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Una gran película al estilo documental

Por Enrique Fernández Lópiz

Unos separatistas islámicos de una rama de Ál Qaeda secuestran en Filipinas a un grupo de turistas que se ven obligados a seguirles por mar y tierra, por las junglas montañosas de la isla de Mindanao, donde permanecerán con sus captores más de un año, mientras huyen de los frecuentes ataques del ejército filipino. Una increíble aventura basada en un hecho acaecido realmente en 2001 en Filipinas.

Creo que Cautiva, que ya de entrada digo es excelente, tiene dos protagonistas principales. El primero es su director, el filipino Brillante María Mendoza que ejecuta un trabajo increíble e impecable realizando una obra del tipo “documental”, cuando evidentemente no lo es, pero que enteramente lo parece por su dramatismo y la empatía con que tomamos los espectadores el desarrollo de este secuestro. Él mismo dice que hizo el rodaje de forma lineal, es decir, siguiendo el hilo real de los acontecimientos, empezando con el Hotel en la playa y el secuestro, siguiendo con la travesía por el mar y el asedio del ejército al hospital, hasta los constantes cambios de campamento en las montañas, continuando con los numerosos ataques del ejército, y así hasta la liberación de los supervivientes. Un guión de Brillante y Boots Agbayani Pastor sorprendente.

Según Brillante, lo hizo así para que los actores sintieran la angustia y la esencia del miedo del secuestro, para que experimentaran al máximo lo que significa un rapto y su prolongado cautiverio, todo ello filmado con una cámara de alta definición que le permitió rodar a la perfección, sobre todo las escenas en alta mar y las persecuciones en la selva: fotografía, pues, magnífica, unida a una música trepidante y envolvente de Teresa Barrozo.

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Efectivamente, Brillante transmite la turbación, la ansiedad, el pánico de los personajes, y logra plenamente su objetivo de ofrecernos una obra con todos los ingredientes propios de lo verosímil.

Una cámara nerviosa que persigue la acción, que te mete en el drama del secuestro e incluso se afina en los más pequeños detalles de la selva (insectos, alimañas y otras muchas imágenes silvestres) para aumentar la sensación de inquietud. Pero sobre todo, refleja a los personajes en su drama y en su penoso viaje interior. Por cierto, también sabemos que los actores no se conocían entre sí, para conseguir así dar más verismo al rodaje. En síntesis, el director filipino cuenta esta historia real con los modos trepidantes de un film de acción, pero también con la maestría de un observador de las relaciones humanas. El resultado es una cinta inteligente y con exaltada carga emocional.

El segundo pilar de la película es sin duda Isabelle Huppert, la actriz principal, quien manifiesta haber realizado todo un esfuerzo personal y de preparación para hacer su trabajo. Huppert dota a su personaje de una total credibilidad dentro de esta modalidad documental que el director persigue. Incluso se leyó durante el rodaje el conocido libro de Ingrid Betancourt sobre su secuestro por las FARC en Colombia. Cuando se ven las imágenes, ella parece realmente una secuestrada, uno no se da cuenta que actúa. Desde los momentos de locura más absolutos a los más inesperados, Huppert es propiamente una parte real del secuestro, sin artificialidad alguna. Ella, pero también el resto de intérpretes, fueron sometidos al frío, al duro entorno, a la lluvia torrencial, al calor, a los diarios esfuerzos para el rodaje, dando el conjunto coral de actores auténtica veracidad al relato: María Isabel López, Mercedes Cabral, Joel Torre, Sid Lucero o Raymond Bagatsing. Como la misma Huppert dice, se pretendía “crear un territorio tan real como ficticio donde pueda desarrollarse la imaginación y ser capaz de abrirse con facilidad y libertad en un territorio nuevo y desconocido”. Como escribe Youg: “La película es escrupulosa en la recreación de los acontecimientos en escenarios realistas, añadiendo poca invención dramática a la historia”.

En resolución, si quieres saber e incluso experimentar la agonía física y mental de un secuestro y el inesperado “sino” que de pronto envuelve la vida de personajes que cinco minutos antes vivían la vida tranquilamente y en paz, si quieres interiorizarte de esa cruel experiencia de humillaciones, vejaciones y violencia, de pérdida de libertad y lucha por la supervivencia, no te pierdas este film de excelencia dirigido por Brillante María Mendoza e interpretado en su papel principal por la genial Isabelle Huppert.

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