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Thor: El mundo oscuro. A situación desesperada, medida desesperada.

Por Miguel Ávalos

Cuando un engranaje está en su sitio, ahí debe quedarse. Hace mucho que Marvel dio con la fórmula adecuada para que sus películas funcionasen como es debido y, en consecuencia, su racha triunfal ha dejado de ser noticia. De hecho, lo raro sería lo contrario, que alguna de sus futuras producciones sufriese un tropezón descarado. Visto como está el panorama, es preferible apostar a favor de la famosa factoría, puesto que la gran mayoría de sus últimas películas han sido todo un éxito en taquilla.

Thor: El mundo oscuro no es sino otra prueba más de que las cosas se están haciendo como es debido. Quizás no para pasar a la historia en cuanto a películas que merecen premios por lo artístico, pero desde luego en lo que respecta a entretenimiento la nota esta ahí. Un trabajo que procure entretenimiento también puede ser bastante apreciado y aún más si tiene tanta gente fan.

En esta ocasión el dios del trueno, tras su estreno con una película que dejó buen sabor de boca y después de su paso por la triunfal Los Vengadores, vuelve con la segunda parte de su propia saga y con el objetivo de mejorar lo que se vio en la primera parte.

Malekith, el líder de los elfos oscuros de Svartalfheim, intentó hace millones de años devolver la oscuridad plena a todo el universo y para ello trató de emplear una misteriosa energía oscura llamada Aether. Sin embargo, Bor, padre de Odin, combatió frente a él en una épica batalla encabezando ambos a sus ejércitos. Bor salió triunfante, creyendo haber destruido a todos los elfos oscuros, pero Malekith, junto con un grupo reducido de fieles suyos logró sobrevivir en animación suspendida. Millones de años después, el elfo oscuro despierta atraído por el Aether. En la Tierra Jane Foster (Natalie Portman) prosigue con sus investigaciones junto con su compañera Darcy Lewis (Kat Dennings) descubriendo que en una fábrica abandonada están sucediendo fenómenos nada comunes. El Doctor Erik Selvig (Stellan Skasgard) ha sido arrestado por tratar de llevar a cabo experimentos científicos a la par que por exhibicionismo. Por su parte Thor (Chris Hemsworth) ha estado en los nueve reinos pertenecientes a su zona para resolver los distintos conflictos que han tenido lugar y ha logrado pacificar los diversos mundos, sin embargo, todo cambia debido a los sucesos que acontecen en la tierra, afectando a Jane, y también por culpa de Malekith (Christopher Ecclestone) y sus ansias de venganza. Los terribles sucesos que se desatan llevan a un Thor desesperado a recurrir a métodos que en teoría le están vetados, incluidas las alianzas con compañías de dudosa reputación.

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Como viene siendo muy habitual en Marvel, el método empleado es el mismo que tantos éxitos le ha dado. Un guión inteligente, cargado de notas de humor y no exento de alguna dosis de tragedia. Unas escenas de acción que quizás no sean las más espectaculares que se han visto, pero no dejan de ser llamativas y muy especialmente una banda sonora, una fotografía y unos efectos especiales que tiran la casa por la ventana. Hasta aquí todo fenomenal.

En cuanto a las interpretaciones, si bien es cierto que nadie desentona en absoluto, aún más cierto es que la inmensa mayoría del elenco no pasará a la historia por estos trabajos la verdad. Chris Hemsworth sigue correcto, pero su Thor de Los Vengadores quizás dejó el listón un poco alto, en esta ocasión su actuación se vuelve no pesada, pero si algo lineal. Natalie Portman ya sabemos lo enorme actriz que es, pero si comparamos este con otros trabajos en donde la hemos visto, la verdad es que hay diferencia. En mi opinión está muy correcta, pero para nada lucida como en otras muchas ocasiones. Stellan Skasgard es uno de quienes más salen ganando en este film, su actuación es muy cómica y eso le da puntos, algunas de sus escenas son la leche. Kat Dennings sigue en ese papel de chica pija suelta bobadas, aparece lo justo y necesario para no correr el riesgo de que su trabajo pueda volverse tedioso. Jonathan Howard es el nuevo fichaje de la saga, interpretando a un becario que también tiene sus ganchos cómicos. Anthony Hopkins sigue aportando carisma a Odin, como ese padre que no deja de aleccionar a su hijo en todo. Christopher Ecclestone nos ofrece un villano que sale ganando bastante más cuando habla en su propio idioma. Quien, sin duda, encabeza este reparto es el gran Tom Hiddleston que se vuelve a lucir como Loki, van tres veces ya. El resto del reparto cumple pasando sin pena ni gloria.

La película tiene un hilo argumental interesante y eso hace que no pierdas detalle, con las imágenes y efectos sencillamente puedes alucinar. La comedia es otro punto clave que hay que tener muy en cuenta, pues sin ella este film caería en picado. Es además una suerte que la mayor parte de los personajes estén involucrados en esta clase de escenas, una ventaja muy aprovechable teniendo en cuenta que si uno solo carga con todo el peso humorístico puede no resultar efectivo.

Otro punto a favor son las escenas dramáticas, obviamente alguna tenía que haber, no estamos hablando de un film perteneciente al genero cómico y de alguna manera se puede afirmar que el público viene al cine asumiéndolo, mención especial para las/los fans.

Lamentablemente, en esta clase de películas siempre hay puntos negativos y Thor: El mundo oscuro, no se libra de ello. En algún punto de la película, la trama se vuelve sosa, en especial a mitad y a final del film. Hay escenas en donde tienes la impresión de que va a llegar algo muy fuerte y, sin embargo, te quedas con ganas de algo más llamativo, sobre todo, en los diálogos. En otras palabras da la impresión de que algunas tomas están excesivamente mecanizadas. Ocurre con algunas escenas de Asgard y con alguna escena del final.

Otro punto reprochable es el villano principal del argumento. Su carisma no es ni la mitad de grande que la que se supone debería tener todo ser de su embergadura. No tiene ninguna escena con un diálogo profundo en la que llame la atención y se desvele una personalidad inquietante en él. Sin mencionar su doblaje al castellano, el cual, muy a mi pesar, le quita la poca gracia que ya de por sí tiene este personaje, que sale ganando más cuando habla en su propio idioma. ¡Menos mal que el colega Loki acude al rescate! Sin embargo, aun con todo, Malekith no daña la vista.

 CONCLUSIÓN

Thor: El mundo oscuro no ha hecho sino confirmar que la racha de Marvel ya no llama la atención, es algo normal. La segunda parte del dios del trueno ha conseguido ser más espectacular que la primera gracias a un guión repleto de comedia y con un argumento atrayente. Estos detalles, más la fotografía y efectos encabezan una película que, aunque tiene detalles mejorables, no dejará insatisfecha a ninguna persona fan del universo de Stan Lee. Se podría haber conseguido más profundidad en algunas escenas y es cierto que el villano central podría dar más de sí. Sin embargo, para eso aún queda una tercera parte en la que dichos errores pueden ser reparados, sin mencionar que no son fallos que resientan a la película. Todo lo demás, que no es poco, queda en su sitio, buen motivo para ponerse cómodo en la butaca y disfrutar si eres fan. Si no lo eres, ponte cómoda/cómodo de igual manera y olvídate de todo por casi 2 horas.

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