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Película de acción que apenas aguanta una sobremesa

Por Enrique Fernández Lópiz

Esta película narra una historia un tanto rocambolesca donde Benjy Taylor, un policía de Los Angeles al que le gustan los autos tipo Porche, se une con fines profesionales y a modo de topo, a Varrick, que comanda una banda que roba coches de alta gama. Una vez dentro, el policía Taylor se siente atraído por la arriesgada vida de sus supuestos colegas. A ello se une que acaba enamorándose de la hermana del jefe Varrick. Una vez en todo este embrollo, Taylor habrá de afrontar el dilema de optar entre sus sentimientos y su profesión como policía.

Película para mayor gloria de Peter Werner, con un guión predecible y un tanto majadero de Dick Wolf, música sin mayores comentarios de Basil Poledouris, y una fotografía decente de Hiro Narita.

En cuanto al reparto es de todo punto mediocre, con un conjunto de actores en el que destacan D.B. Sweeney, Charlie Sheen, Lara Harris, Randy Quayd, Bill Duke, R.D. Call, Arlen Dean Snyder, M. Emmet, Al Shannon y ¡hasta el mismísimo Brad Pitt en su segunda peli para el cine!; en fin, estos por mencionar los más destacados en el film. Papeles tópicos, interpretaciones anodinas donde destaca la languidez de Lara Harris; pero no le van a la zaga el resto de hiperkinéticos protagonistas.

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La tierra de nadie es un thriller policíaco de corte juvenil de finales de los ochenta, que por estética y desarrollo casa mejor con películas posteriores de los 90. La traducción del título es desafortunada, porque hubiese quedado mejor En tierra de nadie, dado que cuenta la historia de un poli infiltrado en una banda de ladrones de coches, que se debate entre ser fiel a unos o a otros.

Película, pues, de sin mayores comentarios y para la que el tiempo no ha pasado en vano. En algunos momentos resulta entretenida, simplemente por los tópicos de la acción del cine de aquellos años ochenta. Yo, particularmente, no se la recomiendo a nadie, salvo a algún adolescente friki que desee ver cómo se robaban los coches en aquellos entonces, algo insólito hoy día. Creo que es una película que apenas aguanta una sobremesa.

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