Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Machete kills

Por Jon San José Beitia

Allá por el año 2007 salía a la luz el trabajo de dos viejos amigos directores, Quentin Tarantino y Robert Rodríguez, fanáticos de lo hortera y extravagante, presentaron Grindhouse, una película que intentaba emular y homenajear a las viejas producciones de serie Z de los años 70, en la que introdujeron diversos anuncios falsos de otras películas, entre las que se podía ver el de Machete. Curiosamente, Grindhouse, no llegó a funcionar como las productoras implicadas hubieran deseado, pero el nombre de Machete comenzó a golpear con fuerza y las peticiones para que se llevara a cabo la película fueron en aumento. Esto sucedió sin mucha demora, dando lugar a un nuevo héroe cinematográfico, Machete, una caricatura del tradicional personaje del cine de acción, que rompió moldes y que conquistó la taquilla.

La película funcionó por el descaro y el desenfado con el que se había concebido, ofreciendo un estilo visual peculiar, con un extraño cuidado para que tuviera ese toque cutre del cine de los setenta, cuidando hasta el más mínimo detalle. El encargado de llevar a cabo aquella película fue Robert Rodríguez, con un viejo conocido de sus películas, Danny Trejo, en el papel protagonista, y ahora vuelven con la esperada secuela con la intención de repetir la misma fórmula éxito. Por desgracia esta segunda parte de las aventuras de Machete ya no sorprende ni llega a ofrecer ese toque original. Repite ideas y situaciones, con numerosas referencias y homenajes al cine que le apasiona a su director, tocando el cine de espías, la acción pura y dura e incluso roza el esperpento al plantear la posibilidad de trasladar a Machete al espacio. Una idea que se presenta en el tráiler que da paso al comienzo de Machete kills y que amenaza con hacerse realidad en una hipotética y temida tercera parte.

machetekills2

Robert Rodríguez da rienda suelta a todo lo que se le pasa por la imaginación, ofreciendo un relato de acción descerebrado y sin mucha lógica, donde pueda lucirse la estrella protagonista y un gran número de féminas ligeritas de ropa. Mantiene el estilo cuidado para ofrecer un producto hortera e incluso ridículo, con el que demuestra que no se toma en serio a sí mismo. Encadena secuencias aparatosas por donde desfila una amplia variedad de rostros conocidos del celuloide, ya por ser amigos y viejos conocidos del director o por querer participar en la película con pequeños cameos. De esta manera podemos encontrar a Jessica Alba, Amber Heard, Alexa Vega, Michelle Rodríguez, Sofía Vergara, Charlie Sheen, Lady Gaga, Antonio Banderas e incluso el mismísimo Mel Gibson, dando vida al malo de turno, como ya lo hiciera Steven Seagal en la primera parte. Sorprende el bajón que ha dado la carrera de este hombre desde que se divorció.

La película acusa el entusiasmo del director por querer abarcar mucho -ya que se encarga de numerosos aspectos técnicos- y por alargar el relato de Machete en exceso y desarrollar un argumento que por desgracia parece que termina por conducir a lo que anunciaba su tráiler. Lo que hace años tenía cierta gracia, ahora empieza a resultar cargante, a pesar de ofrecer diversos momentos divertidos. Destaca la labor de Danny Trejo que a sus 70 años -quién lo diría-, cumple con solvencia con las escenas de acción y logra resultar convincente gracias a su presencia física en pantalla.

A pesar de repetir la fórmula que le lanzó a la fama, Machete empieza a dar síntomas de debilidad, esperemos que sus responsables, no intenten estirar demasiado el chicle, porque algo desenfadado, cómico y original, podría convertirse en algo insoportable.

Jon San José Beitia

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario