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Maestro desengaño

Por José Albaina

-Mud, de Jeff Nichols, es a la vez un eficaz thriller romántico y una afilada mirada al universo adolescente.
- Aborda temas eternos y atemporales evocando de modo admirable el mejor cine clásico.
-Es de esas historias con alma que tras su visionado dejan huella en el espectador.

Mud es en esencia una reflexión íntima sobre la amistad, el amor no correspondido y el descubrimiento de las mentiras del mundo adulto. Ellis (Tye Sheridan) y Neckbone (Jacob Lofland) son dos amigos de 14 años residentes en el estado de Arkansas que planean hacer de un barco abandonado encallado en lo alto de un árbol, su rincón preferido. El barco, está situado en una isla junto al río Mississippi. Al llegar al lugar, observan diversos detalles que evidencian la presencia de otra persona. Se trata de Mud (Matthew MacConaughey), un fugitivo que se esconde en la isla tras matar a un hombre en venganza por el trato que dio al amor de su vida, Juniper (Reese Witherspoon).

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Mud se muestra como un hombre amable y conversador con el que llegan a un pacto: los chicos le ayudan a reparar el barco para poder reunirse con Juniper y, cuando eso ocurra, él les entregará su pistola. Mud es la tercera película dirigida por Jeff Nichols, tras Shotgun Stories (2007) y Take Shelter (2011), un thriller profundamente inquietante que causó admiración a su paso por el Festival de cine de Cannes. Con su último film, Nichhols participó en la sección oficial de largometrajes del mismo festival, pero no obtuvo galargón alguno. En todo caso, su trayectoria es claramente ascendente y ya se encuentra preparando su nuevo cinta titulada Midnight special, protagonizada por Michael Shannon.

Los jóvenes actores que dan vida a los adolescentes de la historia, Tye Sheridan y Jacob Lofland, componen unas interpretaciones asombrosas y llenas de detalles exquisitos que trasladan con fuerza al espectador el sabor de las primeras decepciones. La intervención de Reese Witherspoon, encarnando a Juniper, es breve pero relevante. Es un personaje con pocos minutos en pantalla -aunque se habla de ella en muchos momentos del film-  pero realmente apreciables y que se alejan de los papeles habituales en la actriz. Por su parte, Matthew MacConaughey, de un tiempo a esta parte parece haberse reinventado como actor y encadena una lista de excelentes trabajos como en Paper boy (2012) y Killer Joe (2011), a la que se suma Mud, donde dota del carisma y la fragilidad necesarias al personaje. Sam Shepard interpreta a un misterioso personaje que daría para otro film.  La historia de Mud se desarrolla en torno al río Mississippi que se convierte en un personaje más. A su alrededor existen tipos de vida en peligro de extinción.

Es un film que bebe del cine clásico tanto a nivel formal como de contenido. El tono es casi siempre pausado, excepto cuando la violencia aparece. La fotografía saca buen partido de los paisajes de Arkansas y forma un dúo perfecto con la música que la acompaña. La ocultación de Mud en la isla, ilustra su situación física pero también la situación emocional del personaje. La cinta, como otras grandes obras de referencia, está construida alrededor de un personaje central, Mud, y también desde la mirada de los adolescentes que primero reaccionan con recelo ante él, pero posteriormente lo idealizan. Mud reconcilia al espectador con el placer, cada vez más infrecuente, de disfrutar con una historia bien narrada y -a pesar de los desengaños-  generosa en dosis de luz y belleza.

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