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La guerra mundial del héroe apocalíptico

Por Pedro Triguero-Lizana

Guerra mundial Z (World War Z, 2013), la película dirigida por Marc Forster, es tan entretenida como decepcionante. Esto, que puede parecer contradictorio, no lo es si se considera que este largometraje se encuadra en un tipo de género, y de cine, en el que los cineastas actuales, en general, no se afanan tanto en marcar distancias y ser originales, como en aferrarse a la tradición, a las convenciones, a lo reconocible, a un público que ya ha visto todos los hitos del cine de zombis -y del cine apocalíptico- , y que quiere reconocerlo, ver lo mismo, pero de otra manera, con ligeras variantes. Da la impresión de que Brad Pitt, protagonista y productor del film, hubiera visto al Tom Cruise de La guerra de los mundos (War of the Worlds, 2005), de Steven Spielberg, al Will Smith de Soy leyenda (I Am Legend, 2007), de Francis Lawrence, y al John Cusack de 2012 (2012, 2009), de Roland Emmerich, y hubiera decidido que él iba a protagonizar también una épica historia apocalíptica, con familia en peligro de por medio, erigiéndose en un invencible e invulnerable héroe de acción.

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¿Por qué es muy entretenida esta película? Precisamente por eso, porque reaprovecha un tipo de relato ya ensayado y probado, una épica apocalíptica en la que el héroe, Brad Pitt, salva al mundo y salva a su familia, y porque las escenas y secuencias, estructuradas en una sucesión de episodios, son a veces de una sobrada espectacularidad, combinando el terror en espacios abiertos, con grandes masas de gente – a destacar en ese sentido la parte del film que transcurre en Jerusalén, y especialmente la afición de los muertos vivientes a formar montañas para escalar muros- con el terror en espacios cerrados y reducidos, por ejemplo en la parte que transcurre en el centro de investigación de la OMS en Inglaterra, una parte en la que la tradición definida por el cine de zombis de George A. Romero está muy presente. Lo que en teoría debería haber sido una historia más coral, con muchos más personajes de igual importancia, se convierte, por amor a un star system eterno como las tradiciones que se dejan ver en el film, en un film destinado al lucimiento de una estrella de Hollywood, Brad Pitt, que nunca se ha caracterizado, por cierto, por ser un buen actor, sino por todo lo contrario. Pitt salva al mundo y también a su familia, en el papel de un investigador de la ONU llamado Gerry Lane, acostumbrado a visitar países conflictivos. Esa experiencia profesional le predispone a su papel de héroe, pero el guión juega con las cartas marcadas –como en el caso de la ya mencionada Soy leyenda- al hacernos creer que un hombre normal y corriente, con su esposa y sus hijas, puede salvar al mundo, cuando por otro lado no es un hombre corriente, ya que viene a ser un aventurero experimentado al que la ONU pone a su disposición un helicóptero en cuanto se desata la catástrofe.  Pese a las casi dos horas de metraje, el héroe que compone Pitt es un héroe sin aristas, sin debilidades, sin zonas oscuras, que sobrevive no porque se mueve –“movimiento es vida”, dice en español- sino porque todo en la puesta en escena, y en el guión, está diseñado para que sobreviva, para que lo apocalíptico, el horror, sirvan como una prueba definitiva de la existencia del Héroe, y de su destino.

¿Por qué es decepcionante Guerra mundial Z? Porque las únicas novedades que presenta con respecto a un modelo de probada rentabilidad en taquilla son la espectacularidad de algunas escenas –como la de la crisis en el avión bielorruso-, el recorrido internacional de la trama –el protagonista da la vuelta al mundo en busca de soluciones a la pandemia- y un final feliz de escasa verosimilitud –tan escasa como la invulnerabilidad del héroe y de su familia, invulnerabilidad que da paso a un idealismo de fondo, a una ideología de postal-, pero que permite conservar las esperanzas, y salvar al mundo de la crisis. Conservar las esperanzas de nuestro mundo, el mundo real de 2013, ante un futuro incierto. Ése es el objetivo del film, más que la clase didáctica-hipotética sobre cómo eliminar zombis, y sobrevivir a un apocalipsis zombi.

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Comentarios

  1. Alejandro Arranz

    No estoy de acuerdo en lo de que Brad Pitt no se ha caracterizado por ser un buen actor sino por todo lo contrario; es un grandísimo actor, no sé donde o cuando le habrás visto actuar mal pero a parte de sus tres nominaciones más que merecidas a los premios de la academia al igual que los Bafta, los Globos de Oro y los premios del sindicato de actores tiene también un número cuantioso de interpretaciones geniales en sus películas; a lo que voy, que puedo decirte muchas más películas en las que brinde una enorme actuación de las que puedas decirme tu a mi en las que no lo hace.
    Un Saludo

  2. Sara Márquez

    Aparte del nivel de actuación de Brad Pitt, él pertenece a una categoría, estrellas, que les hace estar más allá pues poseen magia natural, y en casi todos los casos, buena capacidad interpretativa como por ejemplo Tom Cruise.

  3. Vanessa Rodríguez

    Sobre la película estoy totalmente de acuerdo con Pedro. Creo que es una fantasmada entretenida y que no tiene mayor objetivo que el hacernos pasar un rato entretenido, y eso lo consigue de sobra. Mejor nos olvidamos de analizar el guión….

    Sobre Brad Pitt, le pesa mucho el haber sido un sex-symbol durante muchos años. Ahora ya no es tan joven y está intentando abrirse otros caminos. Ha tenido algunas buenas actuaciones y ha llegado a estar nóminado al Oscar. También ha tenido actuaciones del montón en películas para el gran público como Guerra Mundial Z. Se esfuerza en hacer todo tipo de personajes (12 Monos, El árbol de la vida, Malditos Bastardos…). Independientemente de si el actor nos gusta o no, lo que es indudable es que se esfuerza siempre en hacer un gran trabajo.

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