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Vengadores 2

Por Rodrigo Aliende

Por fin han llegado los héroes más poderosos de la Tierra, que se han unido otra vez para enfrentarse a una nueva amenaza mundial. Los Vengadores 2 empieza pegando fuerte, en mitad de un asalto a las instalaciones del Barón von Strucker, que tiene en su posesión el cetro de Loki. Ya desde el comienzo, Joss Whedon hace de las suyas coordinando a todos los personajes en pantalla, dándoles protagonismo con su propio estilo de combate e incluso realizando algún que otro plano secuencia con muy buenos resultados (eso sí, para mi gusto no supera aquél de Nueva York).

La era de Ultrón toma sólo el nombre del cómic de Brian Michael Bendis, ya que la historia es original, de la mano y pluma del mismo Whedon. Eso no quita que tome elementos prestados y haga referencias, no sólo a ese cómic, sino a muchos otros, gracias a las múltiples apariciones que ha tenido el villano Ultrón. Por esa parte, la película hará las delicias de los aficionados, aunque seguro que cada uno tendrá su propia opinión sobre cómo deberían haberse hecho las cosas.

En esta versión cinematográfica de Whedon, Tony Stark es el creador de Ultrón (y no Hank Pym, el Hombre Hormiga), fruto de sus coqueteos con la inteligencia artificial. Al final, resulta ser un genocida en potencia que quiere acabar con el mundo y ahí es donde entran los Vengadores. Como villano, cumple muy bien su papel, especialmente por su imponente presencia física. La idea de inteligencia artificial que se vuelve malvada y quiere destruir a su creador y dominar el mundo no es nueva, así que aquí simplemente funciona, sin más.

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En la primera película, Whedon empezaba presentando mínimamente a los personajes, con su correspondiente secuencia de reclutamiento. Aquí ya no hace falta y se permite esa entrada triunfal con gran pompa y circunstancia. Esto no se traduce sólo en eso, sino que las dinámicas de grupo son completamente nuevas, prueba de ello es la fiesta en casa de Stark. También ha tenido como resultado un incremento considerable del humor y los chascarrillos, cada personaje a su manera. Cabe destacar que el humor es también una forma de distanciarse del universo cinematográfico de DC Comics, el cual es mucho más serio y oscuro.

Era evidente que había componentes del equipo que recibían menos atención y es lo que Whedon ha querido solucionar. En primer lugar, a Ojo de Halcón se le ha dado un trasfondo más profundo y personal. Su falta de poderes sobrehumanos se compensa con un intento de que el espectador empatice más con él. Viuda Negra también tiene su momento gracias a una complicada relación entre ella y Bruce Banner. Ambos personajes salen beneficiados de ahí. La puntilla se encarga de ponerla Wanda Maximoff (Bruja Escarlata), que con sus poderes hace temblar los cimientos del grupo de superhéroes. Se mete en sus cabezas y nos muestra cuáles son sus mayores temores. Junto a Wanda, está su hermano, Pietro (Mercurio), que también hace una muy buena labor y nos deja escenas espectaculares gracias a su increíble velocidad, aunque quizás ninguna llega a la altura de la de su homónimo en X-Men: Días del futuro pasado.

La película tiene mucho más contenido en el que profundizar, pero también tiene muchas cosas que vale la pena descubrir por uno mismo. La era de Ultrón pone el listón aún más alto y Joss Whedon se va por la puerta grande. Los hermanos Russo son ahora los grandes estandartes del universo cinematográfico de Marvel, tanto por la prometedora Capitán América: Civil War como por la apoteósica Guerra del Infinito, cuyas bases se van colocando poco a poco con cada película.

Comentarios

  1. Celeste

    De este fin de semana no pasa e iré al cine a verla. ¡No hago más que leer buenas críticas de ella!

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