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Quiero vivirlo otra vez

Por José Manuel Morales

¿Qué pasaría si de repente naces de nuevo o vuelves a tener una edad pasada para cambiar tu futuro? Porque si tenías dudas acerca de como te hubiera ido la vida de haber hecho una cosa u otra el personaje interpretado por Matthew Perry (Mike O´Donnell), pierde cualquier tipo de duda al respecto. Quiso ser jugador de baloncesto y tenía las cualidades para serlo, pero abandonó la posibilidad de una beca por seguir el sueño de su vida que no era otro que su novia, que era para él más importante que cualquier beca para meter el baloncito en una cesta de dos metros para arriba. Luego los años pasan y el amor del principio se va diluyendo, y él a replantearse su vida y verse como un desdichado que la desperdició por una mujer que le ha traído sí, dos hijos, pero que no le hace feliz. Aparece “un hado madrino” y salta su vida por los aires al volver a tener 17 años.

 17 años otra vez es una película que no pasó con mucho éxito por los cines y que aprovechó el tirón de Zac Efron que petó con “High School Musical”  y el innegable carisma de Matthew Perry, el cual es un tipo que no tiene demasiadas cualidades para ser actor, pero tiene una saber hacer “de la leche” para que te caiga bien y además, tuvo su exitazo con la gran serie de los noventa “Friends” que le da fans que lo siguen hasta al Cañón del Colorado. Y me pregunto también, ¿no se cansa Leslie Mann de hacer de madre cercana al tipo MILF? Es que no la he visto en otro papel que no sea este en toda su carrera y eso que es una chica que seguro puede hacer más en pantalla. La película es muy convencional y tiene poco donde agarrar. Está muy llena de tópicos y no ayuda lo poco original que es el argumento. Porque yo he visto una peli de Kirk Cameron que era de mismo argumento sólo que cambiaba de cuerpo con el padre “De tal astilla tal palo” se llamaba. Y estamos hablando de la época en la que Kirk Cameron era un jovencito y salía en la Superpop y todas las niñas se ponían su poster de él sonriendo en sus habitaciones. Pero es que hay otra peli muy similar a esta que es “18 otra vez” donde un tipo vuelve al instituto por un deseo y que es de la década de los ochenta también. La peli tiene poco que contar salvo ver a los actores que nos gustan en un nuevo periplo cinematográfico. No empieza del todo mal porque se ve “encanto” en el personaje interpretado por Efron (y de mayor por Perry), pero se queda en poca cosa, debido a lo repetitivo del argumento en comparación con otras del mismo palo. Lo peor de todo es que no llega a enganchar demasiado en ningún momento.

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Obra de menos calibre de una comedia estudiantil mezclada con la vida de familias adultas del extrarradio de ciudades americanas que tiene su puntillo de gracia y que muestra gran conocimiento por la cultura “friki” como demuestra Thomas Lennon al hablar constantemente de obras de la cultura citada. Desde “El señor de los anillos” hasta “La guerra de las galaxias” donde el sujeto duerme hasta en una maldita cama con la forma de la nave individual de Luke Skywalker antes de partir de su planeta natal. Perdonadme por mi escaso nivel de “frikismo” de “La guerra de las Galaxias”, pero soy más de cintas que casi nadie conoce o de serie de culto de épocas pasadas. “17 años… otra vez” es de los films que se ven y se olvidan al instante debido a lo poco que te aporta su visionado. Tiene alguna escena salvable como el caso de las veces que va de” ligoteo” el personaje de Thomas Lennon al despecho de la directora del instituto donde regresa el personaje principal. El tira y afloja y su nula capacidad para ligarse a una directora que acaba harta de tantas agasajos y que quiere quitarse de encima al estúpido del tío Ned y luego… Acaba enamorándose de él (que bonitas son las películas, sí señor). Se puede ver el regreso paulatino de Efron hacia los brazos de su mujer y como le planta un besazo cuando ella aún no sabe que es su marido rejuvenecido. Que la tía debe ser muy tonta para no ver eso. ¡Por qué madre mía! ¡Ni aspecto, ni voz, ni gestos! Y eso que Matthew Perry hace los mismos gestos en todas sus películas porque es muy majo, pero no tiene gran capacidad para actuar de otro modo. El amor perdura más que todos los deseos de Matthew por alcanzar lo que rechazó en el pasado y acude a besar a su esposa (Leslie Mann).

Quiso regresar al pasado para cambiarlo y lo repitió. Esto del cine te expone historias tan raras, a veces. Tanto deseo por cambiar su vida y desde que entra su esposa en escena ya quiere conquistarla de nuevo. Ese viaje al pasado ha sido un camelo y de ser yo el bedel que le llevó a su pasado, le hubiera pedido explicaciones por semejante repetición de la historia. Supongo que Matthew Perry y Leslie Mann hacían una buena pareja y no podían dejar que se fueran por separado. No tiene mucha lógica más salvo el final feliz anunciado.

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