videojuego, el papel que juega los sentimientos y pensamientos del protagonista son fundamentales. Y yo en esta Robocop de Padilha he visto poco de eso, o nada. Una lástima.

En conclusión, puede ser muy entretenida. Es un producto que se consume de manera fácil y rápida. Esperaba con mucha ilusión este remake, pero me sigo quedando con la versión de 1987. Y créanme, deseaba quedarme con la versión de 2014, pero las circunstancias son las que son. En definitiva, aunque este remake esté muerto, merece un visionado y la posibilidad de tenerlo en cuenta por si esas posibles secuelas mejoran lo visto.

Comentarios

  1. cinepata

    Nada como el Robocop original. Empiezan a cansar ya estos remakes sin alma, si quieren conquistar a las nuevas generaciones de amantes del cine deberían no sólo copiar las ideas básicas de las películas que tuvieron éxito, sino lo bien contadas que estaban.

Escribe un comentario