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Las estrellas nos observan

por Miguel Ávalos

¿Somos humanos porque miramos las estrellas o miramos las estrellas porque somos humanos? Una frase hasta rocambolesca si se piensa, no obstante lo cierto es que carece de sentido. Lo que en cambio si lo tiene es la frase que forma el título de este artículo “Las estrellas nos observan” Situándola dentro de lo que es una película, no cabe duda de que es una buena manera de que su argumento te atraiga. Dejando claro y en un bloque aparte que en el mundo real nos podemos formular esa pregunta en cualquier momento, muy en especial quienes estemos interesados en el tema del Universo, las Galaxias, Planetas, Lunas etc.

Ahora bien, donde esta frase está situada, en este caso, es dentro de un film. Stardust. Basada en la novela del mismo nombre cuyo autor se llama Neil Gaiman y que tiene por ilustrador a Charles Vess. Su reparto es tan estelar que merece destacarse como la primera de sus puntuaciones a favor. Precisamente esta es otra prueba más de que cuando tienes intérpretes de imagen con una consolidación mayúscula, todo sale a pedir de boca y el público queda aun más absorbido en la historia. Eso sucede en Stardust. Ya adelanto que los Actores escogidos y las Actrices escogidas, me parecen un acierto espectacular para el film, su argumento y lo que pretendía lograr.

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Fui al cine a verla en 2007. En aquel entonces el género de la Fantasía, Hechicería, Magia etc había pegado un pelotazo legendario gracias a El Señor de los Anillos. No habían pasado ni tres años desde el estreno en España de El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey, pero estaba claro que esta trilogía había dejado el listón tan insultantemente alto que daba la impresión de que Hollywood quisiera transmitirnos el mensaje de que no se acababa el mundo con la mítica trilogía de Peter Jackson. Cierto no se acababa, cada cosa en su sitio. Sin embargo es igual cierto que la gran obra de J.R.R. Tokien plasmada en el Séptimo Arte había arrasado tanto que el público tal vez demandaba películas a la misma altura, el más exigente y quizás sea correcto también decir el más caprichoso. El caso es que varios fueron los intentos. La saga Harry Potter proseguía, llegó la saga de Las Crónicas de Narnia, también La Brújula Dorada. En terminos generales estos intentos terminaron en fracaso. ESDLA seguía estando muy por encima de todas ellas. Tal vez el error fue comparar, las comparaciones pueden ser un arma de doble filo, pero también es verdad que para gustos colores.

De todos estos intentos por mantener los argumentos de Magia a la altura, me quedo sin duda con Stardust. Una película que a mi juicio si que logró calar positivo entre el público, en lo general. Ya sea por su argumento con familiaridad a La Princesa Prometida, por su fenomenal reparto al que vuelvo a hacer mención, por su aroma humilde y nada pretencioso o simplemente por cierta intención de emular a los clásicos cuentos de hadas, Stardust deja un sabor agradable en la espectadora/el espectador, sobretodo si esta clase de cintas le atraen.

Inglaterra y Stormhold, dos reinos que aparentemente no tienen nada que ver el uno con el otro y sin embargo solamente les separa un pueblo llamado Wall, donde se encuentra un muro que representa el límite entre ambos reinos, custodiado por el viejo guardian (David Kelly) quien se ha asegurado que durante muchas décadas nadie lo cruce. Todo cambia cuando un jóven habitante del pueblo de nombre Dustan Thorne (Ben Barnes) engaña habilmente al guardia y cruza. El jóven llega a una ciudad percatándose de que no es un lugar corriente, para acto seguido conocer a una bella mujer con la que tiene una relación de un solo día. Nueve meses más tarde el muchacho recibe un regalo inesperado, la bella jóven ha tenido un hijo al que ha puesto por nombre Tristan. Tristan crece ignorando por completo quien es, de donde procede y el destino tan trascendental que le aguarda. Destino que acabará averiguando en la más increíble aventura que jamás ha podido imaginar. Una aventura que hará que pase de niño a hombre.

Stardust es una película muy recomendable en su género por absolutamente todo. Por su argumento que desde el primer momento te engancha, por sus efectos visuales, por su vestuario tan bien cuidado y por su ritmo. Ahora que, lo más destacado de esta película, lo que la hace tener una nota alta, ya no es solo el hecho de querer rememorar los clásicos cuentos de aventuras, sino ese reparto tan excelentemente escogido para todos y cada uno de los personajes, logrando que cada uno de ellos se pueda respirar. Cuando ves el film no te imaginas a nadie como sustituto de ningún personaje que se da cita. Charlie Cox esta genial como Tristan, Claire Danes es ideal como Yvaine, Michelle Pfeiffer como Lamia transmite mucha perversidad y al mismo tiempo la máscara de la virtud, Robert De Niro está magistral como el Capitán Shakespeare y lo mismo vale para Mark Strong como el Príncipe Séptimus.

Ahora que los secundarios y las secundarias para nada se quedan atrás. Ben Barnes y Nathaniel Parker como Dustan, Kate Magowan como Una, Sienna Miller como Victoria, Jason Flemyng como Primus, Joanna Scanlan como Mormo, Sarah Alexander como Empusa, Ricky Gervais como Ferdy o Melanie Hill como Sal Agua de Lodo. No olvidemos ni al resto de Príncipes ni a los ayudantes del Capitán Shakespeare. La guinda al pastel la ponen Peter O´Toole como el Rey de Stormhold y Sir Ian McKellen como el Narrador. Trabajo impecable por cierto el que también realiza Arsenio Corsellas en España correspondiente al Doblaje de Stardust. En resumen ninguno de los personajes de este film tiene absoluto desperdicio, todos y cada uno merecen mucho la pena.

Con todo lo que he dicho, aun me falta hablar del que considero que es el mejor As que Stardust tiene bajo el brazo y no es otro que sus golpes cómicos. Si esta clase de historias no son amenas y frescas, el abismo se abre bajo tus piés y el batacazo puede ser tremendo. No ocurre así, eso está claro, pero creo que precisamente la mayor causa, incluso por encima de su reparto, se localiza en la comedia. Hay tantas escenas con ganchos humorísticos tan ingeniosos, que la gente que vea la película los agradecerá. Esa es mi más sincera opinión, hasta el punto de ser el remate final para haber logrado una nota alta. Baste con decir que en muchos casos, el humor se vuelve algo crucial. Todo un acierto por parte de las personas responsables, ya lo creo.

CONCLUSIÓN

Stardust es una película de Fantasía muy ingeniosa. Tiene un mejunje tan bien hecho que puedes encontrar muchas garantías de pasar un rato agradable al frente de la pantalla. La verdad es que, si se piensa un poco, muchas producciones deberían tomar nota, dado que hay bastantes ocasiones en donde lo visual tiene prioridad sobre lo puramente artístico y eso es un error. Stardust no cae en ello para nada y se convierte por consiguiente en un producto dentro de su género muy recomendable. Una película que puede ser considerada un clásico moderno. Si te gusta la magia y la diversión, ni lo dudes. Stardust te da ambas cosas y con un resultado satisfactorio.

Y recuérdalo: Las estrellas te observan.

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