Image Image Image Image Image Image Image Image Image

La venus de las pieles. Una diosa ha llegado al teatro.

Por Miguel Ávalos

Que Roman Polanski y Emmanuelle Seigner son un matrimonio de muchos kilates en el mundo del séptimo arte, lo sabíamos todos, en especial sus fans. Sin embargo lo que acaban de lograr, junto con el actor Mathieu Amalric, se define solo como mágico. Otra demostración más que de algo aparentemente sencillo, como que una trama se desarrolle en un teatro, puede resultar exquisito, profundo y envolvente.

La venus de las pieles es todo eso. Te envuelve en una manta cálida por la sencillez de su argumento, por sus mágicas escenas, por la excelente actuación de su actor protagonista y por la seductora interpretación de su actriz protagonista. Lo que se contempla en la gran pantalla es una artesanía audiovisual, un delicado y atractivo homenaje al Teatro.

Un director de teatro llamado Thomas (Mathieu Amalric), esta realizando un casting de actrices para su adaptación de la obra La venus de las pieles del escritor austriaco Leopold Von Sacher-Masoch, con el objetivo de encontrar a la ideal para el papel de Wanda. La audición resulta un fiasco y Thomas se prepara para marcharse a su casa. Sin embargo una última actriz llega en plena lluvia al teatro dispuesta a realizar la prueba. Vanda(Emmanuelle Seigner).

Roman Polanski, genio y figura como muy pocos, lo ha vuelto a lograr y lo ha hecho sin efectos especiales de última generación, ni banda sonora llamativa, ni escenas de acción trepidantes, ni 1001 localizaciones. El director de origen polaco, nos ha vuelto a recordar que de algo en apariencia sencillo y nada costoso como una sola localización, se puede hacer magia. Quizás esta sea más fácil cuando el lugar escogido es nada menos que el Teatro, cuna de esta maravillosa profesión llamada Interpretación, pero es innegable que el mérito principal radica en sacar el máximo jugo posible a grabar en un solo lugar. Vaya que si.

lavenusdelaspieles2

La película es hechicería pura. Desde que Emmanuelle Seigner entra en escena y comienza la química entre ella y Mathieu Amalric, así es como uno se queda, hechizado hasta el final. Un final que dejará asombrada/asombrado a quien lo vea, pero que se aguardará con plena paciencia recorriendo paulatinamente el sendero tan esplendido que conduce a él.

Cada plano del actor y la actriz, cada frase del texto ya sea cómica o perteneciente a la obra que están ensayando, cada secuencia en la que se muestra, bien a él bien a ella, totalmente en silencio recibiendo la réplica, los focos y la iluminación del teatro, la música que suena, los cambios de vestuario, todo es magistral. El Teatro puede presumir de que el sector audiovisual le ha honrado tal y como se merece. Se respira arte.

Se nota la mano de un genio. Se percibe la obra de Roman Polanski. No es el único, le acompaña en el guión David Ives. Alexandre Desplat también merece mención por esa banda sonora que se encarga de rematar la faena perfectamente a la hora de hipnotizar a quienes están sentados en las butacas.

Impecable trabajo de Mathieu Amalric, uno de los mejores de toda su carrera. Este actor es clavado a Polanski de jóven. Que decir entonces de Emmanuelle Seigner, esta actriz ya me encantó en La Novena Puerta, otra gran obra del mismo director, al menos para algunos. Sin embargo en esta película parece una diosa. Que digo, es una diosa. Personalmente me habría encantado verla en muchas más películas comerciales, pero ya sabemos cual es la situación de su esposo, a quien se acuso de abuso sexual sobre una menor. No obstante la actriz ha demostrado que el nivel artístico no tiene porqué entender de lugares concretos, amen de proceder de Francia, un país del que siempre surgen excelentes intérpretes de ambos sexos.

CONCLUSIÓN

Hay películas que logran dejarte boquiabierto y no se valen de recursos llamativos. Basta con saber escoger meticulosamente argumento, lugar e intérpretes. Aparte, claro está, de saber de quien rodearte en los apartados técnicos imprescindibles. Teniendo a Roman Polanski como líder de un proyecto de estas características, es de esperar que todo marche como en este caso. De lujo. Precisamente otro calificativo que define a La Venus de las pieles a las mil maravillas. Un film “Sencillamente mágico” que merece recorrerse de principio a fin.

Una diosa ha llegado al teatro y te va a hacer suya.

Comentarios

  1. Enrique Fdz. Lópiz

    ¡Vaya! Ahora que leo tu crítica de La Venus…, me digo: “¡Cuánta coincidencia!” Y cómo veo que valoramos ambos la magia del cine, con independencia de efectos especiales y etcéteras. ¡¡TE FELICITO POR TU CRÍTICA! Ambas, las tuya y la mía fundidas, la etndrían que publicar aparte, ja ja!! Sobre todo por cuanto pelis como “La Venus de las pieles”, no las ve mucha gente, lamentablemente.

    ¡¡SALUDOS CAMARADA!!

  2. Miguel Ávalos

    Muchas gracias gran Enrique y felicidades de nuevo por tu excelente crítica de esta misma peli
    Un abrazo!!

Escribe un comentario