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Una película para la historia… de cada uno

Por Enrique Fernández Lópiz

En este film Dos hombres y un destino (el título original es más acorde: Butch Cassidy and the Sundance Kid), un grupo de pistoleros jóvenes asalta un Banco tras otro en el Estado de Wyoming, así como el tren-correo de la Union Pacific. La banda está comandada por el carismático Butch Cassidy (Newman) y su inseparable compañero de correrías, el pistolero Sundance Kid (Redford). Tras su último asalto al tren de la Union Pacific, observan cómo a cierta distancia, otra locomotora trae consigo un grupo de hombres a caballo dispuestos a todo para atraparlos. En la huida Cassidy da orden de que el grupo se separe para despistar a los perseguidores, pero éstos los persiguen a ellos de manera implacable sin dejarse engañar y siguiendo sus huellas por lugares insólitos, lo cual que llevan a un indio rastreador, el más famoso de la zona. Acorralados finalmente, Cassidy y Kid escapan por los pelos arrojándose por un acantilado al río. Toman entonces la decisión de ir a buscar a la joven maestra de Denver (Ross), novia de Kid, pero que en realidad forman un trío romántico, y en su huida de la ley llegarán hasta Bolivia, donde les esperan nuevos Bancos y nuevas aventuras hasta un fatal desenlace.

El director George Roy Hill hace una de esas películas que ha quedado en la retina de miles de espectadores, con la pareja Newman-Redford, tan galanes como irresistibles, haciendo tándem por primera vez; luego, el mismo el mismo Roy Hill dirigió a la pareja en otra película emblemática, El Golpe de 1973, película aún más oscareada que esta, con 7 estatuillas, incluyendo mejor película, director y guión. El reconocimiento de este film que ahora comento hizo que en 2003 la cinta quedara preservada en el National Film Registry de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, por ser considerada “culturalmente, históricamente, o estéticamente significativa“.

Gran guión de William Goldman que elabora un libreto cargado de belleza, ritmo narrativo perfecto y emoción “in crescendo”, que mantiene al espectador pegado a la butaca todo el tiempo. También Goldman, muy acertadamente, desmitifica a los dos famosos delincuentes, retratando a ambos forajidos con absoluta libertad y normalidad, lo que no quita que mencione sarcásticamente que “casi todos los hechos que se mencionan son reales”. Banda sonora maravillosa de Burt Bacharach, con su canción Raindrops Keep Fallin´on My Head, a la que le puso letra Hal David y que ganó el premio Oscar y el premio ASCAP en aquel 1969. Es una música que ponía un toque de modernidad al film. Enorme fotografía de Conrad Hall, un trabajo impecable con un color maravilloso.

El reparto estuvo sembrando uniendo a un Paul Newman genial, simpático, expresivo y díscolo, con un Robert Redford absolutamente metido en su rol de pistolero y jugador, que sabe utilizar sus bazas interpretativas al máximo. No hay que olvidar a la bella Katharine Ross, que juega un papel relevante en la historia haciendo su trabajo con la ligereza de la pluma y una gracia sin par. Pero ante todo está, algo que se ha dicho millones de veces, pero que no por ello se ha de obviar, la sintonía entre Newman y Redford; su complicidad acentúa el carisma de ambos personajes, lo cual los ha convertido en una de las grandes parejas del cine de todos los tiempos. Acompañan a la perfección Strother Martin, Jeff Corey, Henry Jones, Cloris Leachman, Ted Cassidy y Kenneth Mars, todos conjuntados y en un nivel de excelencia.

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Premios y nominaciones entre 1969 y 1979. 1969: 4 Oscar: Mejor guión original, fotografía, canción y banda sonora original. 7 nominaciones. Globo de Oro: Mejor banda sonora original. 4 nominaciones. Sindicato de Directores (DGA): Nominada a Mejor director. 1970. Premios BAFTA: 9 premios incluyendo mejor película, director y actor (Redford).

Cuando yo vi en su estreno esta película me pareció maravillosa, no sólo los atracos a Bancos, los asaltos a trenes, la persecución implacable a que son sometidos Cassidy y Kid o la famosa pelea de Paul Newman con el forzudo gigante de la banda que se quiere hacer con el liderazgo de la misma; también la escena de Newmman y Ross en la bicicleta mientras suena la preciosa canción Raindrops Keepen fin, resultaba en su momento (y aún hoy) una película bonita, no digo el western del siglo, sino que la buena onda del trío Newman-Redford-Ross nos daba alas a aquella juventud-adolescente del ´69, para imaginar aventuras y bonitas historias de amor. Digno de mención es recordar esa gran frase de Katharine Ross cuando les dice: “Si me voy con vosotros no lloraré, os curaré cuando estéis heridos y remendaré vuestros calcetines, haré todo lo que me pidáis excepto una cosa. No quiero veros morir, me perderé esa última escena“. Como dice Ocaña: “Newman y Redford, en la plenitud de su carrera [...] Con escenas inolvidables“.

En efecto, la chica desaparece justo antes de la última escena, anticipando al espectador el trágico final. Pero hete aquí que George Roy Hill entiende que en las postrimerías de la película, ya nadie sería capaz de verles morir. Para ello, Roy, en uno de los congelados más impactantes vistos en el cine, hace que el sufrido espectador, al igual que Ross, se pierda esa última y letal escena: https://www.youtube.com/watch?v=geOqbM03Hf0.

Hace poco volví a ver esta película. Me di cuenta que seguía siendo hermosa y seguía también teniendo su interés cerca de cincuenta años después. Una historia inolvidable, unos recuerdos imborrables, “un western formidable lleno de aventuras y con un ingenioso toque de humor en muchos de sus diálogos” (Kurt). Con los dos grandes sex symbols de la época en una pareja de forajidos que no parecen forajidos, que en realidad son antihéroes. Y es que esta película está en la línea de esos westerns de finales de los sesenta, donde ya se refleja otro momento del lejano far west. Un momento crepuscular, achacoso, donde no hay lugar para aquellos héroes y vaqueros de antañazo. Ahora el ferrocarril, los bancos y la tecnología lo van a invadir todo, e igual ocurre con la Ley y la Justicia omnipresente. Los pistoleros ya están de sobra. Malos tiempos para la lírica.

Amigo joven que ves ciencia ficción y películas digitales llenas de tecnología y efectos especiales, si tienes tiempo, dale un vistazo a esta película. Yo apuesto a que te habrá de gustar.

Tráiler aquí: https://www.youtube.com/watch?v=9dxFHc5e9ik.

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