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Película entrañable con una Susan Sarandon deslumbrante

Por Enrique Fernández Lópiz

En ocasiones, el cartel y el título de una película son sus peores enemigos. O los más inapropiados argumentos de venta” (Costa). Efectivamente, Una madre imperfecta parece querer presentar una de esas estúpidas y rutinarias comedias hollywoodienses en que dos formas de ser antitéticas, una madre entrometida y una hija celosa de su privacidad, desencadenan una cascada de despropósitos cómicos; “pero el conjunto no responde a esa mecánica genérica y ofrece algo bastante más inusual –especialmente, en el contexto del mainstream-: un retrato femenino complicado, matizado, mimado al detalle y levantado sobre la entrega, el arrojo y el compromiso con su personaje de una actriz mayúscula” (Costa).

Marnie (Susan Sarandon) es una mujer viuda con mirada de pasmada, como la que se le pone a uno cuando recibe un golpe en la cabeza sin verlo venir. Pues bien, Marnie se traslada a Hollywood para estar junto a su hija, una mujer de treinta y tantos que acaba de quedarse sin novio muy a su pesar. Este viaje de Marnie hacia Los Ángeles, va a resultar un cambio total para su vida y en la vida de su hija que se siente acosada por las constantes llamadas de teléfono, las irrupciones en su casa sin previo aviso y su actitud de metomentodo. En su nueva vida, Marnie encontrará nuevos amigos y amigas, nuevas aventuras, oportunidades igualmente nuevas, favores que irá haciendo a unos y otros, pues su posición económica es desahogada y su actitud generosa. Incluso le espera un nuevo amor ¡quién sabe!

La directora y guionista Lorene Scafaria acomete con éxito desde mi modo de ver, este drama-comedia, cuyo título original es The Meddler (La Entrometida) y lo hace muy suelta de cuerpo y con escenas y una tónica general muy digerible y amena. Ya sé que Scafaria no hace una obra cumbre de la cinematografía, más bien “ha realizado una película profundamente personal y sin duda, sincera: lo que, sin embargo no es exactamente lo mismo que una muy buena película” (Frosch). Claro, no es una obra cimera, pero te hace pasar un rato muy agradable. Además, “Susan Sarandon es la reina absoluta […] La sencillez y la cordial simpleza de esta película no propicia que Sarandon le dé otro apretón de mano al limón de su personaje hasta hacerlo de Oscar” (Cuéllar). O sea, es una película que sin ser grande, sí es de bandera.

Pero lo que cuenta es que sabe llevar al cine una historia afectuosa, en la que todo o casi todo el mundo saldrá satisfecho. “Susan Sarandon es grande siendo buena en el cariñoso homenaje de la directora Lorene Scafaria a la personalidad fuera de lo común de su propia madre” (Debruge).

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Como digo, en el guión, la propia Scafaria hace un brindis dirigido a su madre, con la que al parecer no mantuvo una relación óptima, siendo que el film le sirve a modo de compensación y redención, loables mecanismos del ser humano, cuando ya no se puede hacer otra cosa. O sea, que se puede percibir claramente la naturaleza autobiográfica de esta miniatura cuyas escasas notas artificiales hallan su exoneración en un solo gesto de la Sarandon. Tiene una buena y variada música de Jonathan Sadoff y gran fotografía de Brett Pawlak.

El reparto es ante todo y sosteniendo buena parte del film una sembrada Susan Sarandon, que no sólo está maravillosa y deslumbrante, sino que además, sabe dotar de energía positiva y buen ánimo a su personaje, la madre viuda Marnie. “Un retrato femenino complicado, matizado, mimado al detalle y levantado sobre la entrega, el arrojo y el compromiso con su personaje de una actriz con mayúscula” (Costa). Acompañan actores y actrices muy conjuntados como Rose Byrne, su hija, con perenne cara de resaca que sabe preparar las escenas para el lucimiento de Sarandon. J.K. Simmons hace un simpático papel de ex-policía y amigo de Marnie, también con muy buen rollo. Lucy Punch muy bonita y efectiva. Jason Ritter, bien como ex-novio de la hija. Michael McKean el pretendiente frustrado. Y en fin, acompañan perfectamente en un coro actoral magnífico Casey Wilson, Sarah Baker, Cecily Strong, Erica Lynne Marszalek, Lou Volpe, Frankie Sims, Dominic Flores y Richard Markman, “un sólido reparto que convierte este drama de madre e hija en algo especial […] un homenaje hilarante y emotivo a la maternidad en el sentido de ´lo que no que te mata, te hace fuerte´” (Travers). O como dice Lumenick: “Sarandon tiene uno de sus papeles más jugosos en años en esta comedia de Lorene Scafaria […] que acaba siendo mucho más divertida y encantadora de lo que su sinopsis sugiere”.

La verdad es que he salido del cine con buen sabor de boca, con la imagen de un film delicioso y entrañable, en el que la “imperfecta” madre Marnie, ya madurita (la Sarandon tiene en esta cinta casi setenta años), nos alegra el rato con júbilo y una buena onda digna de verse. Un rato de alegría, buen gusto y contento, que ya no son comunes en el cine USA. “El encanto de ´The Meddler […] se revela en su cálido humor, sus personajes vibrantes y lo que es claramente un profundo cariño por su historia […] Lleva a tu madre a verla” (Erbland).

No quiero pasar por alto que estamos ante una película cuyos personajes principales son ya adultos mayores. Y sin embargo, podemos observar que son todo un ejemplo de personas activas, preocupadas por los demás de forma voluntaria, capaces de ayudar e incluso de amar y sobre todo, con un estilo existencial que indica que aman la vida. Hace un tiempo habría sido impensable que a Sarandon o a J.K. Simmons le hubieran dado estos papeles en los que montan en moto, tienen sus aventuras, están en compañía y paseando hasta el alba, que tienen dobles trabajos tras la jubilación o son activos responsables en aras a ayudar a otras personas necesitadas de su comunidad. Que aún gustan de bailar hasta altas horas de la noche o tomarse unas copitas alegremente ¡Esos son los mayores de hoy! Y cada vez lo serán más, pues ha habido un notable cambio en aspectos de salud y en una cultura propiciadora de este estilo de vida para los adultos mayores.

Amigos, recomiendo este película. Quien tenga un ápice de sensibilidad y predisposición a la alegría, disfrutará con ella. Quien no, estará un poquito avinagrado, como la hija de Marnie, en cuyo caso deberá visitar a la psicóloga, por ejemplo, alguna como la que sale en el film.

Tráiler aquí: https://www.youtube.com/watch?v=XbN58_kYZrU.

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