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Un Alex de la Iglesia desconocido

Por Enrique Fernández Lópiz

La historia de Los crímenes en Oxford narra un complejo entramado de crímenes con un supuesto plan matemático. En ella, un avezado estudiante norteamericano que realiza estudios en Oxford, encuentra un día el cuerpo sin vida de su casera. La mujer, que ha sido asesinada, en su juventud había formado parte del equipo que descifró el Código Enigma de la Segunda Guerra Mundial. Al poco, un profesor de lógica que de alguna forma rivaliza con el joven y que es experto en series de signos y números, recibe una nota que advierte que ése es sólo el primero de una serie de asesinatos que se irán produciendo. En este punto, y ante la intuición de que los tales asesinatos habrán de seguir una secuencia invariable, el brillante estudiante y el extravagante profesor acuerdan investigar el caso. Para ello utilizan códigos matemáticos, para encontrar el patrón lógico y serial, con vueltas de tuerca, teoremas y ambigüedades, que habrán de conducir al asesino.

El director Alex de la Iglesia ejecuta con habilidad, de manera decidida y con fuerza el calculado misterio del film. Conforme la veía, y sin haber reparado en los créditos iniciales, o sea, sin conocer del film sus actores, director, etc., nunca pude imaginar que fuera De la Iglesia el director del la obra. Como apunta Boyero: “Nunca intuiría que su autor es Álex de la Iglesia. Lo cual es bueno y es malo.” Sí, tiene esa dualidad de criterio, por un lado parece una película al más puro estilo británico, sin embargo es todo un bilbaíno quien la lleva a cabo; de lo que no hay duda es de que rompe con el estilo propio de este director que ya nos tenía acostumbrado a otros trazas en sus películas (El día de la bestia, 1995; La comunidad, 2000; 800 balas, 2002, etc., por mencionar algunas). Pero hay un detalle que quiero agradecer a Alex: el sublime plano-secuencia que antecede al descubrimiento del primer cadáver. E igualmente lo bien contada que está la película.

El guión de Álex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría, es una adaptación de la novela del argentino Guillermo Martínez, Crímenes imperceptibles (titulada en España Los crímenes de Oxford), ganador del Premio Planeta 2003 y cuya obra se ha traducido a 35 idiomas. Se trata de un guión lineal y bien escrito, no exento de lagunas o más bien lagos, que relata con incierta precisión la compleja y equívoca trama de la novela.

Tiene la cinta una grande y meritoria música de Roque Baños, excelente fotografía de Kiko de la Rica, opaca y lóbrega, que le va muy bien a la trama, que se desarrolla en Oxford. Y un gran montaje: ¡qué habría sido de este film sin él magnífico montaje que tiene! Y eso sí, buena ambientación y puesta en escena.

El reparto apenas tiene fisuras, con las buenas interpretaciones de Elijah Wood (como alumno aventajado), John Hurt (muy bien de profesor de nivel) y Leonor Watling (que se desnuda eso sí, gratuitamente en varias ocasiones) en sus roles principales; les acompañan de forma igualmente excelente Julie Cox, Burn Gorman, Anna Masey, Jim Carter y Dominique Pinon.

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En 2008 obtuvo 3 Premios Goya: mejor música, dirección de producción y montaje, y 6 nominaciones. Meritorio.

La cinta está sobrada de ideas y alusiones matemático-filosóficas-científico-lógicas, para quienes al menos tangencialmente conozcan ideas y cuestiones de enorme profundidad como la teoría del caos, el Tractatus Logicus Filosoficus de Ludwig Wittgenstein, la teoría de códigos, la geometría fractal, la Conjetura de Fermat demostrada por Andrew Wiles, el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, el Teorema de Incompletitud de Gödel; en fin, todo un repasillo a lo más inquietante de la ciencia y el mundo de las ideas de los últimos tiempos.

En resolución, un calculado enigma bien contado, película que produce cierta sensación de intriga pero sin llegar a remover las entrañas, entretenida, por momentos brillante y como escribe Bermejo, con “un ritmo vivaz, una deslumbrante fuerza visual y el espléndido trabajo de los actores logran sostener de manera desigual el interés de la trama [...] guión intenso, aunque frío y cerebral.”

Mi conclusión es que es una obra notable, sin exceso de calidad, pero notable. Con fallos y lagunas, a ratos surrealista y a veces pretenciosa en ese intento de hacer válidas teorías y conceptos de extrema complejidad que servirán al respetable público “cultureta” para discutir o parlamentar a la salida sobre el singular Wittgenstein o el controvertido Heisenberg, y otros. Pero el film tiene el mérito de la corrección con la que se traza la historia, los diálogos ingeniosos, el planteamiento del enigma (tomado, claro, de la novela), y un aceptable final. O sea, que se puede ver.

Tráiler aquí: https://www.youtube.com/watch?v=uDREOMuErkk.

Comentarios

  1. La idea siempre me pareció buena, pero creo que es de las peores películas de De La Iglesa, de hecho desde la anterior a esta Crimen Ferpecto, no he vuelto a ver esa genialidad que siempre había tenido.

    Un saludo.

    • Enrique Fernández Lópiz

      Pues sí. Opiniones las hay. Saludos

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