Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Las dos vidas de Audrey Rose

Por Jon San José Beitia

Las dos vidas de Audrey Rose es un relato de terror psicológico en el que una joven sufre sucesivas pesadillas que pueden estar relacionadas con las vivencias de una muchacha que murió en accidente de tráfico.

Sin lugar a dudas, Las dos vidas de Audrey Rose, nace del rotundo éxito de crítica y público cosechado por una película de la época de los setenta, nada más y nada menos que un icono del cine de terror como El exorcista, jugando con ambigüedad el tema de las posesiones.

La película tiene un comienzo enigmático y prometedor, presentando la apacible vida de una familia modelo que comprueba como un extraño hombre no deja de estar presente y próximo a los movimientos que realizan. El interés suscitado inicialmente por el misterioso hombre va decayendo una vez se aclara la situación y la película cae en la reiteración de ideas y situaciones, haciendo que resulte monótona.

lasdosvidasde2

Los responsables de la película no son capaces de decantarse por un género en particular, se pasean por el drama, el terror y el género judicial, sin conseguir que el relato funcione en ninguno de los aspectos que toca. El esquema y desarrollo que sigue el argumento resulta torpe, forzado y poco convincente, inconexo en muchos momentos y con problemas de ritmo. La película no cuenta con una ambientación adecuada para despertar cierta tensión en el espectador, y las interpretaciones del reparto son bastante discretas. El reparto cuenta con la figura de un joven Anthony Hopkins, que cumple con los requisitos mínimos.

Destaca negativamente la aportación de la joven protagonista, en una mediocre y ridícula interpretación, donde se limita a poner caras raras, gritar y dar vueltas sobre sí misma sin parar, rozando lo cómico. En este punto, es necesario recordar lo injusta que fue la academia de Hollywood, al no otorgarle el Oscar a Linda Blair, por su papel en El exorcista, siéndole arrebatado por Tatum O’Neal, por un papel que ya nadie recuerda de Luna de papel. Linda Blair encarnó un personaje inolvidable e imperecedero, lleno de intensidad que hacia estremecer.

Tras pasearse por diversos géneros cinematográficos de una forma superficial y sin demasiado acierto, la película alcanza un desenlace decepcionante, carente de lógica y que se antoja forzado. De esta manera, Las dos vidas de Audrey Rose, pasa a mejor vida, a la del olvido.

Jon San José Beitia

It's only fair to share...Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Share on Google+0Share on LinkedIn0Email this to someone

Escribe un comentario