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Ted, el osito mimosón

Por Antonio Clemente

Reconozco que me costó demasiado tiempo plantearme la idea de ver Ted. Los avances  y material promocional que había visto no me hacían demasiada gracia, así pues de esa forma tan casual y a la vez oportuna quedó relegada a los últimos puestos de prioridades. Y llegado el momento de no tener nada más que ver le di una oportunidad. Quizás no esperar demasiado de algo es un punto a su favor para que al final te sorprendan de la forma más grata. Eso es lo que me pasó con Ted.

Seth MacFarlane, mundialmente conocido por su humor grosero, políticamente poco correcto y creador de Padre de familia, del cual no soy gran seguidor, debuta en la dirección de largometrajes con este film que como no podía ser de otra forma inunda la pantalla de puro gamberrismo durante sus casi dos horas. Marca de la casa.

Desde su arranque MacFarlane pone empeño en hacernos creer la historia de amistad entre John, el típico niño solitario y Ted, su osito de peluche y único amigo, el cual la noche de navidad mágicamente cobra vida para hacer compañía a John en lo bueno y lo no tan bueno.

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Con este planteamiento tan surrealista Seth MacFarlane rueda, con permiso de los tres borrachos que se van de despedida a Las Vegas, una de las mejores comedias gamberras y bestias de los últimos tiempos. Un film que sin ser nada del otro mundo nos hace simpatizar perfectamente con la estrella de la función aún inclusive con la cantidad de barbaridades que es capaz de soltar por su boca de pelo.

Para los que hemos pasado los treinta la película está repleta de guiños y homenajes que, en más de un caso, nos alegró de forma placentera nuestra infancia allá por los ochenta. Estoy hablando de El coche fantástico, Star Wars, Indiana Jones y, sobre todo, del mismísimo Flash Gordon con la interpretación estelar de Sam J. Jones autoparodiándose a sí mismo en el papel del personaje que le dio la fama.

No defenderé en gran medida el cine mal educado, corrosivo y facilón pero Ted se aleja de todos estos clichés consiguiendo un film entretenido, original  y que, de vez en cuando, en estos tiempos de “todo lo bueno es ilegal, inmoral o engorda”, apetece ver.

A modo de conclusión solo sería capaz de comparar Ted con una grasienta hamburguesa, sabes que lo que te estás comiendo no es bueno pero te encanta. Eso es Ted.

Estaremos pendientes al señor MacFarlane porque estoy convencido que nos volverá a sorprender.

@elminicritico

Comentarios

  1. Adrian Pena

    Excelente crítica de una de las comedias de los últimos años, no podría estar más de acuerdo. Junto con Resacón en Las Vegas de lo mejor de los últimos 10 años.

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