Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Muy alto el listón de las películas de guerra contra la droga

Por Enrique Fernández Lópiz

Esta película Sicario toca de manera singular y excelente el conocido tema de la droga en la frontera entre EE.UU. y México. Pues bien, en esa zona fronteriza, una joven e idealista agente del FBI es reclutada tras diversas entrevistas por una fuerza de alto nivel del Gobierno norteamericano, encargada de luchar contra el narcotráfico en dicha zona y más concretamente en Tijuana. La joven se ve bajo el mando de un asesor enigmático y de turbio pasado (Del Toro), con unas reglas poco ortodoxas y una fiereza fuera de lo común, que se van explicando conforme avanza el film. Así, este equipo de élite emprende una misión clandestina y nocturna en territorio mexicano, abatiendo a toda una banda de narcotraficantes, en la harán añicos a la banda mafiosa, atacando finalmente al núcleo principal de la trama, o sea, al capo mayor en su lujosa mansión. Estos acontecimientos llevarán a la ingenua muchacha policía del FBI a pasar por ciertos requerimientos para sobrevivir en una “tierra de lobos”, tal como le dice el jefe de la unidad especial. Como escribe Martínez: “Sicario es la historia de una policía (Emily Blunt) en el vórtice indescifrable de un frenesí de violencia, droga, cuerpos mutilados, testosterona y dientes apretados.”

El director québécois Denis Villeneuve hace un gran trabajo en este film, un thriller que te atrapa con su ritmo endiablado, su impresionante estilo visual, un elenco actoral de primer orden y un inteligente suspense omnipresente a lo largo del metraje. Como dice Boyero: Villeneuve no te permite ausentarte ni un momento de su durísima crónica […] Todo resulta creíble en el retorcido y brutal universo que explora, en ese templo del exterminio, incluyendo a niños y mujeres. Su virtuosismo narrativo le sirve para exponer una conclusión escalofriante. Y es que los guardianes del orden lo que más temen no es al narcotráfico, sino a que se produzca el caos en él. […] pone el listón muy alto en las historias sobre la inacabable guerra de la droga.”

Guión muy bueno de Taylor Sheridan que sabe relatar la la tensión nerviosa de lo oscuro, de lo incómodo, de lo viscoso.” (Martínez); diálogos excelentes y un transcurrir de la trama auténticamente apasionante y cargado de intriga. Impresionante banda sonora de Jóhann Jóhannsson, con una música que sabe envolver el drama y el terror que se cuece en la historia. Y gran fotografía del egregio Roger Deakins, con un color y una fuerza visual sensacional, donde la cámara se pega al cuerpo de los personajes como si les estuviera tomando el pulso.

sicario2

Por mencionar un pasaje épico, tenemos la escena que abre el film. Una de las mejores aperturas de un thriller en los últimos tiempos. En este introito, un grupo de agentes armados irrumpe de forma violenta en un escondite de un peligroso capo de un cártel mejicano. Es una escena apabullante, arropada por la envolvente banda sonora del film, frenética y propiamente una pesadilla pavorosa y sanguinaria. Y hay otra escena, cuando la comitiva entra en Juárez, en la que la atmósfera de peligro es de una densidad inaudita.

Reparto excelente. La actriz inglesa Emily Blunt hace uno de los papeles de su vida, encarnando a una ingenua agente del FBI que no logra entender qué hace una policía como ella en una operación cargada de irregularidades; hasta que se da cuenta para su pesar, que se halla inmersa en una lucha sin tregua ni principios, una guerra muy peligrosa contra las fuerzas del mal del narcotráfico, una guerra donde no hay leyes ni principios. Benicio Del Toro interpreta a la perfección un papel hecho a su medida, el de un sicario empujado por el afán de vengar la muerte de sus seres queridos, mirada oblicua, frío y pragmático; meramente su presencia ya es señal de venganza, de inminente peligro, de animal furioso presto a caer sin piedad sobre su presa. Josh Brolin está genial como jefe de operaciones y duro hombre en el combate que se las sabe todas. Acompañan en un nivel de excelencia actores y actrices como Victor Garber, Jon Bernthal, Jeffrey Donovan, Daniel Kaluuya, Maxcimiliano Hernández, Dylan Kenin, Frank Powers, Bernardo P. Saracino, Adgar Arreola, Marty Lindsey o Julio Cedillo. El equipo de actores es uno de los sólidos pilares del film.

A mí me ha gustado, me ha llegado, es una película dura, violenta, pero con un sentido, con un hilo en el transcurso de la historia que involucra al espectador, sabedores como somos de las graves consecuencias y secuelas que acarrea el tráfico de estupefacientes en nuestro mundo. Tanto para quien los consumen, como para todos los personajes que se ven implicados en su comercialización, tráfico y lucha “anti” narco. Las ingentes cantidades de dinero que se manejan y el enorme dolor de familias, fuerzas y cuerpos de seguridad de los estados; jueces y fiscales presionados, y sus familias; todos afectados por la extorsión y las crueles decisiones de los narcotraficantes y los mafiosos de la cúspide que mandan sobre la vida y la muerte de tantas almas al pairo de sus decisiones las más de las veces arbitrarias y siempre criminales. Como decía antes, en el film asusta la entrada del contingente policial en Juárez, ciudad de salvajismo donde penden cadáveres mutilados de los puentes y se puede cortar con un cuchillo el ambiente de peligro, de mucho peligro. Como escribe Martínez: … un relato que discurre sobre la retina del espectador en permanente vibración.

De manera que yo la recomiendo. Es un film para el que hay que tener cierta coraza, pues tiene escenas muy duras y conmovedoras. Villeneuve rueda sin anestesia, sin poner ni tan siquiera una pizca de alivio a tan tremendos escenarios, sin pañitos calientes. Como dice mi colega Alejandro Arranz, y está bien traída la comparación, pues trabaja también Del Toro y es la misma temática: … resulta totalmente contraria al edulcorante final hollywoodiense de Traffic. Recuerdo que esta película de 2000 también sobre el tráfico de droga México-EE.UU., cuya crítica mía saldrá en breve en estas páginas, tiene efectivamente una caída final en un pequeño y necio paño caliente. Mas no así en esta película que ahora comento. La crudeza es la tónica hasta el final. Y siguiendo con la crítica de Arranz en http://www.ojocritico.com/criticas/sicario/, es: … una película arriesgada, siniestra y demasiado brillante en sus partes álgidas como para ser pasada por alto. Así es la cosa. Mejor verla que no verla. Sobre todo para los que gustan del “neo-noir árido” y por supuesto, del cine bueno… en vena. Este es mi parecer y ni lo dudo.

Tráiler aquí: https://www.youtube.com/watch?v=L6NqdbMfolE.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Comentarios

  1. Gran película. Los primeros 40 minutos son un festival de ritmo narrativo, de cómo crear tensión y aguantarla durante tanto tiempo. Planos muy potentes, la luz es fantástica, la composición de algunos planos son propios de un arquitecto (con permiso de Deakins por supuesto) y la colocación de la cámara es muy llamativa en varios momentos.

    Del Toro y Blunt muy pero que muy bien. Totalmente opuestos, uno es pura frialdad, de semblante serio, un lobo. La otra es un corderito, que pasa está ahí por que tiene que estar ahí y lo pasa mal claro. Ambos transmiten eso a las mil maravillas.

    En el debe, es una historia superficial, cuenta con buenos diálogos pero no profundiza en el problema, aunque tampoco lo he echado de menos.

    Quizás pierda peso en un 2º visionado pero el primero es de los que impacta. Una de las mejores del año.

  2. Enrique Fernández Lópiz

    Álvarez “Jita”, eres un crack, lees mi crítica de ´Sicario´ y adjunto me haces la tuya, muy bien por cierto, y de la mía no me dices ni pío ¡Feliz 2016 colega!

Escribe un comentario