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Película para adolescentes con mucho acné

Por Enrique Fernández Lópiz

En la película Así es el amor (2001), el joven Berke Landers (Ben Foster) ha perdido a su novia, Allison (Melissa Sagemiller), que le acaba de dejar. No obstante, está dispuesto a cualquier cosa y a insistir hasta la extenuación para recuperarla. Lo cual incluye anotarse a una academia para hacer un papel en un musical, con los consiguientes rivales de turno.

Película tipo comedia-romance norteamericana un tanto ñoña, en la que Tommy O´Haver hace lo que puede en la dirección, que no es mucho. O´Haver pretende cierto paralelismo con la obra de William Shakespeare Sueño de una noche de verano. Pero lo en realidad le sale es una trama predecible, de esas que hemos visto docenas de veces, falta de gracia y llena de tópicos propiamente para emocionar a espíritus cándidos: el muchacho feillo pero bueno, el guapo pero malo, la amiga fiel, la joven superficial y bella, el amigo de juergas, etc. El guionista R. Lee Fleming Jr. escribe un libreto nefasto con una historia sin gracia. Fotografía decente de Maryse Alberti, y una música de segunda de Steve Bartek.

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El reparto es absolutamente mediocre. Destacan un Ben Foster que anda perdido por la pantalla plan soso y mediocre, junto a Melissa Sagemiller que quiere hacer de chica mona, y lo hace, pero poco más. El resto, actores del montón y poco creíbles como Sisgó Martin, Melissa Sagemiller, Shane West, Colin Hanks, Swoosie Kurtz, Carmen Electra, Ed Begley Jr., Zoe Saldana, Mila Kunis o Christopher Jacot. Quizá se salva por su esplendorosa figura y por cantar bien y darle un poco de salsa a la película, Kirsten Dunst.

No creo que merezca mayor consideración una película ramplona, fácil, insustancial, boba y típicamente americana, en realidad excesivamente americana.

Película trivial, rozando la estupidez, aburrida para quien tenga algo de sensibilidad cinematográfica, propia para adolescentes y nada recomendable, según mi parecer. Y no digo más, para qué.

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