Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Un jardín gracioso y entrañable

Por Enrique Fernández Lópiz

En El jardín de la alegría Grace (Brenda Blethyn) acaba de enviudar heredando de su marido una mansión en la costa de Cornualles, pero con ella todas las deudas que tiene, pues su difunto esposo la ha embargado varias veces para iniciar infructuosos negocios. Igualmente su marido la engañó en vida con una amante y amén de otras contrariedades que la pobre viuda sobrelleva con buen ánimo. Pero el gran problema es el asedio de los acreedores que no la dejan respirar. Cuando ya parece no dar más, se le ocurre, a sugerencia de su fiel jardinero Mathew (Craig Ferguson), cambiar su querido invernadero de orquídeas por una plantación de marihuana en toda regla. En ello no sólo le asesora el avispado jardinero, sino que incluso prueba a fumarse varios porros, comprobando el hilarante y alegre efecto del producto.

Es una comedia al más puro estilo británico pero con un humor más asequible: simpática, alegre, con una historia que se gana de calle al espectador, con buenas dosis de humor y tolerancia, sin obviar el statu quo respetuoso con la ley y las normas al uso contra el consumo de cannabis y de tóxicos en general. Pero mientras si y mientras no, la buena señora, el jardinero, e incluso las viejecitas del pueblo, por unas u otras razones, se dan sus caladas de canuto o toman infusiones de la excelente marihuana que cultiva con todo esmero y medios la señora Grace, que lo que pretende es pagar las deudas que su finado le dejó y evitar el desahucio. Incluso la policía local es tolerante, habida cuenta la respetabilidad de Grace. Y es que la película se desarrolla en una pequeña localidad donde todos son una gran familia. Además, acompañan entrañables personajes y tiene efectivos golpes de comicidad para espectadores dispuestos a pasar un ratito alegre y sin complicaciones, o sea, que un público que no sea muy exigente. La película incluye hacia el final sorprendentes gags con humaredas de marihuana, el policía en medio, las gentes riendo por el efecto del cannabis que flota en el ambiente, y como guinda, Grace se casa con el traficante mayor que ha venido desde Londres.

eljardindelaalegria2

Nigel Cole dirige con agilidad este simpático film dotándolo de una comicidad clara y diáfana que se agradece, con momentos de un humor sublime. El guión de Craig Ferguson y Mark Crowd es adaptación de la obra de Mark Crowdy, Saving Grace, y está muy bien escrito de cara al divertimento natural y pensando en pasar un agradable rato. Está rodada en los hermosos parajes de Boscastle y Port Isaak, en Cornualles. Tiene una música que incluye temas muy alegres y conocidos de Mark Russell, y excelente fotografía de John de Borman.

En cuanto al reparto es auténticamente bueno, con actrices y actores como Brenda Blethyn que está colosal, demostrando que el salto del drama a la comedia y de comedia al drama no tiene secretos para esta gran actriz británica; Craig Ferguson está magnífico, gracioso y empático en su rol de Mathew, el jardinero fiel; Martin Clunes, estupendo como médico porreta; Tcheky Karyo, un gran mafiosillo para Grace; y en fin, hacen un gran grupo conjuntado de actores y actrices Jamie Foreman, Bill Bailey, Valerie Edmond, Tristan Aturrock, Clive Merrison, Leslie Philips y Phyllida Law.

Lo curioso de la película y lo que creo que engancha al espectador es que parte de una situación trágica, tal el funeral del marido de la protagonista, Grace. Pero poco a poco la historia deriva por derroteros inverosímiles que son sorpresivos pues nos vamos dando cuenta del negocio en el que pretenden meterse Grace y su jardinero; y es tan salado y cándido que olvidamos las restricciones sobre el consumo de estupefacientes y aplaudimos a la pobre viuda endeudada y nos solidarizamos ella y sus pretensiones de vender marihuana de alta calidad. Fernández Santos escribió en su momento de esta película: Divertida [...] preciosa pequeñez [...] Blethyn vuelve a desatar su asombrosa capacidad para representar, con derroches de malicia, el candor, la inocencia y el despiste. Así es, ni más ni menos, hay mucha ingenuidad en esta película, lo cual que en ocasiones se agradece.

Es evidentemente una película agradable, pero no hay que excederse, es también una película menor; pero esto no quita que haya momentos memorables, como las fumatas de marihuana de la alocada viuda alegre y el jardinero, el médico emporrado, la ingesta en forma de té de las hojas de marihuana de parte de las viejas del lugar o la gran aventura de Grace (Blethyn) en Londres en busca de un capo de la droga, genial en su escena, lo que eleva la peli por encima de la media.

Desde mi modo de ver, El jardín de la alegría resulta una cinta estimulante, alejada de los pesados fardos del cine denso, una cinta que gusta; agrada la historia de Grace, de sus vecinos y amigos, del jardinero y su novia, e incluso del mafioso londinense. Tiene un guión bien hilado, los actores son excelentes y no exagero, los paisajes de lujo, y el romance con el que finaliza muy entrañable. A mí me encanto y por eso la recomiendo.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario