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Nada por aquí, nada por allá

Por Adrián Pena

Entre tanto calor y tanta cinta taquillera apareció como por arte de magia Ahora me ves, la nueva propuesta cinematográfica de Louis Leterrier, cineasta que cuenta con Transporter 2, Danny the dog, El increíble Hulk o Furia de titanes en su filmografía. La cinta nos presenta a un grupo de ladrones de guante blanco disfrazados de magos. El elenco actoral con el que cuenta para esta ocasión es casi de lujo, Woody Harrelson, Jesse Eisenberg, Isla Fisher y Dave Franco son los ilusionistas en cuestión; mientras que Morgan Freeman, Michael Caine, Mark Ruffalo y Mélaine Laurent terminan de completar un buen reparto en cuanto a nombres.

La trama queda bastante clara desde el principio. Estos “Robin Hoods” de nuestro tiempo roban a magnates, corruptos y gente con mucho dinero para luego tirar los billetes en el escenario y dárselos al público. Las premisas son buenas por parte del director, con una buena puesta en escena y con buen sentido del espectáculo en todo momento. El ritmo narrativo es óptimo y apenas hay momentos para la pausa, consiguiendo con ello que el espectador quede intrigado hasta el final. Hasta ahí, en ese punto, el final, es donde todo lo aceptable y ameno de la cinta se desmorona, en ese desenlace cogido con pinzas que no sorprende al espectador, sino que se ríe directamente de él. Si Leterrier pretendía ser sorprendente no lo consigue, su sonrojante final es un lastre, una carga para la cinta tras su visionado.

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En cuanto al plano actoral tenemos interpretaciones muy irregulares. Por el lado del cuarteto de magos, nos encontramos al siempre genial Woody Harrelson y a un buen Jesse Eisenberg, junto a unos desapercibidos Isla Fisher y Dave Franco; siendo todos los focos descaradamente dirigidos a sus imágenes. Por otra parte, nos encontramos con la suma de FBI e INTERPOL, Mark Ruffalo interpreta al federal en un buen papel, mientras que Mélanie Laurent a la policía francesa en una espantosa actuación, su personaje carece de credibilidad alguna en todo momento, nada que ver con aquella actriz de Malditos Bastardos. Por último, los veteranos Michael Caine y Morgan Freeman realizan unos papeles dispares, mientras que el primero resuelve sin problemas su papeleta, el segundo vuelve una vez más a aportar su nombre al cartel, su personaje pasa por la pantalla de manera fugaz, un extra más si no fuera por su famoso rostro.

En definitiva, una película entretenida destrozada por un fin pésimo. El mejor truco de Leterrier fue hacernos pensar durante casi todo el metraje que su película era un buen pasatiempo.

Comentarios

  1. Desiré Soriano

    Totalmente de acuerdo. Es un buen espectáculo visual y resulta muy entretenida, pero lo rompe un final que quiere sorprender tanto que es una tontería imposible de creer. Una pena.

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