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Obra que habría sobrado

Por Enrique Fernández Lópiz

Esta película (12) de Nikita Mikhalkov es un remake de Doce hombres sin piedad, la excepcional revisión de la obra de Reginald Rose que tan brillantemente adaptó al cine Sidney Lumet en 1957, con un reparto de excepción, una genial dirección y un gran guión, que ya fue comentada por nosotros en esta Web de Ojocritico. Y dado que la película de Lumet es una obra cumbre, esta versión rusa de Mikhalkov me ha decepcionado bastante, pues esta entrega, sin ser nefasta, no llega a la suela del zapato a su antecesora.

En esta adaptación, el condenado es un muchacho checheno de 18 años, acusado de asesinar a su padrastro. Y al igual que en la anterior, el juicio se revisa en la sala donde un jurado de doce hombres dirimen si condenar o no al joven del supuesto crimen, mientras revisan el proceso judicial.

Creo que la puesta en escena de esta versión de Mikhalkov deja que desear y los actores son bastante deficientes si se comparan con los Henry Fonda, Lee J. Jacob, Jack Warden, todos de tanta calidad y en una actuación coral inigualable, hablo de la versión Lumet. Y en esta versión que comento, además de actores inferiores, resulta ser que a veces parece que cada intérprete va por su lado, no hay trabajo actoral conjuntado. De otra parte, hay un abuso de los flashbacks, recordando partes de la historia del acusado que no vienen a cuento ni aportan nada relevante a la historia (en la original no los había y fue mejor).Mikhalkov aligera con la listura del viejo zorro, los densos peligros de la palabra, mueve la cámara lo justo para no agobiar, y evitando dar ni un traspié que pueda delatar errores. Así, yo considero la direcciónanodina, el guión del propio Mikhalkov junto a Vladimir Moiseyenko y Aleksandr Novototsky tímido y medido, sin arriesgar, y la cinta no tiene suficiente gas, es decir tensión ni intensidad; todo lo contrario que en la versión de Lumet.

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Entre 2007 y 2008 tiene las siguientes nominaciones y premios: 2007: Nominada al Oscar: Mejor película de habla no inglesa. Festival de Venecia: Nominada al León de Oro (mejor película). 2008: Nika: Mejor dirección.

Y aunque parezca reiterativo, y siguiendo en mi comparación con la obra gemela de Lumet, esta cinta carece del clima claustrofóbico de aquella, no tiene esa sensación de tiempo real ni analiza el misterio de las fisonomías de los protagonistas; no hay gestos crispados ni íntimas angustias, y menos tiene el nivel de irritación y rabia de los personajes de Lumet pugnando por sus propias consideraciones sobre el reo; no olvidemos que el film de Lumet se titula en su versión original Doce hombres enfadados: Twelve Angry Men, enfrentados por sus diversas y encontradas opiniones sobre el reo, e incluso entran en juego los intereses particulares.

Entonces, esta película, es un poco-bastante pesada y grandilocuente, y en vez de durar hora y media, se atreve a extenderse hasta las casi tres horas. Y esos ¡153 minutos!, se hacen insufribles.

En conclusión, creo que no hacía falta hacer una nueva versión sobre una cinta que difícilmente se puede mejorar, tal la de Sidney Lumet. Lo extraño es que Nikita Mikhalkov y Cía. estuvieran nominadosen los Oscar. Y es que, citando El Quijote, yo también digo eso de: «Cosas veredes, Sancho, que farán fablar las piedras»…

Si como ya dije en su momento la película de Lumetes una especie de cóctel perspicaz, sutil, fascinante y genial cuyo resultado es una obra maestra”, de esta digo que es un tanto burda, actores rudos, poca sutileza y de todo punto sobrante en el panorama cinematográfico ¿Es que Nikita Mikhalkov no tenía nada mejor que hacer? Él es un buen realizador e historias hay a paladas ¿Por qué elegir una que ya había logrado la cima? Debe ser una cosa rusa, quién sabe.

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