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Noche de miedo, como destrozar un clásico

Por Antonio Clemente

Sé que suena a topicazo de los buenos pero es verdad, Hollywood se queda sin ideas. Parece que la Meca del cine agoniza en su afán de ofrecer algo coherente, original y que nos sorprenda, sin ser muy exigente, un poco. Para ello la mejor forma posible, creen, es mirar al pasado y copiar descaradamente películas que en su día funcionaron y que hoy, se supone, también deberían hacerlo. Esos son los temibles e insultantes remakes que no sólo golpean nuestra tierna conciencia sino que destrozan en muchas ocasiones mitos que nuestra nostalgia se había encargado de crear.

Hace días tuve la ocasión de visionar la versión actual de un film que en su día sólo con ver la carátula en el videoclub me acojonaba, Noche de miedo (1985) dirigida por un buen representante del terror ochentero como fue Tom Holland, director entre otras de la genial Muñeco diabólico.

La típica historia del vecino simpaticón y guaperas se llevaba al extremo convirtiendo a dicho personaje en algo así como un Drácula moderno que a su vez intentaba ligarse a la madre del protagonista, el cual en todo momento sabía que era un vampiro con pocas buenas intenciones. El juego que daba no podía ser más acertado.

Veintiséis años después a alguien se le ocurre que es el momento de coger esa película, meterla en una batidora, añadirle cuatro tonterías sin sentido y crear el producto perfecto para disfrute de la generación Crepúsculo.

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Porque Noche de miedo (2011) es eso, una película para jóvenes nada exigentes, sosa, deslucida y sin el toque mínimo de gracia que el original desprendía. Rodada como si de un capitulo de televisión de alguna serie juvenil tipo Crónicas vampíricas se tratase, el director cambia cosas esenciales en la trama que perjudican el producto final, desde el barrio donde se desarrollan los hechos hasta el personaje de Peter Vincent que en la original interpreto el mítico Roddy McDowall. Actores con poco carisma y un Collin Farell desubicado mostrando palmito de chico malo que parece empeñado en destrozar clasicazos (¿alguien se acuerda de su papel en Total Recall?) Efectos especiales abonados a la era digital chapuzas no, lo siguiente y una atmósfera que no acojona ni al más cobarde de los tres cerditos. Un producto enlatado para su consumo rápido. Un film olvidable, pasable y totalmente prescindible. Por lo que desde aquí reivindico el obligado visionado de tanto la primera como la segunda parte de Fright Night (su título original).

Y poco más que decir, que aunque estemos curados de espanto aún quedan remakes por llegar como son el de Carrie o Robocop… que Dios nos pille confesados.

@elminicritico

Comentarios

  1. Diego B

    Totalmente de acuerdo, no solo compararla es un sacrilegio sino que por si sola es lo peor de ese año junto a “Caperucita Roja” y “Conan, El Bárbaro”. La original es un clásico de los 80´s y me pasaba igual con la caratula. Aunque “Carrie” (2013) pinta bien y esta Julianne Moore que es una garantía, veremos…Un Saludo.

  2. Antonio Clemente

    uff Conan es infumable. No acabé de verla. Un saludo

  3. Diego B

    Hiciste bien y no te perdiste nada. De 2012, si quieres sentir algo parecido, Jack Reacher con Cruise…Ridícula.

  4. Antonio Clemente

    Aún no la he visto pero me da que Cruise vuelve a hacer lo mismo que lleva haciendo 20 años, de Ethan.

  5. Diego B

    Exactamente, pero más bochornoso si cabe, al más puro estilo de “Noche y Día” (2010), otra perlita.

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