Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Malavita

Por Enrique Fernández Lópiz

Dice la conocida copla popular: «Tres eran, tres, las hijas de Elena; tres eran, tres, y ninguna era buena.» Y de tal guisa han sido las críticas que me leí antes ir a ver esta película del conocido director Luc Besson, este thriller-comedia negra que no es sino una sátira cargada de humor sobre la mafia, o sea, la “Cosa Nostra”, o sea, el gansterismo de pura cepa. Entonces no entiendo tanta mala crítica y tanto mal comentario sobre una comedia que tiene el don de hacer un total sarcasmo sobre este fenómeno social real de la mafia en los EE.UU. concretamente, pero con su origen, claro está, en Italia. Esto no es El Padrino, es un chiste de El Padrino, es una cinta atravesada de principio a fin por el humor de la sátira, es una obra simpática y de sonrisa más que de carcajada abrupta.

La historia, que es una adaptación de Badfellas, una novela de Tonino Benacquista, traza la historia de una familia mafiosa americana que se va a vivir a la región francesa de Normandía, bajo la protección del FBI, en un programa de protección de testigos. En ese contexto y viniendo de Nueva York, esta familia compuesta por el matrimonio y dos hijos, chico y chica adolescentes, hacen lo posible para adaptarse a la vida del pueblo, pero como de casta le viene al galgo, ante cualquier inconveniente no dudan en recurrir a los viejos métodos gansteriles para solucionar los problemas que se les van planteando en su cotidianeidad.

malavita2

Conforme veía la película con atención y agrado, y una sonrisa por dentro, recordaba una antigua serie televisiva titulada La Familia Monster, serie de los sesenta donde trabajaba como actriz principal la genial Yvonne De Carlo y un elenco de actores muy prestigiosos y versátiles. En esta serie, los protagonistas eran una peculiar y divertida familia de apariencia “monstruosa” que viven en una siniestra mansión gótica, pero que, al ser lo que son, viven naturalmente sin una conciencia de sus peculiaridades terroríficas: el padre (Fred Gwynne) es un Frankestein torpón y despistado, la madre (Yvonne De Carlo) medio bruja, el abuelo vampiro, un dragón que vive bajo la escalera, un cuervo en el reloj de cuco, en fin, una serie muy graciosa con un humor inofensivo pero efectivo y donde el espectador tomaba a chanza la trama y las anécdotas, como por ejemplo que la familia considerara una día de lluvia y truenos como una jornada maravillosa. Pues igual sensación he tenido con este film, sólo que en este caso no se trata de la “familia monster” sino de la “familia gánster”. Y así, lejos del dramatismo de este tipo de películas, y lejos del humor de gags más o menos graciositos a que hubiera podido dar lugar la trama, esta película es una deliciosa historia narrada con un gran guión del propio Besson y Michael Caleo, basado como decía en una novela de Benacquista en la que los gánsteres son lo que son: ¡gánsteres, mafiosos! La película tiene una buena fotografía de Thierry Arbogast, una agraciada música de Evgueni Galperine y Sacha Galperine, excelente dirección de Besson, que sabe ponerse muy bien detrás de la cámara, y las magníficas interpretaciones de todos sus protagonistas que, por destacar, menciono a Robert de Niro, Michelle Pfeiffer, Tommy Lee Jones y los jóvenes Agron y Lombardozzi, e igual Pastore. Creo que es una cinta de 111 minutos que se pasan volando, dejando buen sabor de boca y sabiendo que toda ella es un chiste, o sea, que no hace gran tragedia sino todo lo contrario, de las acciones de la familia que cuando no vuelan un supermercado, dinamitan una industria química o apalean a una pobre fontanero (pero no tan pobre). Y por supuesto no pasa desapercibida la mano de su productor ejecutivo Martin Scorsese, a quien en el mejor sentido de la palabra, se le ve el plumero.

En definitiva, se trata de una película con muy malas críticas, pero que yo recomiendo ver para poder, cada cual, tener su propio criterio. Hay que, eso sí, tener sentido del humor, ver esta cinta como cuando se lee El Quijote; si la obra de Cervantes es una crítica irónica a los libros de caballería, este film lo es a las películas “tremendas” de mafiosos. Si no es así, si uno no acierta a ver el sarcasmo y el humor de fondo que atraviesa toda la película, se le hará el film simplón y entonces, mejor ir a otra película más dura o más dramática.

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario