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Sufragistas

Por Alejandro Arranz

-Un drama duro, honesto y necesario al mismo tiempo que una vigorosa lección de historia. Carey Mulligan está espléndida.
-Puede que Sufragistas se acomode demasiado en ciertos aspectos o que su estética no persuada como sus ideas; pero sus propósitos son admirables y está claro que logra sus objetivos.

La directora Sarah Gavron (Brick Lane) y la guionista Abi Morgan (Shame, Iron Lady) nos traen este necesario drama histórico sobre las primeras sufragistas inglesas en los albores de la Primera Guerra Mundial. Un grupo de mujeres que estaban dispuestas a perderlo todo por conseguir justicia e igualdad para las siguientes generaciones. Para completar está fascinante propuesta feminista tenemos a un reparto de altura encabezado por Carey Mulligan. Secundándola están Helena Bonham Carter, Anne-Marie Duff, Brendan Gleeson, Ben Whishaw y Meryl Streep -entre otros-. El tema central no podía llegar en mejor momento, en un año donde el feminismo golpea fuerte en la industria, con el público ávido de personajes femeninos fuertes, complejos y con valores bien arraigados. Además se estrena en temporada de premios lo que le granjeará seguramente galardones por sus intérpretes, por su guión y seguramente por su dirección de arte, vestuario, etc.

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No hablamos del guión del año pero la fuerza de éste es evidente. En primer lugar porque se trata de un momento de la historia necesario de ser contado, en segundo lugar porque Abi Morgan logra insuflarle credibilidad, fiereza, emoción y que empaticemos con los personajes y sus acciones. Es un guión con unas ideas y unos razonamientos honestos, justos y claros, que sabe de sobra como transmitirlos. Así pues, aunque algunos personajes son meros arquetipos, los más importantes sí están bien construidos en su psicología, con una fuerte carga emocional y un pasado que los define con precisión, éstos evolucionan conforme evoluciona la época y es una manera excelente de estructurar la narración histórica. Una buena decisión es haber tomando el punto de vista una más de las “suffragette” en lugar de su líder, por un lado el filme se enriquece al estar Mulligan rodeada de fantásticas/os secundarias/os y por otro el personaje va nutriéndose de las vivencias y los conocimientos del resto de compañeras. El elenco actoral completa el trabajo del guión, todos son intérpretes muy buenos pero uno acaba quedándose con los que logran realmente hacer creíbles a sus personajes, puede que Meryl Streep aparezca 3 minutos pero es superlativo regocijo verla en pantalla, aparte me quedo con el siempre estupendo Brendan Gleeson y con la auténtica maravilla de la película, Carey Mulligan, su trabajo es claramente digno de premios, pero lo importante realmente es que es una interpretación veraz, apasionada y brillante, de esas que ensalzan una película.

Dejando a un lado el guión y las actuaciones, hay que elogiar la impecable ambientación de la cinta. Apartados como la dirección de arte, el vestuario o la peluquería ayudan de sobremanera a entrar en la historia y a comprender el contexto histórico en el que nos encontramos, lamentablemente otros aspectos técnicos y visuales de la propuesta no me convencen. La fotografía de Eduard Grau (Buried) es correcta pero no me apasiona y la dirección de Gavron resulta inofensiva, con una puesta en escena plana y poco atractiva asentada en el plano medio. Parece que por el hecho de hacer una película histórica haya que desechar cualquier intento de deslumbrar al público en la forma y en el fondo ex aequo, y es algo molesto porque con un apartado visual arriesgado o al menos fundamentado en las mismas convicciones que el guión de la cinta, podríamos estar ante una de las películas del año. Aún así el trabajo de Gavron nos guía con academicismo a través de esta historia de protagonista colectivo y consigue unas cuantas escenas muy potentes que clavan al espectador en la butaca. Por último habría que hablar de la banda sonora de Alexandre Desplat, una composición tan delicada, elegante y efectiva como siempre pero dos puntos por debajo de lo habitual.

Finalmente el trío Gavron, Morgan y Mulligan ofrecen un drama muy interesante, necesario y sincero que nadie debería perderse. Porque lo que grita merece ser escuchado, porque no aburre en ningún momento, porque Carey Mulligan está magnífica y puestos a dar razones, porque Meryl Streep sólo necesita 3 minutos para alegrarte las fiestas. Este ha sido un año muy femenino en el cine, es algo de lo que estar contentos, y que manera de celebrarlo mejor que disfrutar de la última superheroina del año, una mujer normal y corriente que lucha día a día por justicia e igualdad. Una de tantas.

Alejandro Arranz

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