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Una bella historia atemporal, espiritual y de amor

Por Enrique Fernández Lópiz

“Desde el principio el hombre siempre se ha hecho las mismas preguntas ¿qué es el tiempo? ¿Qué es el espacio? ¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte?” Así comienza este film de título en español Jennie (en el original: “Portrait of Jennie”). La película narra la historia de un pobre pintor abatido, arruinado y en sequía de ideas, o sea, sin inspiración. Tras haber vendido un cuadro en una tienda de arte, conoce por azar a una niña con una vestimenta anticuada, que juega en la nieve en un día frío de invierno, en el Central Park de Nueva York. La niña hizo una promesa extraña mientras hablaba con él, pidiendo en voz alta hacerse mayor y estar a su lado siempre. Desde ese ese momento se van sucediendo otros encuentros entre ambos, con la peculiaridad de que a cada encuentro, que se producen en intervalos de tiempo variables, la joven se va transformando en una bellísima mujer. El pintor se enamora perdidamente de ella. Pero Jennie esconde un secreto…

El ya por aquel entonces veterano director William Dieterte, hombre de talento, con un argumento increíble e inverosímil, consigue rodar una pequeña obra maestra de la cinematografía del siglo XX. Como escribe Andreas: Dieterle combina con sabiduría el registro realista con el fantástico, para ofrecer un peculiar cuento de hadas que cautiva por su lirismo, su fuerza y su romanticismo. Un banquete de emociones lleno de imaginería y de imaginación desbordante. Todos los elementos contribuyen a dar vida a una especie de clima inmaterial; un tratado sobre sensaciones y sentimientos puros.

El guión de Paul Osborn y Peter Berneis es magnífico, sólido, muy bien trabajado. Es adaptación de la obra del novelista y poeta neoyorquino, Robert Nathan, Portrait of Jennie, todo un clásico de la literatura norteamericana. Excelente la música de Dimitri Tiomkin, que incorpora obras de Dimitri Debussy. La fotografía en blanco y negro de Joseph H. August es excepcional, con gran variedad de tonalidades, claroscuros que combinan magistralmente dos registros opuestos, el de la realidad y el de la ficción; la fotografía, junto con las interpretaciones –como ahora diré-, es uno de los pilares de esta cinta. Un Nueva York encantado, un blanco y negro y un sepia con sfumattos, texturas tipo lienzo, polvo de estrellas, velados claroscuros, crepúsculos de ensueño, brumas que difuminan suavemente los contornos, escenarios que parecen sacados de alguna litografía del siglo diecinueve. Además, tiene la película unos efectos especiales de lujo para la época, lo que le valdría un Oscar de la Academia.

El reparto está formado sobre todo por un trio de insólita calidad. De un lado Jennifer Jones (un Oscar en su haber) realiza un papel de lujo, poniendo en evidencia una belleza que parece traspasar el mero encanto físico. Joseph Cotten, en su papel de enamorado pintor está sobrio pero convincente, lo propio en un actor de primera fila como él. Y la tercera en importancia, con un registro imponente es la también oscareada, encantadora y carismática Ethel Barrymore. La película se sustenta en gran medida en la solidez de estas interpretaciones increíblemente creíbles. Acompañan con enorme nivel actoral Lllian Gish, Cecil Kellaway, David Wayne, Albert Sharpe, Henry Hull, Florence Bates, Felix Bressart, Clem Bevans y Maude Simmons.

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Premios y nominaciones entre 1948 y 1949. 1948: Oscar: Mejores efectos especiales. 2 nominaciones. 1949: Festival de Venecia: Mejor actor (Joseph Cotten).

La película es una especie de cuento fantástico sobre las musas, la inspiración, el concepto del arte, la intemporalidad, y la eternidad de la belleza y el amor. En los inicios de esta cinta se pueden escuchar las siguientes palabras de Eurípides: ¿Quién sabe si morir no será vivir… y aquello que los mortales llamamos vida, no es más que la muerte”. Y continúa una voz en off diciendo: “Siempre eruditos y científicos de cientos de civilizaciones se han hecho estas preguntas, pero la confusión se mantiene porque cada ser humano al final, debe encontrar respuesta en su propio destino. La leyenda del retrato de Jennie está basada en los dos ingredientes que forman el destino: verdad y esperanza.

Y a modo explicativo, la misma voz explica: El retrato se encuentra en el Museo Metropolitano de Nueva York y existió una chica llamada Jennie que posó para él. Gran parte es verdad. Los científicos afirman que nada vuelve, todo cambia, que el mismo tiempo no pasa sino que gira a nuestro alrededor, que el pasado y el futuro están juntos, a nuestro lado, por siempre. Esta historia surgió de la sombra del conocimiento de un cuadro colgado en la pared de un museo. Su verdad no se encuentra en esta pantalla sino en tu corazón”. Y acaba la alocución con unas palabras tomadas de la lírica exuberante y melancólica del poeta británico John Keats, cuando escribió: La belleza es verdad y la verdad belleza, no hace falta saber más que esto en la tierra.

Pero el film es tan fantástico como creíble, paradójicamente. Como se dice en el film, la respuesta al planteamiento de la historia, más que en el celuloide está en cada uno de nosotros. Ya lo dijo nuestro gran Baltasar Gracián: Es tan difícil decir la verdad como ocultarla.” A mí me ha gustado mucho esta película pues yo no quiero ocultarme esas verdades que nos exceden y de las que esta historia habla. Sobre todo cuando se trata de las verdades del amor.

Jennie es la representante de la comunión perfecta y definitiva, más que cósmica y que metafísica, más que tangible. Es el amor hacia la belleza que es eterna y que sólo pertenece a los rendidos ojos de un enamorado pintor. Una belleza espiritual más que corpórea, que no conoce el tiempo, y que está exclusivamente hecha para desposeer el corazón del artista, quien puede al fin engendrar con su pincel una obra hermosa en este extraño mundo. Una belleza, como se dice y se repite en la película, intemporal.

Amigo, si no la has visto, te la recomiendo. Es una película deslumbrante en todo sentido, y se puede decir que tiene todo cuanto precisa una brillante obra de cine.

Tráiler aquí: https://www.youtube.com/watch?v=P-fZqI6YA8Y.

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