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La noche de Carpenter. La noche de Halloween

Por José Manuel Morales

Es emocionante ver film hechos con tan pocos recursos y que son tan rematadamente buenos. John Carpenter era un genio y me gustaría decir que lo sigue siendo, pero este hombre ya no hace películas Una de las últimas fue la extraña y algo desdibujada. Vampiros de John Carpenter que resulta impropia para un autor universitario como él.

Pero andemos en nuestra  historia, con su Noche de Halloween comenzó la figura del “serial killer” en el cine, si bien otros muchos dirán que fue la obra de Tobe Hooper La matanza de Texas, yo argumento que el “serial killer” prototípico de las películas de terror nació con Michael Myers. En el guión del film no tenía aún ese nombre, se describía como la forma y es el eje de la película donde un puñado de jovencitas que están relacionadas con Laurie Strode (Jamie Lee Curtis), padecen el intenso deseo asesino de un Myers que se ha escapado de una institución mental para cachearse a su hermana, aunque nunca se sepa que lo es o no en la primera parte. El nombre aparece durante el film, pero las víctimas no llegan a saberlo. El psicótico es perseguido por el infatigable psicólogo Sam Loomis (Donald Pleasence), se deja caer por la ciudad ficticia de Haddonfield para volver a encerrar bajo llave a este tipo de máscara blanca e inexpresiva que fue, en la realidad, la máscara del capitán Kirk de “Stark Trek” interpretado por William Shatner con una buena dosis de blanco, cambio de cabello y sin ojos.

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Un film rodado en 21 días donde Lee Curtis debutaba recomendada por la pareja de Carpenter, que fue la responsable de casting y guionista del film junto con el propio Carpenter. Su nombre fue Debra Hill e hizo una estupenda carrera en el cine de serie B como guionista cuando las mujeres sólo eran actrices o maquilladoras. Una Lee Curtis que se encargó de traer su propia ropa al rodaje porque no había un vestuario fijo. Se ha hablado mucho de este film de gran complejidad psicológica y efectismo donde un director recién salió de la universidad vertió una historia de niñeras asustadas por un psicópata y ambientada en la noche de Halloween como le había aconsejado el productor Irving Yablans. Hablando del actor más conocido del elenco en ese año 78: La colaboración de Donald Pleasence sólo fue de cinco días y en realidad aceptó el trabajo sin entender demasiado bien la historia y por interés económico. Eso sí que luego resultó ser su salvaguarda hasta que murió recién rodó la sexta entrega de la serie y eso que la denostó cosa fina.

Podemos hablar de la importancia de algunas escenas que se ven y que fueron referente en la serie entera como la escena sin corte alguno en una sola toma donde se presenta al pequeño Michael antes de matar a su hermana (no a la hermana interpretada por Lee Curtis, sino a una “playmate”  a la que no le importaba enseñar los pechos). Fue una toma exhaustiva, aún recuerda Carpenter, que dejó al cámara con ganas de vomitar incluso y de no repetir con el autor de cine de terror y este no la volvió a repetir en toda su brillante filmografía donde también, hay que reconocerlo, tiene algún que otro truño (antes he mencionado uno).  Para la figura de Myers se tuvo que contar con un total de cinco personas distintas siendo el único que se llevó la mérito el actor Tony Moran, aunque fueron más las horas de llevar la piel de Myers  en otros actores o semi-actores como en el responsable de producción Nick Castle. Carpenter mostró el film acabado a una responsable de distribución y esta le pareció que el film daba el miedo justo para que un niño llorara una vez de soslayo, cuando compuso esa maravillosa canción de Halloween y la entregó, corrió para desdecirse y decirle que le había dado tanto miedo que creía que sería un film de éxito inmediato. No dio ni con una valoración, ni con otra, lo que pasó fue simplemente que no gustó. Pasaron las semanas y su acogida fue discreta, apenas salió de la costa Este de los Estados Unidos y fue gracias a la valoración positiva de un par de buenos y afamados críticos los que activaron el interés por una película que parecía que iba a pasar al olvido después de tanto trabajo hecho. Un film realizado con prisa, donde se tuvo 300.000 dólares de presupuesto y donde la mayoría de los gastos se llevó para el montaje, el sonido, la parte de la grabación. Él que más cobró fue el señor Pleasance que se convirtió en la estrella de la película, con coche de recogida y todo y camerino, y que se llevó unos 20.000 dólares agregados al presupuesto que, a saber como consiguió, Irving Yablans.

La película consiguió ser un éxito tal, a lo meses de comenzar, que se etiquetó como la más rentable de la historia hasta ese momento. Luego vinieron films estúpidos como La leyenda de la Bruja de Blair que la desbancaron de forma evidente, aunque sea un truño de docu-película.  De este film vinieron después un sinfín de secuelas a cada cual más mala todas producidas por Moustapha Akkad, pero el inicio de la saga es brillante. Todo amante del cine de terror y “slasher” la conoce y aprecia. Era justo que elaborara una crítica del film, por si a alguno le pilla de nuevas o que quiere saber más de él. Su música te deja sin aliento además. No puedes no revisarlo. Si es considerado un clásico es muy complicado que sea un petardo. Y con el calor que hace te vendrá bien sudar un poco y refrescarte con un par de escalofríos.

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