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Thriller de terror psicológico

Por Enrique Fernández Lópiz

Play Misty for Me (en español extrañamente traducida como Escalofrío en la noche), fue el primer film dirigido (e interpretado) por Eastwood. Dicen que lo hizo aconsejado, azuzado o sugerido por su director talismán, Don Siegel. Fue así como Eastwood, convencido por Don Siegel, probó suerte y firmó su tarjeta de admisión en el gremio de directores cinematográficos. Y nació una rutilante estrella.

La película cuenta la historia de un guapetón y famoso locutor de radio californiano, Dave Garver (Clint Eastwood), que tiene un popular programa donde incluye a menudo poesías. El tal Garland recibe sugerentes llamadas telefónicas a la emisora en la que trabaja, de una admiradora a la par que misteriosa mujer. Una noche, en un bar y aparentemente por casualidad y sin él saberlo, conoce a esa mujer llamada Evelyn Draper (Jessica Walter), a quien Dave invita a su casa. Una vez allí, ella le revela que su encuentro fue premeditado, y enseguida Dave cae en la cuenta que se trata de la oyente que le pide con frecuencia el tema de jazz Misty (va aquí una versión de Ella Fitzgerald; y aquí en su conexión con el film).

En este contexto, Dave mantiene relaciones íntimas con la mujer. A partir de este punto, la chica comienza a acosar al protagonista, aparece constantemente en su casa, pues a pesar de haber sido una relación pasajera, ella cree que él la ama. Al sentirse abandonada, hace primero un intento de suicidio. Pero queda claro que la joven sufre un trastorno psiquiátrico de los denominados ‘borderline’ o trastorno límite de la personalidad, que la hace ser una persona violenta que reacciona airadamente ante el rechazo, y que amenaza a Garland con perseguirlo a él y a su bonita novia sin tregua; o sea, una psicópata en toda regla.

Una agresión a la asistente doméstica de Eve hace la que la ingresen en un centro psiquiátrico. Pero la cosa no acaba aquí, y mientras el afamado locutor reanuda su relación con su pareja Tobie Williams (Donna Mills), los acontecimientos seguirán un curso de alto voltaje que no descifraré, para no estropearle la función a quien quiera ver la película, lo cual aconsejo.

Eastwood nunca me ha decepcionado como director (tampoco como actor, pues tiene su propio “sello”), y cuando no hace mucho tuve oportunidad de visionar esta su ópera prima, aunque no me maravilló, sin embargo debo admitir que me pareció un excelente trabajo con el resultado de una obra inquietante, emocionante y con un gran ritmo en la narración que a pesar de sus fallas, como ahora diré, mantiene al espectador atento a la pantalla todo al rato, o sea, los 102 minutos que dura a cinta. Ocurre además, que en la parte final, el ritmo se acelera ostensiblemente y el suspense se dispara. En fin, conocido es que Eastwood se consagró como director con este thriller de terror psicológico.

El guión Jo Heims y Dean Riesner, es adaptación de una historia del propio Heims, un libreto que consigue crear suspense y angustia, dentro de una historia llamativa donde concurre un singular personaje, el de la psicótica antisocial Evelyn Draper, personaje inquietante que provoca gran tensión y que trae resonancias a la película Psicosis de Hitchcock (1960), y que sin duda habría de influir posteriormente en la obra Atracción fatal de Adrian Lyne (1987), en la que es Michael Douglas el acosado. Así pues, buen guión con espléndidos diálogos fluidos y realistas. La música de Dee Barton está muy bien, con guiños musicales a temas como el maravilloso The first time ever I saw your face” de Roberta Flack; excelente fotografía de Bruce Surtees, con tomas realizadas desde el helicóptero, de un paisaje peninsular al atardecer, que dan al film una atmósfera de belleza y al mismo tiempo de terror.

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Clint Eastwood está superlativo en el papel de un hombre tranquilo llevado hasta el límite por una relación extraña e incluso demoníaca; Eastwood está genial. Jessica Walter hace uno de los papeles de su vida, con un registro de asesina perversa, de mujer posesiva y obsesionada, que da terror; fue nominada en su momento como mejor actriz en los Globos de Oro de 1971, pero finalmente seria Jane Fonda quien se llevara el premio en el film Klute de Alan J. Pakula. Donna Mills es una chica bonita y está correcta como Tobie, la novia de Dave. John Larch espléndido como el sargento de policía McCallum; y acompañan muy conjuntadamente Jack Ging (Frank), Irene Hervey Madge), James McFachin (Al Monte), Clarice Taylor (Birdie), Duke Eyerts, George Fargo y hasta el mismísimo maestro de Eastwood, el director Don Siegel como el camarero Murphi.

Realmente es una película sincera, una película que te mete dentro de la pantalla y te hace pensar en muchas cosas. Una de ellas es el riesgo de alternar aleatoriamente con parejas de las que nada sabemos (probablemente haya indicios autobiográficos del mujeriego que fue Eastwood); pero te hace sobre todo sentir gran zozobra por la descabellada situación que se pergeña a lo largo del metraje.

Algunas pegas tiene. Así, el montaje no es muy correcto en algunas escenas violentas; de otro lado, tiene alguna escena de sexo blandengue con los protagonistas a la luz de las estrellas, al borde del proceloso río y apta para menores, que se podía haber ahorrado, pero no olvidemos que estamos en 1971. Como escribió Morales: Curioso debut de Eastwood que contó con el beneplácito de crítica y público. Notable, aunque tenga algunos fallos.”

Puedes ver el tráiler aquí: https://www.youtube.com/watch?v=HVSw5H0MkpY.

Finalmente diré que en la película, Dave se da cuenta, ya en la emisora de radio, de la relación entre Annabel y la cita de Annabel Lee, un poema que él ha leído por la emisora. Se trata del último poema completo compuesto por el escritor y poeta norteamericano Edgar Alan Poe. Estos versos exploran el tema de la muerte de una hermosa mujer. El escritor, enamorado de Annabel Lee, cuenta que la amó y la sigue amando aun después de su muerte, que su amor hacia ella era tan poderoso que hasta los ángeles estaban celosos. Este poema, escrito en 1849, no sería publicado hasta después de la muerte de Poe ese mismo año. Con estos versos que tanto interés y conexiones tienen en el film, quiero cerrar estos comentarios, esperando que te gusten.

 Annabel Lee

 Fue hace muchos, muchos años,

en un reino junto al mar,
habitó una señorita a quien puedes conocer
por el nombre de Annabel Lee;
y esta señorita no vivía con otro pensamiento
que amar y ser amada por mí.

Yo era un niño y ella era una niña
en este reino junto al mar
pero nos amábamos con un amor que era más que amor

—yo y mi Annabel Lee—
con un amor que los ángeles súblimes del Paraíso
nos envidiaban a ella y a mí.

Y esa fue la razón que, hace muchos años,
en este reino junto al mar,
un viento partió de una oscura nube aquella noche
helando a mi Annabel Lee;
así que su noble parentela vinieron
y me la arrebataron,
para silenciarla en una tumba
en este reino junto al mar.

Lo ángeles, que no eran siquiera medio felices en el Paraíso,
nos cogieron envidia a ella y a mí:—
Sí!, esa fue la razón (como todos los hombres saben)
en este reino junto al mar)
que el viento salió de una nube, helando
y matando mi Annabel Lee.

Pero nuestro amor era más fuerte que el amor

de aquellos que eran mayores que nosotros—
de muchos más sabios que nosotros—
y ni los ángeles in el Paraíso encima
ni los demonios debajo del mar
separarán jamás mi alma del alma
de la hermosa Annabel Lee:—

Porque la luna no luce sin traérme sueños
de la hermosa Annabel Lee;
ni brilla una estrella sin que vea los ojos brillantes
de la hermosa Annabel Lee;
y así paso la noche acostado al lado
de mi querida, mi querida, mi vida, mi novia,
en su sepulcro junto al mar—
en su tumba a orillas del mar.

 Edgar Allan Poe (1809-1849)

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