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Sinfonías urbanas: A propósito de Niza

Por Clara Castro

A Propósito de Niza podría calificarse como el epílogo de las sinfonías urbanas y como la obra que cierra el período de vanguardias dentro del cine documental. El primer trabajo de Jean Vigo es también el que encamina el documental hacia una nueva posibilidad: el documental con vertiente social.

Jean Vigo fue uno de los grandes cineastas franceses de principios del siglo XX. Hijo de un director de periódico anarquista que falleció en la cárcel, Vigo creía necesario mostrar su compromiso ideológico y político a través de sus obras. Consideraba que el cine social debía basarse en la actualidad y que tenía que tomar partido para mostrarle a la sociedad su verdad más profunda. Así, A propósito de Niza es la forma en que Vigo muestra a sus ciudadanos su propia realidad: es lo que tienen ante sí cada día y, aún así, deciden ignorar.

Girando sobre los principios de lo grotesco, el amor y la muerte, A propósito de Niza muestra principalmente la contradicción que encierra la propia ciudad francesa: a primera vista Niza parece el lugar ideal al que la burguesía y la clase alta acude a pasar sus vacaciones y a abandonarse a sus placeres (baile, deporte, comida…); no obstante, Niza también es una ciudad que esconde pobreza, miseria y a una clase trabajadora que se esfuerza para poder complacer y conceder el disfrute de la clase alta.

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Para mostrar esta oposición, Vigo sigue los principios de Vertov y la Escuela Soviética y elabora un relato únicamente visual (el documental se construye exclusivamente con imágenes) aprovechando al máximo las posibilidades expresivas de la cámara y, sobre todo, del montaje.

Vigo opta por un acercamiento máximo de la cámara a la realidad retratada: grabando muchos planos con “cámara oculta” (las imágenes del casino las grabó escondido debajo de la mesa del croupier y las del paseo escondiendo la cámara en la gabardina de su operador), Vigo se acerca a lo filmado para descubrirlo y captar sus manifestaciones y esencia puras, sin interferencias. Con contrapicados, movimientos… Vigo retrata primero a la burguesía para después, a través del mismo cielo, oponerla directamente al proletariado.

Lejos de dirigir su cámara a cada elemento por separado, el cineasta opta por intercalar y descomponer las distintas escenas creando el contraste entre ellas. Para ello es fundamental su particular uso del montaje en el que, además de utilizar la alternancia, destaca su uso ideológico y asociativo. Precisamente a partir de estas asociaciones inesperadas (en las que se hace evidente la intervención del autor en el discurso) Vigo busca causar una reacción en el espectador e involucrarlo mediante el uso de la ironía a la vez que denuncia la situación.

Del mismo modo que Vigo interviene en el material para realizar estas asociaciones también opta por utilizar distintas técnicas de animación y ralentización para acentuar las diferencias sociales y que estas sean perceptibles por el espectador.

Con A propósito de Niza Vigo se convirtió en una de las voces referentes del momento. Causando un gran impacto en su presentación ante la audiencia por su crítica directa y sincera a la sociedad que lo rodeaba (a pesar de haberse recortado de la versión final las escenas más duras e incómoda), A propósito de Niza abrió las puertas a una nueva temática y a una nueva preocupación: la vertiente social, que consiguió consolidarse dentro del cine documental y sigue siendo uno de los pilares del documentalismo actual.

Comentarios

  1. Íñigo

    Muy buena serie de sinfonías urbanas, las iré viendo poco a poco. Aunque creo que te falta “Koyaanisqatsi”, que no sé si lo será.

  2. Hola Íñigo!
    Intentamos hacer un repaso cronológico a la historia del documental, y ahora hablamos mucho de sinfonías urbanas porque se realizaban muchas películas de este tipo a finales de los años 20 y principios de los 30, y todas estas obras fueron significativas.
    Aunque creo que Koyaanisqatsi no es específicamente una s.u., no deja de ser una obra muy interesante. Me la apunto para cuando lleguemos a los documentales de los años 80.
    Gracias por el comentario!

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