Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Singular trama antiviolencia

Por Enrique Fernández Lópiz

En lo que cuenta esta singular película, Asesino [s], el señor Wagner (Michel Serrault) se ha buscado el sustento matando gente durante cuarenta años, y además se ha sentido siempre orgulloso por su trabajo, como si fuera un artesano en este oficio. Se precia de conocer sus trucos y detalles y tiene un peregrino código de honor que él considera el fundamento de su trabajo. Pero Wagner es ya un hombre mayor y han cambiado los tiempos. La TV ha cambiado, las tiendas se han convertido en supermercados y los asesinos profesionales abundan. Es en este punto cuando conoce a Max (Mathieu Kassovitz), un veinteañero en el que Wagner cree haber encontrado a su sucesor.

La verdad es que la película no te deja indiferente, a pesar de ser un film con un rodaje lento y unos personajes que carecen de suficiente entidad y sustancia.

Se trata de una película francesa un tanto extraña, dirigida por Mathieu Kassovitz, con un curioso guión del propio Kassovitz y Nicolas Boukhrief, buena música de Carter Burwell y una aceptable fotografía de Pierre Aim. Es un film que versa y trata de forma singular la violencia, el asesinato para ser más exactos, como forma y manera de vida, con una ambigua filosofía de parte del personaje protagonista, y una serie de cánones sobre el oficio, con el que pretende que el crimen se convierta en un digno trabajo de orfebre del que sentirse orgulloso. Curiosamente, los iniciados, que al principio ven obviamente repudiables estas acciones, acaban cometiendo todo tipo de crímenes con la mayor sangre fría, impunidad e incluso con placer.

Finalizando el film, se transmite que en esta nueva era en que parte de la juventud, incluyendo la adolescencia, resulta ser bastante antisocial y pendenciera, todo este supuesto trabajo deriva por unos derroteros terribles que se ven a cada tanto en prensa y TV y que concierne a crímenes indiscriminados, aleatorios o simplemente caprichosos.

asesinos2

Nos encontramos ante una supuesta película anti violencia (curiosa manera de transmitir este valor), con una interpretación coral aceptable de actores como Michel Serrault, Mathieu Kassovitz, Mehdi Benoufa, Danièle Lebrun y Robert Gendreu.

En la película hay escenas realmente tensas y cargadas de violencia que no todo el mundo soportará. Sin embargo, la cinta tiene algo de aleccionadora y sirve para prevenir que la violencia acarrea solo violencia. Ello en una cruda reflexión que aunque se quiera entender como aséptica y profesional, el argumento no deja de ser una perversión en sí mismo.

En su estreno en el Festival de Cannes de 1997, esta película suscitó duras críticas y fue tachada de facinerosa, ultra violenta y racista, acusaciones que se repitieron en otros países, entre ellos España. Sin embargo yo, personalmente, no veo la razón de esta acritud y aversión hacia este film. No obstante lo dicho, la película fue Nominada a la Palma de Oro (mejor película) en el mencionado festival.

Entiendo que no es una obra maestra, pero tiene un inicio desasosegante que consigue enganchar prontamente al espectador en un duelo entre un maestro y su discípulo, o sea, un asesino profesional en busca de su delfín. Y conforme avanzan los largos 128 minutos de metraje, lo que parecía un Pygmalión en clave criminal, deviene en una crítica corrosiva sobre la televisión y su poder de fascinación hacia la violencia entre las capas más jóvenes y menos formadas intelectualmente. Y esto creo que es un error, porque la historia, tal como iniciaba el film, tenía más interés. Además, la presencia de la televisión, que al principio se “apuntaba”, acaba estando omnipresente y con un subrayado excesivo.

En resolución, Asesino [s] es un cine sobre las capas marginales que pueblan las periferias urbanas, donde la vida no vale nada. Si matar es o no un problema ético para el asesino profesional, resulta accesorio en esta cinta. No es una película para espíritus sensibles; pero el que tenga ojos para ver, podrá encontrar en esta obra motivos de indagación y de reflexión, tanto del mundo que le rodea como sobre sí mismo.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario