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Película que en mi juventud nunca habría visto y hoy me parece meritoria

Por Enrique Fernández Lópiz

En mis tiempos jóvenes nunca habría ido a ver esta película, Morena Clara, en una reposición. En mi época eso era casi un pecado y una paletada, ir a ver películas con cupleteras y todo eso. Y mira por donde, hace unos días la cacé al vuelo por casualidad en una cadena de TV y la vi “entera y vera”. Y la verdad, me gustó, me gustó bastante la excelente dirección de Florián Martínez, que sabe regir y manejar a las mil maravillas en una historia popular y costumbrista de cante y baile en la Sevilla del año 1936, curiosamente a pocos meses de iniciarse la guerra civil. Además, el mismo Rey construye un guión, resultado de la adaptación de la obra de teatro homónima de, nada más y nada menos que, Antonio Quintero y Pascual Guillén. El resultado es un libreto para el cine que es romántico, dramático y gracioso; bien contextualizado, con los tópicos de la época que siguen siendo en parte los de hoy. Una historia que tiene un interesante desarrollo y desenlace, y que es muy resultona. Vamos, que lo que no hice antañazo, lo he hecho ahora, admirar nuestro casticismo y nuestro folklore en esta comedia musical que fue todo un éxito en su momento y para la que voy a tener algunas y muy buenas palabras.

Morena Clara cuenta la historia de una gitana de nombre Trini (Imperio Argentina), junto con el graciosete de su hermano Regalito (Miguel Ligero), los cuales viven de las dotes de cantaora de ella y su habilidad para el baile. En una de esas roban en un establecimiento unos jamones, los cuales jamones le venden con mucha gracia al que era dueño de los mismos, con una lógica que hace reír. Pero nada puede evitar que sean llevados a la Audiencia sevillana, donde un severo fiscal (Manuel Luna) los acusa del hurto jamonero, aunque los dos gitanos no terminen de entender la naturaleza de su crimen y la justicia de los payos. Pero hete aquí que el tan austero fiscal tiene su corazón, y queda prendado de la Trini, que además de lo guapa que es, es también graciosa y pizpireta. Cuando Trini sale de la cárcel se presenta en casa del fiscal al cual le pide ayuda, prometiéndole no delinquir nunca más. Finalmente es acogida en la casa, siendo que se gana el favor de la madre, Doña Teresa (María Burú). Trini acabará, así, sirviendo en la casa del fiscal, quien, descubriendo su buen corazón, acabará por enamorarse de ella.

Así que en lo artístico y técnico, Florián Rey, director y guionista merece para mí toda la consideración del mundo al haber llevado con sabia mano este sainete popular a la pantalla con arte y gracia. La música es de Juan Mostazo y Rafael Martínez, y las letras de Ramón Perelló y Ródenas, autores de todos los temas de la película, y aunque el número de canciones es reducido, tres de ellas son muy célebres en el mundo de la copla de siempre jamás y ayudaron mucho al éxito comercial y la difusión de esta cinta: Échale guindas al pavo; El día que nací yo; y La falsa moneda. La fama de estos temas trascendió las barreras fílmicas, y aunque no es muy conocido, son canciones originales compuestas para esta película. Especialmente es célebre la última canción, una de las canciones españolas más revisadas y versionadas de la historia. Acompaña esta cinta la espléndida fotografía en blanco y negro de Heinrich Gärtner, que desprende una nitidez y unas tonalidades excelentes.

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El reparto es predominantemente la gran Imperio Argentina con todo su arte y su amplio abanico como actriz y sobre todo como cantante universal de copla. Acompañan actores de gran valía de la época como Miguel Ligero, Manuel Luna, José Calle, María Brú, Manuel Dicenta, Carmen de Lucio, Francisco Melgares, Porfiria Sánchiz, Emilia Iglesias, Luchi Soto, Antonio Segura, Guillermo Figueras, José Francés y Julio San Juan. Un lujo de elenco.

En fin, comedia interesante la que narra el cuento de la gitana Trini y su gracioso hermano haciendo barrabasadas en aquella Sevilla de pre-guerra. Hay risas, baile, juerga y los insospechados y por ello llamativos amoríos del fiscal con la gitana. Con la productora de la época por antonomasia, CIFESA, que cosechaba éxitos con comedias costumbristas y de provincias, con la gran protagonista y estrella del momento, Imperio Argentina.

Vista hoy día la trama resulta “naif”, y es por eso que me ha gustado. Otros llamarán a esta obra “pueril”; yo, tras verla, la califico de sencilla y natural. No es que la trama ni nada de eso sean trascendentes o profundicen en ninguna complejidad del alma humana. Lo que ocurre es que hay elementos que son interesantes. Por ejemplo, es una filmación por encima en entidad a las de su época, una especie de “superproducción” del momento. Por otro lado, en el plano antropológico y social, se pueden observar las costumbres de aquel entonces. Incluso puede tener su toque feminista para aquel 1936, siendo que hay una abogada en el juicio, algo impensable entonces. Sorprenden igualmente algunos ángulos como la circunstancia de hijos fuera del matrimonio, o de una relación interracial. Hay que pensar que hablamos de ochenta años atrás. Así, con una envoltura de comedia musical, la película trata temas como la pobreza, el sexismo, la discriminación socioeconómica y los estereotipos y prejuicios raciales y morales. Amén del cambio a todo nivel y a mejor de la protagonista, lo que hace que podamos ver en esta película una especie de “My fair lady” a la española.

La cosa es que resultó un éxito sin paliativos, la más taquillera de la II República. A lo largo de la guerra se exhibió en ambos bandos con igual éxito, lo que sirvió para revalorizar aún más si cabe la imagen de Imperio Argentina. Pero en 1937 la película se retiró de la zona republicana al tomar partido Florián Rey por la causa franquista. Empero, la pareja Florián Rey-Imperio Argentina seguiría realizando películas musicales, encargadas ya por el bando nacional. Es más, el éxito de esta película fue tan clamoroso que en 1954 Luis Lucia realizó una segunda versión protagonizada por Lola Flores y Fernando Fernán Gómez, igualmente exitosa.

Creo que si alguien siente un poco de curiosidad y gusto por conocer otros momentos en España, otras costumbres y a artistas de primera fila del momento, esta comedia ligera construida por nuestros casi inmediatos antepasados, es muy interesante. Y como curiosidad no exenta de cierto morbo, esta alegre película se proyectaba en las salas comerciales a escasas semanas de nuestra guerra fratricida e incalificable, que fue nuestra la contienda del año 36 del pasado siglo.

Tráiler aquí: https://www.youtube.com/watch?v=_v9GvETFazA.

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