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Pacto de Silencio

Por Alejandro Arranz

-La asombrosa dirección de Redford potencia este inteligente y punzante thriller repleto de grandes interpretaciones.
-El drama le gana terreno al thriller y su potente propuesta inicial queda eclipsada por el melodrama más simple y algunos errores imperdonables.

El actor y director Robert Redford regresa a ambos frentes con un thriller de denuncia social encumbrado por un reparto de renombre, sin ir más lejos, elige como co-protagonista al joven Shia LaBeouf, que interpreta a un periodista en busca de la verdad. Para completar el reparto llama a figuras del cine como Nick Nolte, Sam Elliott o Chris Cooper y otros no tan veteranos como Terrence Howard o Anna Kendrick.

De cualquier película dirigida por Redford espero una dirección magistral, un guión muy inteligente y una fotografía excelente (cosa de la que podéis olvidaros), aparte de muchas otras cosas que ya doy por hechas cuando acudo a mis citas con este magnífico actor-director.

Quizá iba demasiado entusiasmado pero en verdad que no esperaba la decepción tan estrepitosa que me iba a dar The Company You Keep, lo primero que no es un thriller, es un drama con faceta de thriller, lo segundo que no me gustan la mayoría de sus personajes, sus fallos de guión y mucho menos su final desenfadado y cuasi idílico.

La película arranca con fuerza pero, poco a poco, pierde su rumbo y su capacidad revolucionaria; la interesante historia pronto se diluye entre subtramas aburridas típicas de un thriller cualquiera y algún giro de guión propio de un culebrón, lo que conlleva que el espectador abandone el ritmo de la historia principal y se acaba aquejando su larga duración, un thriller que no lleva a ninguna parte.

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La verdad es que la película es muy entretenida, y como no podía ser menos cuenta con una dirección arrolladora y grandes interpretaciones, pero sus fallos acaban por oscurecer sus virtudes; por ejemplo, la cinta presenta dos tramas, por un lado la de Redford en su camino por limpiar su nombre y por otro la de LaBeouf, pero esas dos tramas paralelas no siempre se equilibran bien y tampoco se intenta crear tensión en ningún momento, es más, se acaba perdiendo el interés de lo que sucede por la manera de narrar, eficaz pero sin pasión, le falta la energía del comienzo y la garra que Redford mostraba en otras producciones en lugar de esa obsesión por darle minuciosidad narrativa, todo esto provoca que en ocasiones la cinta pierda el ritmo, especialmente en el tramo final.

Algunos personajes sobran o necesitarían una mayor atención por parte de Redford y su guionista, es el caso de los detectives, una está ahí para aportar soluciones fáciles y el otro parece sacado de un episodio de Shaft, aparece sólo como contrapunto y perseguidor del protagonista y en absoluto da más de sí; pero el peor es Ben, el periodista interpretado por Shia LaBeouf, no me resulta nada creíble, es ético y bueno hasta la médula y me resulta crispante verle en pantalla (a pesar del buen trabajo interpretativo del actor).

El reparto lo hace bien, algunos como Sarandon, Tucci o Gleeson (entre otros), que a penas salen unos minutos en pantalla, consiguen aprovecharlos con interpretaciones de gran calibre ajustadas a sus cortas apariciones, y por otro lado está Redford, que completa una más que aceptable interpretación, al igual que LaBeouf, que sigue demostrando sus habilidades más allá del cine comercial, sólo que al primero no le debilita su personaje.

La trama amorosa de Redford acaba tomando más relevancia que el dilema moral y las creencias de los propios personajes, es como si al final todos pisaran sus propios ideales; es un desenlace de lo más comercial, me horroriza ver como el Redford director ha tomado el camino fácil para entregar un final feliz con lazo rosa incluido.

El guión, a pesar de tener momentos de portentosa vitalidad, muestra errores garrafales que Redford no debería dejar pasar, tales como sus personajes, los clichés o algunas situaciones que no logro entender usando la lógica; la dirección es, como siempre en los trabajos de Redford, intachable; es un thriller muy entretenido y con grandes virtudes pero lleno de errores importantes. Podría haber sido mucho más, una gran película, pero termina como una de las peores películas que haya dirigido Redford, lo que significa simplemente que es un drama original, entretenido, con mensaje, con buenos diálogos, algunos buenos personajes e interpretaciones de nivel; pero siendo quien es el director, no se lo puedo perdonar.

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