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Red Scorpion 2

Por Jon San José Beitia

Secuela de una producción de acción, protagonizada por Dolph Lundgren, que alcanzó cierta notoriedad gracias a su paso por Rocky 4, obteniendo el papel protagonista en Red Scorpion.

Esta secuela de Red Scorpion no tiene nada que ver con la idea original, ni siquiera podemos encontrar en su reparto a Dolph Lundgren en un relato pobre e insulso, carente de interés, donde se presenta y desarrolla la formación de un grupo de fuerzas especiales para derrocar a una sociedad secreta defensora y promotora de los pensamientos de Hitler.

Un argumento básico y simplón que no logra despertar el interés del espectador, que contempla con parsimonia cómo se van presentando los diversos personajes y situaciones. La película se apoya en las bases clásicas del cine de acción. Los responsables de la misma no se rompen mucho la cabeza, ni hacen que el espectador exprima sus neuronas para ofrecer un trabajo de entretenimiento discreto e incluso pesado.

La calidad interpretativa y técnica, brillan por su ausencia, parece que las escenas de acción han sido coreografiadas por el equipo de la serie, El equipo A, con saltos cutres y explosiones a destiempo. El reparto deja mucho que desear, tenemos al típico guaperas con los secundarios habituales, lo único que se agradece realmente, es la presencia de un secundario de lujo, habitual de la serie V y de algunas otras películas como Desafío total y Starship troopers, el mítico Michael Ironside. La trama no ofrece nada sorprendente, todo se antoja previsible, y lo único que se agradece es que los responsables de la misma no se la toman en serio, ofreciendo ligeros toques de humor que alivian toda la morralla.

En resumidas cuentas, Red Scorpion 2 es un nombre gratuito, puesto que lo único que tiene en común con su predecesora es el título y los tatuajes en forma de escorpiones. Claro ejemplo de película de serie B para los seguidores de la primera parte que se pudieron quedar con ganas de más.

Jon San José Beitia

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