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Una de gánsteres con Depp como reclamo

Por Enrique Fernández Lópiz

Enemigos públicos trata de una película directamente inspirada en la obra de Brian BurroughPublic Enemies: America’s Greatest Crime Wave and the Birth of the FBI, 1933-43“, que se contextualiza en los años treinta y pocos del pasado siglo, durante la Gran Depresión. Fue la época en que el agente del FBI Melvin Purvis (Christian Bale), agente que en esos entonces coordinó la búsqueda para apresar al legendario y popular atracador de bancos John Dillinger (Johnny Depp) y a toda su banda. Los personajes de la historia existieron en la realidad, aunque se generó toda una mitología alrededor de ellos y sus sangrientas vidas, lo cual generó bastante inexactitud sobre la veracidad de los personajes y sus fechorías. Es decir, se cantaron demasiado las loas y se creó la leyenda.

John Dillinger operó durante la gran hecatombe económica americana en la cual, tras una época de gran crecimiento económico y especulación bursátil, con enormes beneficios conseguidos de forma irregular, rápida y grotesca, llega el crash del 29 que provocó la quiebra de numerosos negocios mientras aumentó el desempleo y la pobreza. Nada de lo que no sepamos, pues justamente ahora ocurre casi lo mismo. Pues bien, en ese ambiente de penuria y la sensación generalizada de haber sido engañados, no era difícil palpar la hostilidad hacia los Bancos y los banqueros entre los ciudadanos de a pie. En este encuadre, la figura del atracador Dillinger, un tipo con estilo y además de gatillo fácil, se fue convirtiendo en una especie de Curro Jiménez, un icono del pueblo.

El director Michael Mann, un renovador del thriller policiaco con las llamativas Heat (1995) y Collateral (2004), emprende aquí un viaje a las fuentes mismas del género con un meritorio retrato del gansterismo. Lo hace en clave actual, dibujando a un Hoover pro-fascista (gran Billy Crudup), o a un Dillinger carismático (Depp).

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Importante guión del propio Mann junto a Ronan Bennett y Ann Biderman, basado como he dicho en la novela de Burrough, con diálogos brillantes y una trama clara en un ejercicio de muñecas rusas; diálogos sin desperdicio; un montaje un tanto rápido y una cámara demasiado nerviosa en la que se da el fenómeno curioso de que lo más violento del conjunto es el movimiento de cámara; además, hay momentos en que las cosas suceden tan sorpresiva y desconcertantemente, que simplemente parecen inverosímiles. Música de Elliot Goldenthal quizá un poco excesiva y gran fotografía de Dante Spinotti rodada digitalmente (demasiado obvia la digitalización), con una sucesión de imágenes magnéticas. Una ambientación y una atmósfera y puesta en escena que otorgan credibilidad a la época. Un concepto de la violencia en el cual las balas y la sangre adquieren una gran sensación de realidad. Excelente vestuario.

En el reparto un magnífico Johny Depp que encarna muy bien a Dillinger. Christian Bale está excelente como el Agente Purvis. Marion Cottillard estupenda y bonita como Frechette, cantante y pareja de Dillinger. Billy Crudup hace un gran trabajo como Hoover el primer Director del FBI. Stephen Dorff correcto como Van Meter, peligroso atracador y criminal. Stephen Lang bien como jefe de los Rangers de Texas. Y todo un conjunto de estrellas de primer orden como James Russo, David Wenham, Christian Stolte, Jason Clarke, Branka Katic, Wesley Walker, Stephen Graham, Giovanni Ribisi, Matt Craven, Leelee Sobieski, Channing Tatum y Emile de Ravin. O sea, los secundarios, desde la banda de Nitti a los “intocables” de Texas (inmejorable Stephen Lang) son un valor extraordinario más allá de Depp y Bale a los cuales en ocasiones se meriendan crudos. En resumen interpretaciones templadas y notables.

Premios 2009: Satellite Awards: Nominada a mejor actor drama (Johnny Depp). Sindicato de Actores (SAG): Nominada Mejores especialistas acción (Largometraje).

Esta película tiene la capacidad narrativa propia de los grandes directores, con un relato en el que “se agradece la ausencia de psicologismo y de moralina” (Boyero).

Una película extraordinaria que, aunque trate una figura y una época ampliamente desarrollada por el cine de calidad, luce novedosa por dos razones: por la continua preocupación de Mann por los mecanismos de representación de la violencia y por la textura que ofrece el rodaje en alta definición” (Ocaña). O sea, Mann logra hacer un buen film sobre un mito popular, con una textura hiperrealista y novedades, sobre un tema ya desarrollado con anterioridad.

Mann ha firmado uno de los títulos mayores de su carrera, lleno de inagotables estímulos para el análisis: un clásico instantáneo tan susceptible de ser discutido como llamado a permanecer” (Costa). Y aunque no es una obra sublime, tiene las hechuras del buen cine. En mi parecer es predecible y carece de la suficiente tensión y aunque tras el visionado uno parece quedar satisfecho, es notable observar cómo al poco, empiezan a olvidarse los detalles.

Una cinta, en fin, de calidad aceptable, que no pasará a la historia del Séptimo Arte. Pura destreza para hacer taquilla gracias a una buena promoción en la que Depp es el mejor reclamo. Bueno, pero quizá lo mejor es que cada uno la vea y opine. Yo casi la he olvidado.

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=aR5F_cN5u_0.

Comentarios

  1. Patricia Robles

    Reconozco que cuando la ví fue motivada por estar protagonizada por Depp y aunque me resultó entretenida, coincido contigo Enrique en que no va a pasar a la historia del séptimo arte.

  2. Enrique Fernández Lópiz

    Gracias y abrazos. E.

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