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Una película poética y refinada

Por Enrique Fernández Lópiz

La película Un hombre soltero está ambientada en el Sur de California en, Los Angeles, en 1962 concretamente, coincidiendo con la famosa Crisis de los Misiles entre Cuba y EE.UU. George Falconer (Colin Firth) es un profesor británico homosexual de mediana edad, que se esfuerza por encontrar sentido a su vida tras la muerte en accidente de automóvil de su pareja Jim (Matthew Goode). Encuentra consuelo junto a su íntima amiga y confidente Charley (Julianne Moore), una mujer también conflictualizada por el porvenir. Él está al borde del suicidio, aunque con algunos galanteos de apuestos y circunstanciales vividores, cree reencontrar un sentido a la vida. Además, George es una persona que se idolatra a sí misma, tanto, que por ello le cuesta mucho llegar a un suicidio que él querría tan perfecto como ha sido su existencia. En este estado de cosas hace su aparición Kenny (Nicholas Hoult), un joven y delicado estudiante que se acerca al profesor por una atracción de tipo sexual y sentimental. Pero la muerte súbita le sorprende y marca el supremo final.

A mí me ha parecido una película delicada, cuidada en sus detalles, con un guión muy bueno de Tom Ford y David Scearce basado en la novela A Single Man, 1964, del escritor Christopher Isherwood, nacido en el Reino Unido y posteriormente nacionalizado norteamericano (1904-1986). La obra y la película, pues, cuentan una historia amorosa de pérdida y redención, con el desesperado intento de George por reciclarse, rehacerse y resurgir de sus propias cenizas; y habla de las miserias y deseos más profundos de un hombre abatido. O sea, un excelente melodrama con algunos logrados toques de humor que son de agradecer.

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Tom Ford, un conocido diseñador de moda que trabajó entre otros para Gucci, marca a la que salvó de la quiebra para llevarla a la cúspide, impactó a Hollywood cuando anunció que llevaría al cine A Single Man. Es, sorprendentemente su ópera prima. Y digo sorprendentemente porque el resultado de su cuidada dirección, es un producto estético con una narración virtuosa. Además, Ford se revela como un gran director de actores. Considero esta película como una joyita a tener en cuenta.

Acompaña una hermosa fotografía, arisca en las partes en color, radiante en las de blanco y negro, creada por el joven barcelonés Eduard Grau. Gran manejo de la música, tanto de la partitura creada por el polaco Abel Korzeniowski, como temas de gran belleza como el Stormy Weather, de Etta James, o el Green Onions, de Booker T. & The MG’s; toda la música de gran belleza. Es igualmente importante el papel de la arquitectura, encarnada en la casa de cristal donde vive el protagonista. El vestuario y en general la refinada moda, nada extraño en un diseñador de moda. Y punto y aparte son las muy meritorias interpretaciones, sobre todo de Colin Firth que borda el papel de profesor gay con apesadumbrado dolor; pero sin olvidar a Nicholas Hoult y Julianne Moore que están espléndido/a. Montaje cortante, próximo a la técnica del cut-up o de recortes practicada en los setenta por Nicolas Roeg, consistente en fragmentar al azar el relato y reordenarlo para crear un nuevo relato. Esto saca del convencionalismo la línea narrativa habitual. Ocaña apunta no sin gracia soterrada pero con ciertas dosis de verdad que “Un hombre soltero es puro refinamiento en todos sus ámbitos, aun a riesgo de resultar cargante en algunas de sus secuencias.”

Película preciosista con algún guiño a clásicos como Hitchcock, que explora la sociedad pequeño burguesa actual, una sociedad rígida, convencional, contradictoria, insensible y sobre todo en lo que toca al protagonista, homófoba. Pero como apunta Batlle: Ford tiene claro que su cine apuesta por una reivindicación de la belleza y del placer contra la cultura del miedo y la represión. Puede que esta confrontación sea un poco obvia y algo didáctica, pero este novel director consigue algo más importante que esas cuestiones intelectuales. Su historia es sentida, conmueve sin golpes bajos y termina por emocionar. No es poco.”

Entre Premios y nominaciones tenemos: Nominada al Oscar: Mejor actor (Colin Firth). 3 nominaciones Globos de Oro: Actor drama (Firth), actriz secundaria (Moore), banda sonora. Premios BAFTA: Mejor actor (Colin Firth). Nominada a mejor diseño vestuario. Festival de Venecia: Copa Volpi Mejor Actor (Colin Firth), Queer Lion (Tom Ford). Asociación de Críticos de Los Angeles: Finalista a mejor actor (Firth). American Film Institute (AFI): Top 10 – Mejores películas del año. 4 nominaciones Critics’ Choice Awards, incluyendo mejor actor y actriz secundario. Nada pero que nada mal, sobre todo siendo el primer film de Tom Ford.

Con un diseño poético y un tempo sostenido, el film nos revela el oculto mundo de un personaje maduro homosexual que intenta sobrevivir a unas circunstancias nada halagüeñas. La película es un excelente ejemplo de cómo una buena historia puede estar por encima de supuestas impericias y hasta de amaneramientos formales. Creo que vale la pena ver este film refinado, clasicista, dramático y con elementos psicológicos nada desdeñables.

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