Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Notas heladas de cómo volver al trono

Por Javier Fernández López

Si Disney sigue por este sendero, no tardaremos en ver la tercera época dorada de Disney. La compañía responsable de decenas de cortometrajes de ensueño, la que nos dio una de las décadas más hermosas con cintas como La bella y la bestia, El rey león o Pocahontas, comienza a presentar síntomas de recuperación. Más aún, de querer volver al trono de hierro (permitirme alguna referencia a Juego de Tronos) que una vez le arrebataron, no porque fuesen mejores, que también, sino porque se hundió sola con proyectos de una calidad muy baja.

De igual manera que empezaron a coquetear antes de los noventa con películas como Oliver y su pandilla, Disney nos trae Frozen, el reino de hielo un año después de Rompe Ralph para avisarnos de que algo grande se acerca: el regreso del gigante de la animación y de los musicales. Decir que Frozen está al nivel de las cintas de antaño sería un profundo error, y por eso un servidor afirma que por ahora son sólo síntomas. Cuidado, que caigamos en la trampa y luego nos llevemos una hostia.

No obstante, toca alabar el más que notable trabajo de la compañía, con un producto que presenta una factura técnica envidiable. En lo que Disney sí que está mostrando un nivel sobresaliente es en la creación de personajes, siendo prueba de ello en Frozen; Olaf, toda una sorpresa más que agradable y divertida. Anna y Elsa son dos princesas más de la factoría Disney, como si lo hubiesen sido toda una vida, que se comen la pantalla con cada escena, llevándose Elsa la voz cantante con su gran momento como Reina de las Nieves. Disney adapta el cuento de Hans Christian Andersen libremente para narrar una historia sólida y llena de magia, con ritmo y para todos los públicos (aunque más cercana al público femenino, todo hay que decirlo). Ya han afirmado muchos que Frozen es un nuevo clásico de Disney.

frozen2

Ganadora recientemente del Globo de Oro a Mejor Película de Animación, por encima de otras películas como Los Croods o Gru 2, mi villano favorito, Frozen es, en conjunto, una excelente película de aventuras y de humor. Destaca el humor irónico por el que está apostando Disney, sin duda clave para su éxito. Como musical, carece de la fuerza de las películas de hace años, pero únicamente porque la comparativa es odiosa. Realmente es un muy buen musical, pero los de mi generación quizá estamos acostumbrados a otro tipo de temas. No quiere decir que a uno no puedan parecerle preciosas. El tema Por primera vez en años, en su contexto, es una genialidad.

¿Errores? Quizá el exceso de cursilería y, principalmente, la carencia de un villano sólido. Han querido sorprender, pero se han marcado un recurso un poco cutre. Aunque quizá Disney no quiera volver a los tiempos en los que sus villanos eran personajes con un contexto muy profundo y oscuro, con simbolización social y política, como lo eran Scar o Frollo. Aquí, toda, radia una simpleza hermosa y llena de magia, prácticamente todo funciona. Visualmente, es una delicia, sobre todo la creación del palacio de cristal.

En conclusión, era la cinta que necesitaba Disney para asentarse en el terreno de la animación de nuevo. Con Enredados dio el primer paso, con Rompe Ralph tuvo el fallo de dirigirse a un público muy específico y con Frozen, el reino de hielo recupera la magia. Una lástima lo del villano, que tampoco le hacía falta un poderoso villano, pero siempre es importante uno que esté bien construido. Por lo demás, un gran clásico de Disney, más que notable.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario