Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Money Monster

Por Alejandro Arranz

-Un thriller muy entretenido que lanza unas cuantas reflexiones inquietantes. Puede acusarse a Foster de subrayar en exceso, pero al final lo que cuenta es que logra sus objetivos.
-La historia es muy interesante, la forma de contarla emocionante, el reparto está perfecto y el punzante humor negro hace el resto.

Hace 5 años que Jodie Foster no estrenaba película. Desde 2011 ha estado dirigiendo episodios de series como Orange is the New Black y Mad Men. Su anterior película fue El Castor, una loca comedia dramática tan negra como reflexiva que co-protagonizaban Mel Gibson y la propia Jodie Foster. Aquella atrevida película sin pretensiones también tenía en su reparto al joven Anton Yelchin, que desgraciadamente fallecía hace casi un mes en un terrible accidente. Tras unos cuantos años en la renovada ficción televisiva, Foster regresa a la gran pantalla con un tenso thriller en el que la economía, la sociedad y los medios de comunicación (en particular la televisión) son de vital importancia. Encontramos a tres guionistas mayormente televisivos: Alan DiFiore, Jim Kouf y Jamie Linden. Y en el reparto Jodie Foster vuelve a reunir a Julia Roberts con George Clooney para co-protagonizar la cinta junto a interesantes secundarios entre los que se encuentran: Jack O’Connell, Caitriona Balfe, Dominic West y Giancarlo Esposito. En esta ocasión la directora viene con muchas y honestas ambiciones, y aunque todas no se vean resueltas, me dispongo a explicar el porqué las balas de Foster no son ni mucho menos de fogueo.

money-monster-2

Munición informativa de alto calibre y perforante. Eso es lo que dispara Jodie Foster con sus imágenes. Muchos ha decidido decir que dirige con simpleza y propensión al subrayado, o que se guía por efectismos en su intensa vertiente crítica. Supongo que como en tantas y tantas cosas, todo depende del punto de vista. A mi me ha entusiasmado la penetrante, afilada y ligeramente satírica alegoría que la cineasta hace sobre la sociedad moderna, sus vicios, su amoralidad, su carencia de retroalimentación y su incapacidad de conectar con nada humano. Y lejos de quedarse ahí se critica a América, el uso indebido de los medios de comunicación en una corrupta y codiciosa redefinición de ese “formar, informar y entretener”, también por supuesto esa nueva forma de economía en la que el dinero ya no es algo físico, sino números que se mueven constantemente en una red de algoritmos masiva, algo que no estamos ni cerca de entender pero que nos afecta de forma incalculable. Alrededor de éstos y otros muchos temas construye Foster un thriller de muchas capas, que aunque llega ligeramente tarde, no por ello pierde ni una pizca de su efecto y necesariedad. Aunque la crítica siempre está presente, Foster “homenajea” en cierta forma a los trabajadores del medio televisivo y audiovisual, independientemente de que este se emplee de forma errónea. Más allá de sus temas y reflexiones, la forma del filme es muy competente. Como thriller entretiene constantemente, nunca te hace mirar el reloj y maneja muy bien los mecanismos equilibrando la angustia, la incertidumbre, el espectáculo y unas excelentes dosis de humor negro que tienen objetivos varios. Tampoco se olvida de sus personajes principales, con algunas escenas inteligentes es capaz de desarrollar sus facetas algo arquetipicas pero convincentes gracias -en especial- a un gran trabajo de sus intérpretes. Y es que pese a un Jack O´Connell correcto pero desaprovechado, George Clooney y Julia Roberts están estupendos. El primero desborda carisma y aunque en ciertos momentos se excede, brinda un par de matices que se agradecen, la segunda, impecable, se come cada escena en la que aparece. Por último el polémico trabajo de Foster tras las cámaras me parece extremadamente competente para con lo que quiere conseguir. Es una dirección enérgica, que guía al espectador (quizá un poco demasiado) aprovechando bien las localizaciones y consiguiendo recrear perfectamente el caos de dos situaciones paralelas, el secuestro y el mundo (físico y bursátil) en el que intentamos sobrevivir. Por último debo elogiar la atención al detalle que presta la directora, con encuadres que aportan mucha información y constantes elementos que hacen más fácil al espectador meterse en situación y creerse lo que está viendo.

En esta ocasión los ambiciosos objetivos de Jodie Foster tal vez eran demasiado. La especie de mezcla entre Network de Sidney Lumet, Margin Call de J.C. Chandor  e Inside Man de Spike Lee; se ha estrenando un poco tarde ni ha tenido el impacto necesario. Sin embargo creo que Jodie Foster ha logrado dos cosas muy importantes. Money Monster es una película muy entretenida y al mismo tiempo es una valiente reflexión sobre aspectos importantes y escalofriantes de nuestro mundo actual. De como se pierde la humanidad y la empatía, de como estamos más conectados a un ordenador que a una persona, de como se olvida y se bromea pero no se aprende, de como el sensacionalismo le gana terreno a la información, de como se desvanecen los ideales y luego la fe. Estamos ante un filme infravalorado que habla de muchas cosas con perspicacia y sin miedo, y que además ofrece algo más de hora y media de entretenimiento inteligente con un reparto comprometido de por medio.

Alejandro Arranz

Escribe un comentario