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Optimus Prime no repara en gastos

Por Javier Fernández López

Michael Bay, queridos lectores, con eso sobran las palabras. Porque Transformers: La era de la extinción es eso, una cinta puramente Bay. Pero Michael Bay no es sinónimo de mal cine, es sinónimo de espectáculo. Los guiones de sus películas pueden ser mejores o peores, pero sin duda es un director fiel a un estilo. Cuando inició bajo la producción de Steven Spielberg la franquicia Transformers, pocos habrían vaticinado que una película sobre robots que se transforman en vehículos pudiese dar tanto de sí y ser un éxito comercial. Ya vamos por la cuarta entrega de una saga que mueve millones y millones de dólares, siendo una de las principales fuentes de ingresos de la Paramount.

Transformers: La era de la extinción (T4) es una película aparatosa y ciertamente gratuita. Hace un tiempo el señor Bay afirmó que la franquicia le acabó agotando, porque estar detrás de una superproducción de este nivel una y otra vez es algo, según el propio director y cineasta, agotador y de una gran responsabilidad. Pero el dinero mueve montañas, y después de ver aquella fallida Dolor y dinero, que pese a tener mejor recepción por parte de la crítica fue un fracaso comercial, sin duda Bay no dudó en subirse al carro de estos robots gigantes amantes de las explosiones.

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¿Es buena esta cuarta entrega? Ni buena, ni mala. Simplemente es una más, que baja mucho el listón con respecto a la primera y tercera entrega de la saga. La segunda tiene el honor de seguir siendo no la peor película de la franquicia, sino una de las peores películas de todos los tiempos. Si Transformers: El lado oscuro de la luna fue un producto sólido y con mejor calidad que la que nos ocupa, es porque ya sabido el qué nos van a contar, Bay puso todas sus ganas en colocar cada escena y cada plano en su sitio. Con T4 el director no se ha preocupado demasiado por el resultado, siendo, sinceramente, la que creo que es su obra más simple, que no mala. Todo alcanza un nivel muy estándar, muy light, no se ha arriesgado en nada.

Las virtudes de la película residen en un más que decente Mark Wahlberg (Ted) y un prodigioso Stanley Tucci (El diablo viste de prada), que se come cada escena y es sin duda el pilar en el que se apoya el film gracias a sus buenos momentos. Y lo cierto es que, irónicamente, la película empieza demasiado bien, más de lo que uno puede esperar de una película de esta franquicia, con momentos que llegan a ser muy dramáticos. Pero es impresionante el hecho de que sea la aparición de Optimus Prime el momento en el que la película empieza a caer y lucha por remontar. Es más, Optimus deja de ser un héroe de altura y más bien es un tipo pesado y cargante, que hace de su sentido del honor su estilo de vida, llegando a parecer el personaje ciertamente idiota. Y esto lo está diciendo alguien que aplaudió como nadie a Optimus Prime en el final de Transformers: El lado oscuro de la luna.

Luego, la trama del padre con la hija es convincente y agradable hasta que conocemos al novio de la chica, el cual añade a la película matices bastante infantiles propios de una serie para adolescentes de muy poca calidad. Nicola Peltz, sin embargo, está estupenda y a sus 19 años parece una de las grandes promesas del cine.

Lo de los dinosaurios… enserio, creía que iba a estar mucho más justificado. En la tercera entrega los guionistas se curraron mucho mejor la trama del primer viaje a la luna. La relación que se crea aquí entre los transformers y los dinosaurios hace 65 millones de años es absolutamente incoherente, gratuita y muy absurda. Y su puesta en escena ya cerca del final de la película tampoco es que sea un gran momento épico, ni mucho menos. Y es así porque tenemos que escuchar unos diálogos por parte de Optimus Prime que son de una pomposidad casi insultante. Y realmente no sé muy bien si es esa la intención, es decir, que Prime quede por debajo del personaje de Wahlberg.

Por lo demás, sólo decir que la banda sonora sigue sin defraudar, con Steve jablonsky como heredero espiritual de Hans Zimmer.

¿Qué le hubiese pedido visto ya el resultado de la cinta? Algo más de comedia, unas escenas de acción bien colocadas, un Optimus Prime imponente y, sobre todo, una historia que funcionase pese a que fuera simple.

Y realmente el error ha estado en querer meter en el mismo saco tantas tramas: la persecución hacia los transformers por parte de los humanos, la relación paterno-filial entre los protagonistas, lo del novio de la hija, la trama de la CIA, la del KSI, la de los nuevos transformers creados por los humanos, los dinobots, el regreso de… ejem, lo del cazarecompesas…

En definitiva, un producto que puede llegar a ser entretenido pero sólo por momentos y que si bien al principio parece que alcanza altos vuelo, va bajando su calidad que sólo es rescatada por el actor Stanley Tucci. Eso sí, espero la quinta entrega y espero que Bay tome nota de la recepción de la película, porque la recaudación puede ser un arma de doble filo. Saludos.

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