Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Nuestro destino está escrito en las estrellas

Por Javier Fernández López

Han pasado más de dos años desde que Christopher Nolan estrenase su última película: El caballero oscuro: La leyenda renace. Han pasado cuatro años desde que nos regalase una de las películas más sorprendentes e imaginativas, a la par que comercial, del nuevo milenio: Origen. Porque Nolan no rechaza el carácter comercial de sus productos, y en tanto que no lo rechaza, juega con eso para crear auténticos blockbusters, éxitos de taquilla con un sello personal que ahora en Hollywood todos luchan por exprimir.

Desde que se anunciase este nuevo proyecto de Nolan, las expectativas han sido máximas. Con una filmografía tan dorada y brillante, con películas como Memento, Insomnio, El truco final, Origen y la trilogía El caballero oscuro, no se podía pensar, a excepción del público más crítico del director, que hiciese una película de un nivel siquiera regular. Nos ha llegado Interstellar, su nueva película. ¿Estamos ante otra joya del cine o es, sin embargo, un fracaso a consecuencia de las altas expectativas?

En primer lugar, cabe resaltar un reparto con sorpresas. Después de haber trabajado con Guy Pearce, Hugh Jackman, Al Pacino y Leonardo DiCaprio, ahora Nolan acude al hombre de moda en Hollywood, aún tildado de “guaperas del cine sin talento” por una parte del público. Pero quisiera invitarles, a los que aún piensan así, a que vean más allá y disfruten de sus últimos trabajos. La serie True Detective y las películas Dallas Buyers Club, Mud y El lobo de Walt Street son buena maestra del excelente talento Matthew McConayghey. Pero también son grandes trabajos otros que ha realizado en comedias románticas, pues algo nunca se podrá negar de él: hace lo que pide el guión y más.

interstellar2

También cabe destacar del reparto el buen gusto de Nolan por reunir a su pequeña familia del cine, trabajando de nuevo con Michael Caine y de regreso con Anne Hathaway después de haber trabajado con ella en la última entrega de la trilogía de Batman. Por supuesto, no podemos olvidar, no siendo parte del reparto pero sí parte fundamental de la película, que la película ha sido escrita tanto por Christopher Nolan como por su hermano Jonathan Nolan, una colaboración que cada día los cinéfilos seguidores del director adoramos más y más. Se suman al reparto otros, la más importante adquisición la de Jessica Chastain.

Pero retomemos de nuevo la gran pregunta, o mejor, vamos a formularla de la manera más directa posible: ¿Es Interstellar esa gran película que esperábamos? La respuesta es que sí. Que quede bien claro, un servido ha acertado a los 10 minutos una de las claves de la película. Tampoco creo que fuese difícil dar con ello, las pistas estaban ahí, pero lo difícil era saber cómo, cómo Nolan nos daría de la visión de cómo el amor es esa fuerza que trasciende en el tiempo y el espacio. ¿Es una buena película? Quizá demasiado buena. ¿Es la mejor película del año? Sobradamente. ¿Es la mejor película de Christopher Nolan? Queda a gusto del espectador, pero de la manera más objetiva posible, ésta es la cinta más redonda, la más trascendente de su filmografía. El mayor pecado de la obra es que es un producto por y para las salas de cine, esto no se verá igual en el sofá de tu casa. Estamos hablando de un poema construido en imágenes y música, un cuento de amor que va más allá de los tópicos superficiales. Nolan coquetea con ser, además de cineasta, un filósofo, un científico y lo más importante: un visionario. Ni 2001: Una odisea del espacio ni Gravity le llegan a la suela del zapato a Interstellar como aventura espacial, porque el ritmo que se maneja durante la película es absolutamente magistral, siempre está ocurriendo algo, siempre estás descubriendo algo nuevo, y puedes llegar a entenderlo. No es sólo angustia, también hay esperanza, y rabia, mucha rabia contra la agonía de la luz.

Si alguien pensaba que Nolan no podría llevar con buen pie una película de abundantes efectos especiales, se equivocaba, nos ha dado una lección, y es que él también sabe contar una historia a través de las imágenes generadas por ordenador. Ya no sólo es artesano, y la duda que se nos puede plantear ahora es cuál puede ser el siguiente reto de un director que parece destinado a reinar. ¡Y menudo final, damas y caballeros, menudo final!

¿Defectos? Sí, los tiene. Podría haberse rebajado el tono trascendente de la cinta, haber omitido ciertos momentos o incluso haber tomado una posición menos efectista. Pero de ser así, entonces no habría sido igual Interstellar. Prepáranse para un torrente de emociones que llega al corazón. ¿Es este planeta nuestro sitio? ¿Estamos destinados a desaparecer? ¿O quizá podemos aspirar a algo más si miramos a las estrellas? Por último quisiera aplaudir el trabajo de Hans Zimmer, hoy día el mejor compositor que hay sobre este planeta. Sencillamente abrumador y espectacular.

En resumen, de auténtico aplauso y ojalá Nolan no tenga que buscarse otros planetas a los que irse, ojalá que siga aquí con nosotros durante mucho, mucho tiempo, en esta galaxia. Estamos ante una película con unas actuaciones sobresalientes, un guión prodigioso, una banda sonora magnífica… sí, Interstellar es la película del año. Lamento, no obstante, no poder analizar en profundidad la película porque eso me llevaría a contar demasiados detalles y prefiero, obviamente, que vayan al cine y descubran por sí mismos tal obra de arte.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario