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Una enorme película para mi crítica 500: el complejo de Moisés

Por Enrique Fernández Lópiz

Aún hoy me sigue pareciendo mentira que en 1976 le dieran el Oscar a la mejor película al mediocre film Rocky de John G. Avildsen, con Silvester Stallone de protagonista principal, y no a la excepcional película de Martin Scorsese, de magnífica factura y con la gran interpretación de Robert De Niro y otros, Taxi Driver. Con el tiempo, Rocky ha quedado en una anécdota para la Historia del cine, mientras Taxi Driver es ya un icono de la filmografía del siglo XX. La vida es injusta.

El film cuenta la historia de Travis Bickle (Robert De Niro), excombatiente de Vietnam, insomne y que trabaja como taxista nocturno en Nueva York. Hombre poco sociable, se pasa horas en cines porno y vive obsesionado con Betsy (Cybill Shepherd), una atractiva mujer que trabaja en la campaña política de un candidato a gobernador. Tras comprobar que su incipiente relación con Betsy no ha prospera, Travis comienza una etapa delirante en la que observa cómo la ciudad vive en sus noches una escalada de violencia, sordidez, prostitución y delincuencia de todo tipo. Entonces, su idea monotema es que la degradación se ha adueñado de la urbe y decide pasar a la acción con toda la furia imaginable, a fin de limpiarla.

Además de la gran dirección de Scorsese, cuenta con un genial guión de Paul Schrader, una magnífica música de Bernard Herrmann y una fotografía excelente de Michael Chapman. La puesta en escena y el montaje son ambos geniales.

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El reparto es ante todo Robert De Niro en uno de los mejores papeles de su vida. Encarna con absoluta credibilidad a un taxista desequilibrado que, empero su locura, acabará siendo ensalzado socialmente. Le acompaña perfectamente una bonita Cybill Shepherd, que también se luce; Jodie Foster está genial como muchacha “salvada” de las garras de los sátrapas; y siguen actuaciones memorables de otros actores de primer orden como Albert Brooks, Harvey Keitel, Peter Boyle, Leonard Harris, el propio Martin Scorsese y Joe Spinell.

En 1976, entre nominaciones y premios obtuvo: 4 nominaciones en los Premios Oscar: Película, actor (De Niro), actriz de reparto (Foster) y música (Hermann). Festival de Cannes: Palma de Oro. Mejor película. 2 nominaciones al Globo de Oro: Actor de drama (De Niro) y guión (Schrader). 3 premios BAFTA: secundaria (Foster), revelación (Foster), música. Círculo de críticos de Nueva York: Mejor actor (De Niro).

De esta obra se ha dicho casi todo. Pero yo quiero referirme a algo que me sugiere el personaje de la misma, y de lo que no se ha hablado tanto, como mensaje de esta obra. Me refiero a lo que puede denominarse el “Complejo de Moisés”. Veamos, este complejo se aplica a los que se creen libertadores de un pueblo elegido, y que al igual que Moisés pretenden conducir y guiar al pueblo (judío o no) hacia la Palestina “prometida y liberadora”, consiguiendo así romper las cadenas de algún mal o tirano, como en la historia ocurriera con los egipcios. Estos individuos se creen investidos de una especie de aura celestial que les permite decidir por los demás. Como es sabido, Moisés consiguió con la ayuda de Dios abrir las aguas del Mar Rojo y este evento para los judíos marcó el nacimiento de su pueblo, razón por la que repiten desde siglos los versículos que dicen: «Nosotros éramos esclavos del faraón en Egipto, y Dios nos sacó de allí con gran poder» (Dt 6,21), «los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y esclavizaron, pero clamamos a Dios, y él nos escuchó y nos sacó de Egipto» (Dt 26,6-8).

El caso es que algunas personalidades, hombres y mujeres, importantes o no, parecen inspirar sus comportamientos y actitudes hacia los demás en estos textos. Esta película analiza, entre otras, la historia de un loco con “Complejo de Moisés” que va a salvar a la sociedad neoyorquina con su decisión, sus principios morales casi divinos y sobre todo con su resolutiva violencia y su acción redentora, de la droga, la prostitución, los bajos fondos, los pederastas o los drogadictos.

Pero, y he aquí la importancia del mensaje, en la vida real existen muchos individuos que sin atravesar el umbral del loco protagonista, es decir, gente de apariencia normal con su trabajo, su familia y sus amigos, también tienen tendencias salvadoras y de ayuda y el afán de redimir a sus vecinos, colegas o ciudadanos de la miseria, el “pecado” o cualquier otra desgracia. Y si les dices que no te ocurre nada, te dirán, “ya verás, ya verás como algo te va a ocurrir”. Pues a los Salvadores como Travis les hacen falta “víctimas”, y si no las encuentran las crean e incluso se las ingenian para que su compañero de trabajo, vecino o amigo acabe metido en algún embrollo… ¡y ahí advendrá su momento salvífico! Esta gente es peligrosa. Y para mí, este es un gran mensaje que nos cuenta Scorsese en Taxi Driver con magistral precisión. Además, para colmo, muchas de esas gentes, como el protagonista del film, son glorificados socialmente, políticamente o por la comunidad. , etc. Y no son más que súper locos.

Película impactante, muchas de sus imágenes son poderosas e inolvidables, uno de los mejores trabajos de Scorsese, aplaudido y controvertido drama de angustias colectivas y traumas imposibles como apunta Morales. Y Martínez apuntilla: De Niro se mira al espejo y de un golpe de rabia… queda inaugurado el thriller llamado moderno. Y qué gran verdad, los que la vimos en su estreno nos quedamos prácticamente atónitos con esta película, a todo nivel: trama, interpretaciones, temática, etc. Hasta ese entonces no creo recordar algo parecido en el terreno del thriller. Por eso sin ninguna duda, la considero todo un hito y la recomiendo a toda persona a la que le guste el cine.

Quizá algún joven piense que es una antigualla. Se equivoca, la volví a ver por enésima vez no hace mucho y sigue vigente, moderna y profunda, más aún para los tiempos que corren, cuando a cada esquina aparece un profeta, un mesías, un iluminado o un salvador.

En resolución: genial en todo sentido esta inolvidable película. Desde su estreno, y hablando alegóricamente, muchos “conductores de taxi” tipo Moisés como Travis Bickle, han llevado a su familia o amigos, e incluso a países enteros, a sociedades en su conjunto con sus populismos salvadores, a la indolencia y la desesperanza: ¡cuidado con ellos!

Tráiler aquí: https://www.youtube.com/watch?v=cujiHDeqnHY.

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