Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Sombras (de mierda) de Nueva York

Por Manuel G. Mata

La gran gala de los Goya acaba de pasar, y con ella mis ganas por conseguir ver todos los films nominados se acentúan, haciendo que estos días busque como loco la manera de ver aquellas cintas nominadas que aún no conseguí ver, sobre todo para despotricar con conocimiento de causa el día de la gran fiesta del cine español. Sombras de Nueva York competía en la categoría de mejor fotografía, así que he decidido verla pese a las advertencias de algunas páginas webs especializadas en cine que advertían a través de las críticas de otros usuarios que no merecía la pena perder el tiempo visionándola. No hice caso…error.

La película ya comienza decepcionando tras ver el cartel, en el que podemos leer “Del cineasta español de culto Juan Pinzás” ¿De culto? Yo jamás en todos los días de mi vida he oído hablar de este señor. Por lo visto el director de Vigo hace cine basándose en el popular manifiesto Dogma 95 danés (movimiento cinematográfico en el que se rueda siguiendo unas pautas específicas de las que ahora no voy a hablar) Éste movimiento tiene seguidores en todo el mundo y está considerado como una corriente de culto, pero HACER UNA PELÍCULA BASÁNDOSE EN ESTE MANIFIESTO, NO CONVIERTE A UNA PELÍCULA EN OBRA DE CULTO. Hay muchas películas basadas en Dogma 95 muy buenas y otras que son una auténtica bazofia, New York Shadows no es el caso, pues ni es Dogma 95 (ya que no está rodada bajo esas pautas) ni es nada. New York Shadows es un mierdón del tamaño de Oklahoma.

Es cierto que tiene una buena fotografía, pero porque el escenario en el que está rodada invita a ello. Si ruedas en una playa paradisiaca, tendrás una gran fotografía, si ruedas en una cordillera verde y primaveral, tendrás una gran fotografía, y si ruedas en pleno corazón de Nueva York, como es el caso, tienes una gran fotografía. Pese a ello, no hay que menospreciar el trabajo realizado, pues es notable, aunque bien es cierto que la película se recrea con los enfoques para enaltecer su mayor virtud. El resto no merece la pena.

sombrasdenuevayork2

La interpretaciones son nefastas, Pinzás se pone también delante de la cámara para deleitarnos con una espantosa actuación, más horrible aún que la voz en off que actúa como hilo conductor de la película. El guion, pese a tener alguna reflexión poético-intelectual interesante, es confuso y no lleva a ningún sitio salvo a la confusión, pues la historia no solo es cutre, también se recrea una especie de drama psicológico-romántico-onírico que creo que no llega ni a comprender la actriz protagonista, aunque también es posible que yo sea imbécil y no haya sabido captar el mensaje que en cada escena nos sugiere el realizador gallego ¿Quién sabe?

La música procede de una biblioteca de sonidos, lo cual no es grave, pues todos los que hemos intentado o intentamos hacer cine hemos tirado de clásicos libres de derechos para poder participar en festivales, pero se repite hasta la saciedad, siendo muy cansina, aunque tengo que reconocer que el tema de la película no está del todo mal.

En definitiva, Sombras de Nueva York es una película horrenda, que no merece la pena ver puesto que carece de significado. Si alguna vez has soñado con hacer cine y te ha dado un bajón porque crees que no vas a llegar a nada…vela, verás cómo te vuelven a entrar ganas de rodar, pues con los mismos medios es IMPOSIBLE hacer algo peor.

Algún cultureta neoradical del cine de autor se echará las manos a la cabeza y me tachará de paleto cinematográfico, puede ser, pero por desgracia cuando hablo en serio, como lo he hecho en esta crítica…siempre tengo razón.

Soberano coñazo, soberana gilipollez.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario