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La película más dura y antibelicista que nunca vi

Por Enrique Fernández Lópiz

Estaba yo estudiando en la Universidad, corrían los primeros años de la década de los setenta cuando una noche decidí ir por mi cuenta a ver esta película, en un cine que ya ni existirá y que a pesar de ser enorme, estaba repleto de público dispuesto a ver esta obra. Es quizá la película de la que tengo un recuerdo más ingrato, de gran amargura, de enorme desazón, de angustia, incluso de temor. Porque aunque no sea un film de miedo, da miedo lo que vemos en la pantalla. Y recuerdo como si fuese ayer, que al terminar, apenas se oía hablar a la mucha gente que asistió, y que la salida se produjo en un sepulcral silencio; yo ídem, pues aparte de que fui sin compañía, salí reflexivo y queriendo llegar a mi casa cuanto antes. Menos mal que vivía cerca. La he vuelto a ver hace poco y continúo pensando, que hay pocas películas tan tremendas y difíciles de digerir como esta. No diré entre las películas de guerra, sino en general: película espeluznante y no apta para espíritus impresionables. Desde ya lo advierto.

Trumbo fue un escritor, guionista, y director de cine nacido en Colorado (EE.UU.), en 1905. En su momento firmó como guionista éxitos sonados en Hollywood como Treinta segundos sobre Tokio, Espartaco, Vacaciones en Roma o Papillon. Pero cuando en los cuarenta se inició la “caza de brujas” y la Comisión de Actividades Antiamericanas inicia la famosa campaña anticomunista, Trumbo fue llamado a testificar, fue uno de los llamados “10 de Hollywood”. De ello resultó su encarcelamiento durante 11 meses y posterior exilio en México. Al entrar en la lista negra por sus convicciones políticas, Trumbo tendría que escribir bajo pseudónimo después de ser acusado de comunista.

En esta su única película como director de largometraje, Dalton Trumbo construye un film escalofriante sobre un joven de nombre Johnny, soldado en la I Guerra Mundial, a quien una bomba ha convertido en un mutilado, por decir algo, pues tanto en su novela, como en el guión que él mismo escribe, y en el producto filmado, lo que narra es la historia de ese joven que ha quedado reducido a un mero tronco sin extremidades, ni visión, ni oído, ni olfato, alimentado por vía nasogástrica, y cuya mente de cerebro mermado confunde sueños, ensoñaciones, recuerdos y la lamentable realidad en que se encuentra, de la que va tomando conciencia poco a poco: https://www.youtube.com/watch?v=gC74bXhqpJs. Por lo tanto muy conmovedora, brutal, desasosegante y meritoria la dirección de Trumbo, pues a pesar de las críticas que se le pueden hacer a algunos aspectos formales, es decir, que incluso se puede decir que la dirección es de alguna forma mediocre, lo que ocurre es que el producto es tan explosivo, que resulta ser una película que se te queda en la retina de por vida.

El guión de Johnny cogió su fusil es del propio Trumbo, adaptación de su novela homónima, un libreto cargado de reivindicación, humanismo y antibelicismo, amén de una apología de la eutanasia en casos tan extremos con el del film. Del maltrecho soldado sólo se insinúa en la película su cuerpo mutilado tapado con una blanca sábana. Como escribe Kurt, “nos empuja hasta el borde del precipicio de la vida, nos agota la mente hasta la extenuación, nos exprime los afectos ante la visión de un simple trozo de tela blanca. No apta para corazones sensibles.” Así es. Tiene una excelente música de Jerry Fielding y una espléndida fotografía de Jules Brennen.

El cuadro actoral es muy bueno con un magnífico Timothy Bottoms en su primera película, que fue elogiado por público y crítica como promesa de futuro (luego se dedicaría sobre todo a la TV). Marsha Hunt y Jason Robards, pero sobre todo éste último, están sensacionales en los roles de los padres de Johny: https://www.youtube.com/watch?v=hOXHcU4-sxs. Donald Sutherland, genial como Jesucristo. Kathy Fields muy bonita y bien como Kareen, la novia de Joe. Charles McGraw bien como padre de Kareen. Y destaco especialmente el papel dramático de Diane Varsi como la joven enfermera que se apiada del joven con todas sus ganas y todo su amor, deseándole incluso feliz Navidad por señas con su dedo sobre su piel escribiendo letras: https://www.youtube.com/watch?v=z6AsiUAImeM. Y hasta el mismo Trumbo actúa como el orador Robert Col. O sea, un cuadro actoral bastante bueno, de nivel.

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Quiero decir que en principio el título de la novela y la película de Trumbo no tiene relación con la historia que narra. Este particular nombre de tinte y apariencia antibelicista es producto, paradójicamente, de una canción del multifacético artista, estadounidense y nacionalista, George M. Cohan, en la que se hace una gran defensa de la guerra, animando a la juventud americana a participar en las contiendas para defender su patria. Resulta ser que la tal canción, Over there de 1917, comienza con la frase «Johnny, get your gun» (‘Johnny, toma tu fusil’), alentando luego a alistarse sin demora e ir deprisa a la batalla, etc. A tenor de lo que digo, el título se puede interpretar como un cruel sarcasmo de Trumbo que viene a querer decir: «Johnny tomó su fusil, fue a la guerra y volvió mutilado y jodido de por vida». Al final de estos comentarios, para quien quiera conocerla, pondré esta letra original para que veáis las diferencias y el contrasentido con el tenor de esta obra.

Premios y nominaciones en 1971: Festival de Cannes: Gran Premio del Jurado, premio FIPRESCI. Globos de Oro: Nominada nueva promesa masculina (Timothy Bottoms).

Esta película rebosa angustia por doquier, el espectador sufre lo indecible con lo que ve y oye, y se identifica con esa mínima expresión humana que es Johnny. Es desde mi manera de ver una de las películas más duras de la historia del cine. Ejemplo de crítica a la guerra, apologética de la eutanasia en casos tan dramáticos como el que presenta. Pero también, por debajo de estas evidencias que se muestran claras y meridianas en el film, en lo latente digo, hay toda una crítica al ideal americano que antepone como elementos radicales e incluso integristas ciertos valores como el Estado, la Libertad, la Religión, etc.; y es que todo se viene abajo como un castillo de naipes ante la figura de completa soledad de un soldado joven aniquilado física y moralmente al que no le permiten su deseo de ser mostrado para denunciar la guerra, y ni siquiera su deseo de acabar con su terrible existencia, si se puede llamar existencia a la vida que lleva un Johnny inerme sobre una camilla. Trumbo critica la monstruosidad a la que nos pueden empujar nuestras ideas fanáticas, siendo que es el Amor la principal víctima de este desatino.

En cuanto a la película, es cierto que tiene sus deficiencias y falta de matices; pero el guión catapulta la cinta por su contenido y forma. Quiero destacar el trabajo de Donald Sutherland y la luz en las escenas en blanco y negro. No hay que olvidar que estamos ante una película cargada de simbolismo en su lenguaje, así como con una gran carga psicológica y múltiples elementos oníricos.

A mí esta película me marcó y vista recientemente, considero que tiene toda su vigencia, más aún en este mundo trufado de guerras por todos lados. No creo que haya otra obra, que califico de maestra, pues no he visto ninguna semejante en su crudeza y en su mensaje. No diré que la disfrutéis, pues no es para eso. A esta película se va a sufrir, sí, lo advierto. Nada tiene de entretenimiento. Por lo tanto, más que deleitaros, haced un poco-mucho de reflexión, sobre todo cuando estéis en esa colosal y vibrante escena en la que Johnny logra comunicarse por Morse primero con la enfermera y luego con los mandos, haciéndoles llegar su deseo.

Tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=K7AFmXc0wK0.

Letra de la canción de George M. Cohan, en la que Trumbo encuentra un nicho para su sátira.

Johnny, get your gun
get your gun, get your gun
take it on the run
on the run, on the run

hear them calling, you and me
every son of liberty
hurry right away
no delay, go today

make your daddy glad
to have had such a lad
tell your sweetheart not to pine
to be proud her boy’s in line

over there, over there
send the word, send the word over there
that the yanks are coming
the yanks are coming
the drums rum tumming everywhere

so prepare, say a prayer
send the word, send the word to beware
we’ll be over, we’re coming over
and we won’t come back till it’s over, over there

Johnny, get your gun
get your gun, get your gun
Johnny show the hun
who’s a son of a gun

hoist the flag and let her fly
yankee doodle do or die
pack your little kit
show your grit, do your bit

yankee to the ranks
from the towns and the tanks
make your mother proud of you
and the old red, white and blue

over there, over there
send the word, send the word over there
that the yanks are coming
the yanks are coming
the drums rum tumming everywhere

so prepare, say a prayer
send the word, send the word to beware
we’ll be over, we’re coming over
and we won’t come back till it’s over, over there.

George M. Cohan, 1917

Comentarios

  1. Alberto

    Escalofriante y crudísima película Enrique, creo que la vi sin pestañear ;)
    De su trabajo como guionista, aparte de los que comentas, me gusta recordar y recomendar uno que no se suele mencionar mucho, Los valientes andan solos. Kirk Douglas nuevamente le vuelve a encargar la adaptación del libro en el que se basa a Trumbo después de su colaboración en Espartaco. El resultado es otra gran película.

    Lástima que el biopic me haya parecido un poco flojo, aunque los actores están muy bien.

    Saludos

  2. Enrique Fernández Lópiz

    ¡Vaya! “Los valientes andan solos”, no la he visto, en cuanto pueda lo haré: David Miller-Dalton Trumbo (Abbey) y Kirk Douglas, vayas patas para una bancada. Gracias. Saludos y un abrazo.

    • Alberto

      Espero que te guste, la he visto sólo una vez pero tengo un magnífico recuerdo de ella.

  3. Enrique Fernández Lópiz

    Dime. ¿tú eres Alberto Gonzalo mi colega de ojocritico?

    • Alberto

      No, no lo soy ;)
      Un saludo

  4. Enrique Fernández Lópiz

    OK, saludos

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