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Una cuestión de mariposas

Por Javier Fernández López

Richard Curtis, que en 2003 dirigió uno de los filmes románticos más destacados de nuestro tiempo, Love Actually, dirige en esta ocasión una de los grandes placeres del año en lo que a comedia romántica se refiere. ¿O es un drama con toques de romanticismo? ¿O quizá es una comedia dramática? La realidad es que Una cuestión de tiempo se mueve entre el drama y la comedia, compaginando perfectamente ambos géneros para crear una historia romántica elegante, encantadora, filosófica y exquisita.

Rachel McAdams está cerca de convertirse en la gran actriz romántica de la actualidad. A su ya larga lista de cintas románticas como El diario de Noa, Más allá del tiempo o Todos los días de mi vida, tiene que sumar otra excelente película que sacará risas y lágrimas a partes iguales, aunque cierto público pueda sostener que es un producto “pasteloso”. La actriz está en un momento dulce de su carrera, sabe elegir sus proyectos y no teme encasillarse en un género que siempre tendrá su público.

Una cuestión de tiempo hereda la misma premisa que aquella película que tanto éxito tuvo entre el público juvenil: El efecto mariposa, protagoniza por Ashton Kutcher. Un hombre tiene la habilidad de viajar al pasado y así corregir aquello que vea conveniente, o también para revivir aquellos momentos que iluminaron su vida. La diferencia con la cinta de Kutcher es que nuestro protagonista, encarnado por Domhnall Gleeson (Anna Karenina), lo hace a voluntad propia y es consciente de todo lo que sucede. Es un poder que se ha heredado de generación en generación y no es algo que lo atormente.

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Presentada la premisa, la película se convierte en un juego inteligente aunque previsible. Esta última característica no tiene que verse como algo negativo puesto que sería una enorme sorpresa que una cinta así nos diera un giro argumental importante. No obstante, sí caben momentos emotivos de lágrima fácil. Las reflexiones del protagonista son una clase de filosofía potente, más aún por las decisiones que tiene que tomar durante la historia.

También podemos comparar la película con la obra Atrapado en el tiempo protagonizada por Bill Murray. La diferencia principal con ésta es que Una cuestión de tiempo trata sobre las consecuencias que tienen nuestras acciones, mientras que en la cinta de Murray no había consecuencias. Aviso de spoiler, creo que será una escena para el recuerda la decisión que toma el protagonista cuando decide tener un hijo evitando que pueda seguir viendo a su padre.

Luego, la emotividad da paso a la risa con escenas tan divertidas como la boda o el genial encuentro entre los dos protagonistas de la historia. También hay toques de moralidad en este cuento, si es justo lo que hace este hombre con el don que tiene, cómo se aprovecha de ciertas cosas para tener una vida feliz. Se narra una historia sobre el famoso efecto mariposa, la teoría filosófica de que el simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo.

En conclusión, es una película que reluce optimismo, reflexión y encanto. Bill Nighy (Underworld) demuestra que vale para cualquier género que le propongan, ya sean películas de acción, de terror, de fantasía o romances. Todos los personajes de la obra resultan entrañables y los espectadores vivirán momentos de emoción con muchas de las escenas. Una cuestión de tiempo está dirigida a todos los públicos, ya sean hombres o mujeres, aunque puede ser cierto que la cinta esté más dirigida a ellos que a ellas. De agradecer lo realista de los diálogos, con alguna expresión cotidiana que todos conocemos o alguna “obscenidad” de por medio. Una película que merece convertirse en clásico del género.

Comentarios

  1. Víctor Lozano

    A mí me gustó mucho la película. No me esperaba fuese tan buena, la veía venir como una pastelada (hay algunos momentos) pero Richard Curtis ha sabido meter bien ese leitmotiv de los viajes temporales porque se nos quedar para nuestra mente otra comedia romántica edulcorada.

    Un saludo!

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